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Item Validación de una escala para medir conductas alimentarias de riesgo en adolescentes mexicanas(Sociedad Mexicana de Psicología, 1999) Unikel, Claudia; Villatoro, Jorge; Medina-Mora, María Elena; Fleiz, Clara; Alcántar, Eva Naty; Navarro, Claudia; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente MuñizItem El consumo de drogas en una muestra de mujeres estudiantes que presentan conductas alimentarias de riesgo(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2001) Gutiérrez, Reyna; Mora, Jazmín; Unikel, Claudia; Villatoro, Jorge; Medina-Mora, María Elena; Investigadores de la Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente MuñizObjetivo: Conocer la prevalencia del uso de drogas (excluyendo alcohol y tabaco) alguna vez en la vida, el último año y/o el último mes, de dos grupos de mujeres adolescentes con y sin conductas alimentarias de riesgo, e indagar la relación con algunas variables ambientales asociadas a la probabilidad de iniciar o continuar con el uso habitual de drogas. Metodología: Participaron 286 mujeres entre los 12 y los 19 años de edad (X=14.7; DE=1.7), que fueron clasificadas en un grupo con riesgo y otro sin riesgo, con base en los criterios diagnósticos para los trastornos de la conducta alimentaria propuestos por el DSM-IV. Los indicadores de trastornos alimentarios que se incluyeron son: la preocupación por engordar, la sobrestimación del peso corporal y la práctica de métodos restrictivos o purgativos para bajar de peso. Los datos que se reportan en este estudio provienen de la Encuesta sobre Prevalencia del Consumo de Drogas y Alcohol en la Población Estudiantil del Distrito Federal, de 1997. Se llevaron a cabo análisis comparativos entre los grupos estudiados con base en la prevalencia del uso de drogas (médicas e ilegales), así como con algunas variables ambientales asociadas con el incremento de la probabilidad de usarlas (percepción de riesgo, disponibilidad, tolerancia social para usar mariguana e inhalables y tener familiares, amigos o conocidos que las utilicen). Los análisis estadísticos se hicieron con base en una prueba de independencia ji-cuadrada (X2). Resultados: Se encontraron diferencias significativas entre el grupo en riesgo y el que no estaba en riesgo de presentar trastornos alimentarios. El consumo de drogas es mayor en las adolescentes que pertenecen al grupo en riesgo. Los resultados mostraron que aun cuando el índice de consumidoras es bajo, el 70.6% de las usuarias de drogas pertenecen al grupo en riesgo. Se encontraron diferencias significativas de acuerdo con el tipo de droga que consumían (médicas vs. ilegales); los tranquilizantes, la cocaína y las anfetaminas fueron las drogas que más usaban las del grupo en riesgo, mientras que la mariguana y los inhalables fueron las drogas que más consumían las mujeres del grupo sin riesgo. También se encontró que las jóvenes del grupo en riesgo perciben mayor disponibilidad de las drogas y tienen más amigos y familiares que las utilizan. Las adolescentes de ambos grupos tienen una elevada percepción del riesgo por usar drogas y poca tolerancia a la mariguana y a los inhalables, lo cual indica que saben el daño que puede ocasionarles usar estas sustancias. No obstante, en las jóvenes en riesgo se observó una ligera tendencia a reportar más tolerancia a las drogas. Conclusión: Las diferencias encontradas en la prevalencia del consumo de drogas y en las variables asociadas de las adolescentes con y sin conductas alimentarias de riesgo, sugieren un posible vínculo entre el consumo de drogas y las conductas alimentarias de riesgo. Sin embargo, los datos deben ser tomados con cierta precaución, ya que esta línea de investigación requiere de estudios específicamente diseñados para evaluar esta relación con mayor nivel de precisión. El hecho de que las adolescentes que presentan conductas alimentarias de riesgo de la muestra comprendida en el presente estudio, reporten un mayor consumo de sustancias, revela la urgente necesidad de impulsar la investigación en esta área, para establecer de manera más comprensiva la naturaleza, la evolución, y las secuelas del consumo de drogas en las mujeres adolescentes que, sin tener todavía un trastorno alimentario clínico, reportan actitudes alimentarias autodestructivas.Item El estrés psicosocial y su relación con las respuestas de enfrentamiento y el malestar emocional en una muestra representativa de adolescentes al sur de la ciudad de México: análisis según su nivel socioeconómico.(1998) González-Forteza, Catalina; Villatoro, Jorge; Pick, Susan; Collado, Ma. Elena; Instituto Mexicano de PSiquiatría. División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Calz. México-Xochimilco 101. Col. San Lorenzo Huipulco 14370, México D.F.Entendido como un proceso dinámico y multifactorial, la inter-relación del estrés psicosocial-respuestas de enfrentamiento-malestar emocional se ha configurado para delimitar modelos conceptuales ampliamente reconocidos (Cervantes y Castro, 1985; Moos, 1984; Lazarus, 1990). A partir de tales planteamientos, se llevó a cabo una investigación para indagar la adecuación de tal inter-relación en adolescentes mexicanos. Es así que el objetivo de este trabajo es presentar la configuración resultante del interjuego del estrés psicosocial-respuestas de enfrentamiento-malestar emocional, a fin de identificar las diferencias según el nivel socioeconómico (NSE): bajo y medio. Las áreas evaluadas potencialmente estresantes para la población abordada fueron: familiar, social (mejor amigo) y sexualidad. Las escalas de Estrés Psicosocial y de Respuestas de Enfrentamiento se construyeron a partir de experiencias anteriores y de un estudio piloto (N = 100) para esta investigación en particular. El malestar emocional evaluado se refirió a la sintomatología depresiva (CES-D, Radloff, 1977) y a la ideación suicida (Roberts, 1980). Todas las escalas aplicadas mostraron su adecuación (consistencia interna y estructura factorial) en la población estudiada, que fue una muestra representativa de adolescentes que residían en la Delegación Política de Coyoacán, al sur de la ciudad de México, en 1995. El procedimiento de muestreo fue riguroso para representar por igual a los hombres y mujeres de NSE bajo y medio de 13 a 18 años de edad. Se utilizó un diseño de muestreo estratificado, con un esquema de selección de conglomerados en tres etapas: 1) las áreas geoestadísticas básicas (AGEB), clasificadas según el NSE bajo y medio; 2) las manzanas o grupos de ellas en cada AGEB; y 3) las viviendas en que habitaban los adolescentes. El diseño del estudio fue ex-post-facto y transversal. Los datos se obtuvieron en los hogares o en sus cercanías, previo consentimiento informado de los padres y de los adolescentes. La muestra total quedó integrada por 800 adolescentes. Se decidió probar los planteamientos teóricos por medio de modelos FASEM (Factor Analysis Structural Equation Models) para evaluar el ajuste del modelo conceptual a los datos obtenidos e indagar cuáles aspectos del comportamiento de las variables y relaciones planteadas en el modelo serían diferentes entre los adolescentes de NSE bajo y medio. El análisis se hizo con el Programa EQS, versión 5.4 (Bentler, 1995). Los resultados obtenidos permitieron corroborar claramente la interrelación del estrés psicosocial evaluado-respuestas de enfrentamiento-malestar emocional, en ambos NSE; donde el mayor coeficiente de regresión se definió del estrés psicosocial hacia el malestar emocional evaluado; seguido de una significativa contribución del estrés a las respuestas de enfrentamiento: agresión manifiesta, agresión encubierta y evitación. Asimismo, aunque se identificó una direccionalidad significativa de las respuestas de enfrentamiento hacia el malestar emocional, ésta fue menor en comparación a la identificada por el estrés psicosocial. Dos elementos de los análisis resultaron diferentes según NSE: 1) la mayor contribución del estrés psicosocial al malestar emocional en los adolescentes de NSE bajo; y 2) el peso factorial de la categoría de respuestas de enfrentamiento evitativas, que también fue mayor en los adolescentes de NES bajo. Los modelos resultantes corroboran la adecuación del estudio del estrés psicosocial en los adolescentes mexicanos como un importante indicador de riesgo de la sintomatología depresiva y de la ideación suicida, constituyéndose como una área de interés para el campo de la prevención.Item Evolución del consumo de cocaína en México y su presencia entre las clases menos favorecidas(1998) Unikel, Claudia; Galván, Jorge; Soriano, Alejandra; Villatoro, Jorge; Ortíz, Arturo; Rodríguez, Eva; Investigadores del Depto. de Investigaciones Especiales. División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.El objetivo del presente trabajo es mostrar la evolución del consumo de cocaína, y conocer el uso de esta droga en los sectores menos favorecidos de la población de la ciudad de México. Se utilizaron los datos recopilados por el Sistema de Reporte de Información en Drogas (SRID) a lo largo de 17 evaluaciones semestrales, correspondientes al período 1987-1995, en instituciones de atención a la salud y de procuración de justicia. Las instituciones que participan en el SRID captan principalmente a la población de nivel socioeconómico bajo y medio por ser instituciones de asistencia social. Debido a ello, el nivel socioeconómico alto se encuentra sub-representado en esta muestra. La muestra total recopilada por el SRID durante este periodo fue de 5566 casos de usuarios de drogas. Los usuarios de cocaína son de particular interés para el presente estudio (N = 589). Se llevó a cabo un análisis para conocer las tendencias del consumo de cocaína a lo largo del periodo de estudio, y detectar los cambios ocurridos a lo largo del tiempo. Asimismo, se analizó la relación de la variable "nivel socioeconómico" con los patrones de consumo de drogas y las características sociodemográficas de estos usuarios comparados con el resto de la muestra. Los principales hallazgos, giran alrededor del aumento de casos registrados de esta droga a lo largo del periodo de estudio. La cocaína ocupa el cuarto lugar de consumo en todas las drogas investigadas. Sin embargo, como droga de inicio ocupa el segundo lugar en los niveles socioeconómicos medio alto y el tercer lugar en el nivel socioeconómico bajo. Las características sociodemográficas de los usuarios de cocaína a lo largo de las 17 evaluaciones no mostraron diferencias. El análisis de estos mismos datos por nivel socioeconómico, señalan que los usuarios de cocaína captados por el SRID, pertenecen, principalmente, a los niveles socioeconómicos medio y bajo. No obstante, hay que recordar que el nivel socioeconómico alto esta subrepresentado en esta muestra, por lo que es probable que hayan variaciones respecto a este indicador en otras poblaciones.Item Evolución del consumo de drogas entre estudiantes del Distrito Federal(1998) Rojas, Estela; Medina-Mora, María Elena; Villatoro, Jorge; Juárez, Francisco; Carreño, Silvia; Berenzon, Shoshana; Investigadores de tiempo completo. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101. Tlalpan 14370. México, D.F.El Instituto Mexicano de Psiquiatría conjuntamente con la Secretaría de Educación Pública han realizado desde hace 20 años, encuestas epidemiológicas de tipo transversal con muestras representativas de estudiantes de enseñanza media y media superior. De ellas, 8 se han llevado al cabo en la Ciudad de México y su zona conurbada cada dos años aproximadamente. En este artículo se hace una comparación de los datos de las tres encuestas más recientes levantadas en esta entidad, en 1989, en 1991 y en 1993. La selección de estas tres muestras se realizó con el mismo procedimiento, tomando como base los registros de las escuelas oficiales y privadas que están incorporadas a la Secretaría de Educación Pública; de los niveles de secundaria, preparatoria y de escuelas técnicas o comerciales. El muestreo se realizó en dos etapas, en la primera se seleccionaron las escuelas, y en la segunda, los grupos que se iban a encuestar. La información se recabó con un cuestionario autoaplicado, cuyos reactivos fueron elaborados con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud cuya confiabilidad y validez se han demostrado. Los resultados de esta comparación indican que, la proporción de estudiantes que ha probado el alcohol y el tabaco ha aumentado significativamente. Al comparar las cifras del consumo de mariguana, cocaína, inhalables y alucinógenos, se observó una tendencia al aumento en el número de estudiantes que declararon haberlas consumido en el mes anterior a las encuestas. También se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el uso de la cocaína y de los inhalables. Un número más elevado de hombres que de mujeres ha experimentado con las 4 drogas investigadas. En el mes anterior a la encuesta, hubo una tendencia a que aumentara el número de varones que habían consumido inhalables y mariguana de 1989 a 1993. La proporción más alta de mujeres está entre las que inhalaron disolventes en las tres encuestas comparadas. Un número mayor de consumidores tenían 17 años o más, advirtiéndose una tendencia a que los de mariguana, iniciaran su consumo a una menor edad. Durante estos cuatro años, se ha observado que ha disminuido el número de alumnos que piensan que es "muy peligroso" ingerir drogas y que sus amigos "verían muy mal" si ellos las usaran.Item Indicadores sociodemográficos de riesgo de estrés psicosocial en los estudiantes de educación media y media superior en la República Mexicana(1997) González-Forteza, Catalina; Villatoro, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Juárez, Francisco; Carreño, Silvia; Berenzon, Shoshana; Rojas, Estela; Investigadores de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.En el presente trabajo se analiza el nivel de estrés psicosocial percibido por los estudiantes en tres áreas de la vida potencialmente significativas en los adolescentes: 1) la familia: (prohibiciones parentales); 2) los amigos (mi mejor amigo(a) traiciona mi confianza; y 3) la escuela: (problemas con las autoridades escolares). En este trabajo se describen algunos aspectos conceptuales relevantes al estudio del estrés psicosocial, entendido como un proceso por demás dinámico, que varía según el sexo y la etapa de la vida (Brim y Ryff, 1980) y se presenta una breve reseña del estudio del estrés como un constructo psicológico. En un principio, las definiciones consideraban al estrés como un estímulo y reconocían que los acontecimientos, como los desastres naturales, las condiciones nocivas para el organismo, etc., eran universalmente estresantes, pero no consideraban las diferencias individuales inherentes a la evaluación cognoscitiva de los acontecimientos. En las últimas décadas se reconoció que las diferencias individuales -los recursos psicológicos y sociales- inciden en la vulnerabilidad a los estresores. En este sentido, Lazarus y Folkman (1984) definieron el estrés psicosocial como: "una relación particular entre el individuo y su entorno, que es evaluado por éste como amenazante o que rebasa sus recursos y pone en peligro su bienestar" considerando a la evaluación cognoscitiva como un importante elemento del proceso del estrés psicosocial que determina por qué y hasta qué punto una relación, o una serie de éstas, resulta o no estresante entre cada persona y su entorno. Recientemente, Lazarus (1990) ha planteado que: a) el estrés es un fenómeno principalmente subjetivo; b) es mejor evaluado en las circunstancias cotidianas; y c) las mediciones de estrés deberían evaluar el contenido y las fuentes generadoras de estrés, además del grado. Asimismo, propone el análisis de los sistemas en los que interviene una gran variedad de variables que se influyen entre sí en el transcurso del tiempo y atraviesan por contextos cambiantes de adaptación. Tal es el caso de los indicadores sociodemográficos, como el sexo, la edad, el nivel socioeconómico, la escolaridad, etc., que permiten contextualizar el significado de los acontecimientos potencialmente estresantes. Los objetivos del presente trabajo fueron: a) evaluar la validez de constructo y la consistencia interna de la Escala de Estrés Psicosocial -EEP-, diseñada para esta investigación; b) identificar la relación existente entre los estresores considerados: las prohibiciones parentales, que el mejor amigo(a) traicione su confianza, y los problemas con las autoridades escolares, y c) delimitar los indicadores sociodemográficos predictores de cada uno de los estresores y de la escala en su conjunto. Los datos provienen de la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas en la Comunidad Escolar, llevada a cabo por el Instituto Mexicano de Psiquiatría y la Secretaría de Educación Pública en los estudiantes de educación media y media superior en 1991. Los análisis de este trabajo se llevaron a cabo a nivel nacional. La encuesta cubrió un total de 61,779 adolescentes, con un promedio de edad de 14.34 años cumplidos (D.E. = 1.58). Participaron en la encuesta una proporción casi equitativa de uno y otro sexo: 29,124 mujeres (47.1 %) y 32,015 hombres (52.4 %). Las tres cuartas partes eran estudiantes del nivel de educación media -secundaria- (n = 45,815; 74.2 %), y el resto eran estudiantes del nivel de educación media superior -preparatoria o bachillerato- (N = 15,964; 25.8 %). Por rigor metodológico, se diseñó la Escala de Estrés Psicosocial -EEP- en versión breve (3 reactivos), cuya consistencia interna fue satisfactoria (a = .71). Los resultados obtenidos mostraron que el nivel de estrés percibido fue significativamente mayor en las mujeres. En ambos sexos, el área con más alto nivel de estrés fue "la traición del mejor amigo(a)", seguida de "las prohibiciones parentales" y de "los problemas con las autoridades escolares". Se hicieron análisis de regresión múltiple paso a paso para predecir el puntaje global del estrés psicosocial -escala EEP- y de cada reactivo-área. El perfil de indicadores sociodemográficos de riesgo fue consistente en todos los análisis: ser mujer, estudiante de educación media superior, no haber sido estudiante de tiempo completo durante el ciclo escolar anterior, y que la mayor parte de su vida haya vivido en zonas urbanas. Estos resultados han permitido identificar a la población estudiantil en riesgo, a la cual tendrán que orientarse los esfuerzos profilácticos, a fin de incidir oportunamente y prevenir el malestar emocional de los(as) adolescentes, muchas veces expresado por medio de conductas autodestructivas cada vez más frecuentes, como el consumo de alcohol, tabaco y drogas, las conductas suicidas, antisociales, etc.Item Los factores relacionados con el uso y el abuso de sustancias psicoactivas en estudiantes de enseñanza media y media superior de la República Mexicana(1996) Berenzon, Shoshana; Medina-Mora, María Elena; Carreño, Silvia; Juárez, Francisco; Rojas, Estela; Villatoro, Jorge; Investigador de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de PsiquiatríaEl presente trabajo tuvo el propósito de analizar los factores que favorecen o limitan la experimentación y el uso frecuente de una o más drogas en una muestra de estudiantes de enseñanza media y media superior de la República Mexicana. En el país , los estudiantes que se deciden a usar drogas son en su mayoría hombres (61%) y solamente 38% son mujeres. Sin embargo en algunos estados (Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, Durango, San Luis Potosi, Guanajuato, Morelos, Puebla y Quintana Roo), no se observaron diferencias significativas entre los estudiantes de cada sexo que optaron por usar drogas. Por otro lado, los jóvenes de mayor edad son los que han usado con mayor frecuencia sustancias psicoactivas y han consumido más de una; esto es similar en todas las entidades. A partir de los resultados encontrados se observa una relación significativa entre el consumo de drogas por parte de familiares y amigos y la decisión del estudiante de usar drogas el 1.73% de los usuarios, en constrate con el 0.54 de los no usuarios, reportaron que su padre usaba drogas y 8.67% de los usuarios vs 2.06% de los no usuarios informaron, que sus hermanos hacían uso de sustancias psicoactivas; las diferencias son más marcadas entre los jóvenes del país que consumen sólo un tipo de droga (en el 6.5%, sus hermanos consumen drogas) y los que son poliusuarios (14.5 %). Los estados en que se reportó mayor consumo por parte de los padres fueron: Baja California Sur, Morelos y Nayarit y por parte de los hermanos: Chihuahua, San Luis Potosí y Baja California. Los resultados demuestran que mientras mayor es el consumo, menor es el grado de peligrosidad que perciben los estudiantes ante el uso de diversas drogas, y por otro lado, entre más elevado es el uso de sustancias se observa una mayor tolerancia hacia el consumo por parte de compañeros y amigos. Este patrón es similar entre todos los estudiantes de la República. Estos resultados reflejan la importancia que tienen las normas sociales en la conducta de consumo; es decir, su ocurrencia esta íntimamente ligada con la disponibilidad de las drogas, el grado de peligrosidad que se le adjudica a las mismas y el uso entre familiares y amigos.Item La prevalencia de los trastornos psiquiátricos en la población urbana adulta en México(1996) Caraveo-Anduaga, Jorge; Medina-Mora, María Elena; Rascón, María Luisa; Villatoro, Jorge; Martínez-Vélez, Angélica; Gómez, Mario; Jefe del Departamento en Servicios de Salud de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.El propósito de este estudio fue obtener un diagnóstico de la magnitud de los problemas de salud mental en una submuestra aleatoria poblacional urbana de personas entre 18 a 64 años, en el marco del levantamiento de la primera Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) en 1988. Este estudio es el primero en su género que, aplicado en una encuesta de hogares en la población urbana a nivel nacional, intenta estimar la prevalencia de trastornos psiquiátricos específicos. La información se obtuvo por medio de un cuestionario estandarizado de fácil aplicación por entrevistadores no psiquiatras. Para elaborar la entrevista se seleccionaron reactivos de diferentes instrumentos que exploraran las áreas importantes de la psicopatología tratando de que estuvieran redactados en un lenguaje claro tanto para aplicarlos como para que la población entrevistada los comprendiera y los contestara. Las variables exploraron la prevalencia de sintomatología que sugiriera la existencia de los siguientes trastornos: depresión desesperanza, ideación suicida, manía, estados de angustia, obsesiones-compulsiones, crisis, epilépticas y sintomatología psicótica. La información se agrupó y se manejó siguiendo los criterios del PSE-ID-CATEGO para las clases diagnósticas no psicóticas y para los trastornos afectivos mayores, mientras que para los trastornos psicóticos se crearon clases tentativas en función de las preguntas del cuestionario. Para el análisis de la información se manejó el ponderador promedio. De esta manera se conserva la probabilidad de selección de los sujetos y, al mismo tiempo, se mantiene el tamaño de la muestra estudiada. La muestra quedó integrada por 888 hombres y 1096 mujeres, lo que dió un total de 1984 personas adultas de 18 a 64 años. La prevalencia global estimada fue de 16.7%; adicionalmente, la epilepsia alcanzó 3.7%. Los trastornos depresivos mayores y la depresión neurótica, así como el trastorno obsesivo-compulsivo fueron más frecuentes entre las mujeres. La prevalencia global por género fue de 19.5% en las mujeres. La prevalencia global por género fue de 19.5% en las mujeres mientras que en los hombres fue de 14.3. En los trastornos más severos no hubo diferencias entre ninguno de los dos géneros. Los resultados obtenidos se discuten comparativamente con los hallazgos de los estudios epidemiológicos más recientes.Item Las tendencias del consumo de sustancias psicoactivas entre los estudiantes de enseñanza media y media superior del Distrito Federal, 1993(1996) Berenzon, Shoshana; Medina-Mora, Ma. Elena; Carreño, Silvia; Juárez, Francisco; Villatoro, Jorge; Rojas, Estela; Investigadores de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de PsiquiatríaEstos resultados provienen de la medición que se hizo en 1993, entre los estudiantes de enseñanza media y media superior del Distrito Federal. Este estudio proporcionó datos generales de la entidad así como de la delegación. En este trabajo se presentan los resultados más relevantes sobre prevalencia del uso de drogas, las drogas más usadas, los problemas asociados con el consumo de drogas, y los subgrupos de la población más afectados. La muestra estuvo conformada por estudiantes de enseñanza media y media superior. La muestra se seleccionó con base en los registros de la Secretaría de Educación Pública, correspondientes al ciclo escolar 1993-1994, de las escuelas públicas y privadas de la ciudad. Las escuelas se seleccionaron en cada una de las 16 delegaciones políticas. El diseño de la muestra fue estratificado, bietápico y por conglomerados; la variable de estratificación fue el tipo de escuela. En la primera etapa, la unidad de selección la constituyeron las escuelas, y en la segunda etapa, el grupo escolar al interior de éstas. Participaron en la muestra 10,879 estudiantes. Los resultados de esta medición indican que el consumo de tabaco y alcohol son los problemas más importantes. Casi la mitad de los estudiantes ha fumado tabaco alguna vez (48%), presentándose indices ligeramente superiores entre los hombres (1.3 hombres por cada mujer); así como un incremento paulatino conforme aumenta la edad. En cuanto al uso de alcohol, casi tres cuartas partes de los estudiantes (74%) ha consumido bebidas alcohólicas alguna vez en su vida; el 65% las consumió en el último año y cerca del 25% lo hizo durante el mes anterior al estudio. Por lo que se refiere al consumo de otras drogas, los resultados señalan que los estudiantes han experimentado más frecuentemente con solventes inhalables (4.82%); la segunda droga más usada es la mariguana (3.58%), y en tercer lugar, la cocaína (1.66%). Cuando se considera únicamente el consumo en el último mes, la mariguana ocupa el primer lugar (1.17%), seguida por los inhalantes (1.05%). Se observan diferencias importantes en las delegaciones, destacando Cuauhtémoc y Coyoacán por sus mayores indices de consumo de bebidas alcohólicas, mariguana y cocaína; Atzcapotzalco, por sus indices superiores en el uso de inhalables, "crack", mariguana y alcohol; la Benito Juárez, de tabaco, alcohol y "crack"; Iztacalco, de casos activos de cocaína, y Cuajimalpa por la desviación hacia un mayor uso de "crack" y alucinógenos.
