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    A population study on perinatal psychological distress in Mexican fathers
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2021) Lara, Ma. Asunción; Berenzon, Shoshana; Nieto, Lourdes; Navarrete, Laura; Fleiz, Clara; Bustos, Marycarmen; Villatoro, Jorge; Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Ciudad de México, México; laracan@imp.edu.mx (Lara, Ma. Asunción)
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    Factores asociados a la percepción de eficacia materna durante el posparto
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2011) Navarro, Claudia; Navarrete, Laura; Lara, Ma. Asunción; Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; laracan@imp.edu.mx
    El objetivo es estudiar la percepción de la eficacia materna (PEM) en el posparto y su relación con diversas variables sociodemográficas y psicológicas. La PEM se define como el juicio que la madre formula sobre su propia competencia y efectividad para enfrentar las demandas y necesidades del infante. Conocerla facilita la comprensión de su actitud y sus respuestas frente a los requerimientos de los hijos. Evaluar los factores que la afectan abre la posibilidad de influir sobre la misma para mejorar el desempeño materno y, por ende, el bienestar de los infantes. Método: Participantes. El estudio es un análisis secundario de datos de una investigación dirigida a evaluar una intervención psicoeducativa durante el embarazo. La muestra incluyó a mujeres que asistían a atención prenatal en tres instituciones de salud de la Ciudad de México. Fueron entrevistadas a las seis semanas (N=149) y entre los cuatro y seis meses posparto (N=156). Un criterio de inclusión fue presentar síntomas de depresión. La muestra se tomó como un solo grupo independientemente de que las participantes hubieran tomado parte en la condición de intervención (ocho sesiones psicoeducativas orientadas a prevenir la depresión posparto) o control (tratamiento regular de la institución),por no encontrarse diferencias entre las mismas en las variables relevantes(por ejemplo, síntomas de depresión).Instrumentos. Se incluyeron las siguientes áreas: 1. Información sociodemográfica, 2. Cuestionario de Eficacia Materna (Maternal Efficacy Questionnarie), 3. Inventario de Depresión de Beck (IDB-II),4. Apoyo social (Social Support Apgar), 5. Escala de Ansiedad (Hopkins Symptoms Check List-90), 6. Inventario de Autoestima (Coopersmith) y 7. Sucesos estresantes. Se condujeron dos análisis de regresión logística (uno para cada punto de medición posnatal) para evaluar la relación de las variables sociodemográficas (edad, escolaridad, estado civil, número de embarazo) y psicológicas(síntomas de depresión y ansiedad, autoestima, sucesos estresantes, apoyo social) sobre la percepción de eficacia materna. Adicionalmente, la pertenencia al grupo de intervención o control se introdujo en los análisis para evaluar el posible su efecto sobre la variable dependiente. Resultados: A las seis semanas posparto dicho análisis mostró que no tener pareja y presentar sintomatología depresiva y sucesos estresantes, así como pertenecer al grupo control, se relacionaron con baja percepción de eficacia materna. En el periodo de cuatro a seis meses posparto, no tener pareja, una menor escolaridad y sintomatología depresiva fueron las que se relacionaron con dicha variable. Discusión: La sintomatología depresiva posparto y no tener pareja predijeron baja percepción de eficacia materna en ambos momentos en que se midieron, lo que indica que su efecto es más crónico. Los síntomas de depresión influyen en la sensación de capacidad de la madre, mientras que, al ser la pareja uno de los apoyos más importantes en este momento, su ausencia dificulta su desempeño, al recaer sobre ella todas las responsabilidades. Los sucesos estresantes a las seis semanas posnatales también dificultan la percepción de eficacia ya que se conjuntan con las grandes demandas a las que la madre está sometida por la corta edad del bebé. Pertenecer al grupo de intervención y control sí tuvo un efecto sobre la eficacia a las seis semanas: pertenecer al segundo tuvo uno menos favorable sobre la variable en estudio. Este resultado, junto con el hecho de que la muestra del estudio primario tenía como requisito para su conformación que las mujeres presentaran síntomas de depresión, restringe la generalización de los mismos. Una de las implicaciones de estos datos es que la percepción de eficacia materna podría mejorarse con programas dirigidos a mujeres que presenten baja escolaridad, que no tengan pareja y padezcan síntomas de depresión posnatales o sucesos estresantes
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    Retention rates and potential predictors in a longitudinal randomized control trial to prevent postpartum depression
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2010) Lara, Ma. Asunción; Navarro, Claudia; Navarrete, Laura; Le, Huynh-Nhu; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; laracan@imp.edu.mx
    La depresión perinatal cobra cada día mayor reconocimiento como un problema importante de salud mental pública; en consecuencia, ha crecido el interés por desarrollar estrategias para prevenir la depresión posparto, que lleven a evitar sus consecuencias adversas. Sin embargo, las peculiaridades del periodo perinatal dificultan tanto el reclutamiento como la retención de esta población a lo largo del tiempo, cuando se evalúan intervenciones preventivas. El objetivo del estudio es examinar las tasas de retención y las variables que predicen las mismas en un estudio longitudinal aleatorio controlado (EAC) para prevenir la depresión posparto. Método Participantes: Trescientas setenta y siete embarazadas que mostraron riesgo de depresión fueron aleatorizadas a grupos de intervención y control y evaluadas durante el embarazo y a las 6 semanas y a los 4-6 meses después del parto. La muestra se tomó de salas de espera de tres instituciones que proporcionan atención prenatal. Intervención: La intervención se desarrolló a partir de modificar una anterior dirigida a mujeres con depresión para incluir información sobre el embarazo y puerperio normales desde una perspectiva psicoanalítica y de factores de riesgo de depresión posparto. Pretende reducir la depresión al reforzar los pensamientos positivos y las actividades agradables, mejorar la autoestima y el auto cuidado, desarrollar habilidades que fortalezcan el apoyo social y explorar las expectativas poco realistas sobre el embarazo y la maternidad. Se imparte en ocho sesiones grupales durante el embarazo, dos horas por semana. Instrumentos: Los síntomas de depresión se midieron con la segunda versión del Inventario de Depresión de Beck (IDB-II), los de ansiedad con la correspondiente sub escala del Hopkins Symptom Check List 90 (SCL-90) y el apoyo social con la escala de Apoyo Social Apgar (SSA). Una selección de 12 reactivos sobre estresores potenciales y dificultades persistentes se usó para medir sucesos vitales y la Escala de Ajuste Diádico (A-DAS) para evaluar la satisfacción con la relación de pareja. Resultados Las tasas de retención definidas de tres maneras fueron: 1. La retención total (participantes aleatorizadas que concluyeron con todo el procedimiento hasta la entrevista a los 4-6 meses posparto) fue de 41.7% (31.2% intervención y 61.4% control). 2. La retención desde la aleatorización hasta (a) completar la entrevista inicial y asistir a = 1 sesión de intervención fue de 42.4% y (b) completar la evaluación inicial (control) fue de 82.2% (c). 3. La retención hasta el seguimiento: (a) proporción que inició y completó la intervención, esto es, que asistió a = 4 sesiones, así como a la entrevista a los 4-6 meses posparto fue de 73.5% y (b) participantes del grupo control que fueron entrevistadas en este periodo fue de 66.6%. Para quienes asistieron a por lo menos una sesión, la tasa de asistencia a la intervención fue de 83%. Las variables que predijeron la retención total fueron: ser soltera, tener mayor nivel de escolaridad y la mala relación de pareja. En el grupo de intervención, las variables que predijeron (a) la retención desde la aleatorización hasta asistir a = 1 sesión de intervención fueron la presencia de ansiedad y de sucesos estresantes, y (b) la retención hasta el seguimiento aumentó en mujeres que estaban o habían estado empleadas los últimos seis meses. Conclusiones: Los resultados son consistentes con los de trabajos anteriores respecto a la dificultad para retener mujeres embarazadas y en el puerperio en ensayos a lo largo del tiempo. En el presente estudio la tasa de retención fue aún más baja de lo que han encontrado otros autores, sobretodo debido a la enorme pérdida de participantes que firmaron el consentimiento informado y fueron aleatorizadas y no asistieron a ninguna sesión de la intervención. Al mismo tiempo, es interesante notar que la tasa de asistencia a la intervención, una vez que las participantes se presentaron a una primera sesión, fue muy alta. Esto habla de la alta aceptación que ésta tuvo entre las participantes. En cuanto a los factores que predijeron la retención, las mujeres con alto riesgo de depresión (sin pareja, con una relación mala con la pareja, con más sucesos estresantes y síntomas de ansiedad) fueron las más comprometidas en participar en el estudio. Por lo tanto, una manera de mejorar la tasa de retención es a través de dirigirla a mujeres que presenten estos factores de riesgo. Por otro lado, fue difícil retener a aquellas con bajo nivel de escolaridad y a las amas de casa, que también son una población vulnerable. Saber cómo mejorar la retención de este grupo sigue siendo un reto para estudios posteriores de prevención de la depresión posparto. Podemos concluir que las tasas y los factores que predicen la retención varían dependiendo de la manera en que se definan, lo que sugiere quelas estrategias para optimizar la retención deben adecuarse a cada una de estas definiciones.
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    Síntomas depresivos en el embarazo y factores asociados en pacientes de tres instituciones de salud de la ciudad de México
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2006) Lara, Ma. Asunción; Navarro, Claudia; Navarrete, Laura; Cabrera, Alejandra; Almanza, Jesús; Morales, Francisco; Juárez, Francisco; Jefa del Departamento de Modelos de Intervención. Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente
    Antecedentes La depresión es una condición frecuente en el embarazo, por lo menos tan frecuente como en las mujeres que no están embarazadas. Estudios sobre su prevalencia por medio de entrevistas estructuradas muestran tasas de dos a 21% de depresión mayor y las escalas de síntomas arrojan cifras de entre ocho y 31%. En México la prevalencia se ha estimado en 22% con base en una escala de autorreporte. Entre los factores de riesgo de depresión en el embarazo se encuentran historia previa de depresión, separación de los padres en la infancia, ser madre soltera, no desear estar embarazada, falta de apoyo social y baja escolaridad. Debido a las consecuencias que tiene la depresión sobre el proceso del embarazo y a los pocos estudios que existen en nuestro país a este respecto, el objetivo del trabajo fue investigar la prevalencia de sintomatología depresiva en mujeres embarazadas, así como los factores de riesgo asociados a la misma. Material y métodos Se entrevistó en salas de espera a 300 mujeres embarazadas que buscaban atención prenatal, en tres instituciones (un hospital de tercer nivel, un centro de salud y una clínica de especialidades de la mujer). El instrumento incluyó una escala de depresión (CES-D) y los siguientes factores de riesgo: síntomas previos de depresión, separación de los padres antes de los 11 años, posible depresión y consumo problemático de alcohol en los padres, embarazo no planeado y apoyo social. Resultados De las entrevistadas 30.7% mostró sintomatología depresiva significativa (CES-D >16) y 59% mencionó haber padecido estos síntomas en el pasado. Algún nivel de discapacidad en el último mes fue manifestado por 19% de quienes mencionaron haber presentado sintomatología el mes anterior. La media de días en que no pudieron hacer sus actividades diarias, trabajar o asistir a la escuela fue de 11.21 (DE = 10.68), con un rango de uno a 30 días. Es importante mencionar que 7 mujeres (21.2%) dijeron haber dejado sus actividades por este motivo todos los días del mes anterior. En cuanto a la ideación suicida alguna vez en la vida, la mitad dijo haber pensado mucho en la muerte, una cuarta parte haber deseado morir, cerca de una quinta parte tuvo la intención de quitarse la vida y 7.7% se ha herido con el fin de quitarse la vida. Durante el último mes, las frecuencias de estas conductas disminuyeron considerablemente a casi cero y sólo “pensar mucho en la muerte” fue frecuente (18%). Las variables que se asociaron con dichos síntomas fueron: síntomas previos de depresión (t = - 4.40, p > 0.000); separación del padre antes de los 11 años (t = -2.68; p > 0.008); posible depresión en la madre (t = -3.24; p > 0.001), posible depresión en el padre (t = -2.41, p > 0.016), consumo problemático de alcohol en el padre (t = -2.23, p > 0.040); embarazo no planeado (t = -2.43, p > 0.015), falta de apoyo social emocional (t = 2.87, p > 0.004) y falta de apoyo social práctico (t = 2.94, p > 0.005). La evaluación de un modelo incluyendo estos factores sobre la sintomatología depresiva mediante regresión logística utilizando el método por pasos, mostró que las siguientes variables fueron significativas: la posible depresión en la madre, que incrementa el riesgo de presentar depresión en el embarazo en 0.8 veces, la sintomatología depresiva previa, que lo aumenta en 1.08 veces, la falta de apoyo social práctico, que lo incrementa 1.71 veces y no tener pareja, con un incremento de 1.51 veces. Conclusiones Casi una tercera parte de las embarazadas mostró sintomatología depresiva significativa la cual se asoció a diversos factores psicosociales de riesgo previamente documentados en la bibliografía internacional. Existen similitudes en la depresión durante el embarazo y en otros momentos de la vida, pero en este periodo tiene particular importancia debido a las nuevas demandas que en este momento enfrenta la mujer y a los efectos adversos que la depresión tiene sobre el desarrollo del embarazo, así como al elevado riesgo de presentar depresión en el posparto.
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    Seguimiento a dos años de una intervención psicoeducativa para mujeres con síntomas de depresión, en servicios de salud para población abierta
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2003) Lara, Ma. Asunción; Navarro, Claudia; Navarrete, Laura; Mondragón, Liliana; Rubí, Norma Angélica; Jefa del Departamento de Investigaciones Epidemiológicas. Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. Calzada México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.
    La depresión es reconocida mundialmente como uno de los trastornos más importantes de salud mental y el Programa de Acción Salud Mental de la SSA la considera un problema prioritario. Dicho trastorno es dos veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, de ahí que exista una mayor necesidad de buscar alternativas para atender a esta población, ya que no se cuenta con intervenciones metodológicamente probadas que puedan formar parte de los programas de salud mental pública. El objetivo del trabajo fue evaluar la efectividad a dos años, con respecto a los 4 meses iniciales, de una intervención psico-educativa realizada en mujeres con síntomas de depresión. Se valoraron los siguientes aspectos: 1) Si la reducción de los síntomas de depresión (CES-D) y la mejoría en la autoestima (Coopersmith) se mantuvieron; 2) Si hubo diferencias entre las intervenciones _grupal e individual mínima_; 3) Si las participantes siguieron considerando que la intervención tuvo influencia en su vida y en sus problemas, y 4) si la intervención debería seguir impartiendose de la misma manera o modificarse. El estudio se llevó a cabo en una submuestra de 39 mujeres seleccionadas al azar del total de 135 que participaron en la intervención y que fueron evaluadas a los cuatro meses. El diseño del estudio fue comparativo entre una condición Grupal (IG) y una Individual Mínima (IIM), con evaluaciones: pre, post-tratamiento (a los quince días en la IG y al mes en la IIM) y con seguimiento (a 4 meses y a 2 años). La IG consistió en seis sesiones de grupo de dos horas, organizadas alrededor del material educativo ¿Es difícil ser mujer? Una guía sobre depresión y la IIM consistió en una sesión de orientación individual sobre el uso de dicho material educativo. El Análisis de Varianza Múltiple (MANOVA) para evaluar la efectividad del modelo en los síntomas de depresión (CES-D), no mostró diferencias significativas entre las intervenciones (IG e IIM), pero sí a lo largo del tiempo. En este sentido, los análisis posteriores mostraron que los síntomas de depresión se incrementaron significativamente del seguimiento a cuatro meses al seguimiento a dos años, pero no alcanzaron un nivel mayor al encontrado en la evaluación pre-tratamiento. El MANOVA para la autoestima, mostró resultados similares: ausencia de diferencias entre las intervenciones y diferencias al interior de los grupos. Los análisis posteriores, en este caso, señalaron una ligera disminución de la autoestima a los dos años, aunque ésta siguió siendo significativamente mayor que la encontrada en el pre-tratamiento. En cuanto a la evaluación de la intervención misma, un porcentaje similar (80% y 63%) siguió considerando que la intervención tuvo gran influencia en su vida y en sus problemas, a los dos años. Las razones que dieron para esta afirmación fueron: que entienden y enfrentan mejor sus problemas, que mejoró su estado de ánimo, que hubo cambios en su forma de pensar y que pudieron conocerse y aceptarse mejor. Noventa por ciento consideró que la intervención debería seguirse realizando de la misma manera. Entre las razones para ello mencionaron: la libertad que tuvieron para expresarse (en IG e IIM), la interacción del grupo (IG), el trabajo de la facilitadora (IG) y de la orientadora (IIM) y que ésto fue una guía que les ayudó a resolver sus problemas (IIM). Si bien se concluye que ambas intervenciones son efectivas para reducir los síntomas de depresión a corto plazo, mejorar la autoestima a corto y largo plazo y respecto a la satisfacción de las participantes, se discuten algunas limitaciones metodológicas como la ausencia de un grupo control, el rechazo a la entrevista por parte de algunas participantes y el tamaño de la submuestra.