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Item Relación de entre consumo de inhalables y actos antisociales en un muestra de estudiantes del Distrito Federal(1994) Berenzon, Shoshana; López Lugo, Elsa Karina; Medina-Mora, Ma. Elena; Villatoro, Jorge A.; Juárez, Francisco; Carreño, Silvia; Galván, Jorge; Rojas, Estela; Investigadores de tiempo completo de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.La presente investigación tuvo el propósito de medir tanto la relación existente entre el uso de solventes y conductas antisociales, como el impacto que tienen algunas variables sociosemográficas sobre esta relación, en una muestra de estudiantes de enseñanza media y media superior del Distrito Federal. Los resultados demuestran que existe una fuerte relación entre el uso de solventes y la ejecución de actos antisociales o delictivos, encontrando que hay diferencias entre los estudiantes que sólo han experimentado con los solventes, y los que lo consumen de forma más períodica.Item Actos antisociales, su relación con algunas variables sociodemográficas, el consumo de alcohol y drogas en estudiantes de enseñanza media y media superior del Distrito Federal(1994) Juárez, Francisco; Berenzon, Shoshana; Medina-Mora, Ma. Elena; Villatoro, Jorge A.; Carreño, Silvia; López, Elsa K.; Galván, Jorge; Rojas, Estela; Investigadores de tiempo completo de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 México, D.F.Este estudio forma parte de la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas entre la Comunidad Escolar: Estudiantes de Enseñanza Media y Media Superior. Se presentan resultados del Distrito Federal (n=3501) sobre la escala de actos antisociales. Mediante un análisis factorial de la escala de actos antisociales se observaron dos factores principales de variación; el primero relacionado con actos delictivos con consecuencias sociales graves, en que se incluyen la violencia y la venta de drogas; y el segundo que se refiere a robos. En cuanto a la relación de los actos antisociales con las variables sociodemográficas se observó que hubo diferencias significativas en el número de actos cometidos entre los grupos de diferentes género, edad y ocupación durante el año anterior, no así respecto al lugar donde vivieron la mayor parte de su vida. Se encontró también que los consumidores de alcohol y los consumidores de drogas tienden a cometer más actoas antisociales que los que no consumen alcohol ni drogas. Por otro lado, en un modelo de predicción mediante regresión logística, se observó que los principales factores de riesgo para cometer actos antisociales son ser hombre y consumir alcohol y drogas.Item Características psicopatológicas de la población urbana adulta en México. Resultado de una encuesta nacional en hogares(1994) Caraveo, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Rascón, María Luisa; Villatoro, Jorge; López, Elsa Karina; Juárez, Francisco; Gómez, Mario; Martínez, Nora Angélica; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.El presente trabajo constituye el primer estudio en México que intenta obtener la prevalencia de trastornos psiquiátricos específicos en la población general, a través de una encuesta en hogares. La información procede de una submuestra de la población adulta en áreas urbanas del país incluida en la Encuesta Nacional de Adicciones. El instrumento empleado se contruyó a partir de reactivos incluidos en diferentes instrumentos de fácil aplicación y compresión. El manejo de la información siguió los criterios básicos establecidos en el sistema PSE-CATEGO, así como lineamientos del DSM-III, los cuales se explican detalladamente. Los objetivos fueron: obtener el perfil sindromático yendo de lo menos a lo más específico, y en estos últimos, siendo semejante la distribución por sexo. En cuanto a las clases diagnósticas, las alteraciones afectivas bipolares fueron similares por género, mientras que los trastornos depresivos mayores, así como la neurosis depresiva, predominaron en las mujeres. La clase diagnóstica sugestiva de un probable trstorno esquizofrénico fue similar por género y alconzó una prevalencia del 1.0%. En general, los hallazgos del estudio resultaron muy similares a las cifras reportadas en estudios epidemiológicos recientes. Tomando en cuenta sólo a los trastornos de mayor severidad y con mayor certeza de definición, la población adulta afectada alcanzó entre 15 a 18%.Item El problema del consumo de cannabis: el papel del Sector Salud(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2013) Del Bosque, Jesús; Fernández, Carmen; Sánchez Huesca, Ricardo; Bruno Díaz, David; Gutiérrez López, Alma Delia; Fuentes Mairena, Alba; Espínola, Mariana; González García, Noé; Loredo Abdalá, Arturo; Medina-Mora, Ma. Elena; Nanni Alvarado, Ricardo; Hospital Infantil de México, MéxicoItem El consumo de drogas en México: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2012) Villatoro, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Fleiz Bautista, Clara; Moreno López, Midiam; Oliva Robles, Natania; Bustos Gamiño, Marycarmen; Fregoso Ito, Diana; Gutiérrez López, María de Lourdes; Amador Buenabad, Nancy; Miembro de la Red Latinoamericana de Investigadores en Adicciones, CICAD; ameth@imp.edu.mxIntroducción. En el contexto internacional, México es uno de los países con bajo nivel de consumo de drogas, pero que, a su vez, reporta un incremento si se consideran las tendencias epidemiológicas más recientes. Con la finalidad de mantener un diagnóstico actualizado del consumo de drogas en la población general y de identificar los grupos en mayor riesgo, se llevó a cabo la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA). Objetivo. Conocer la prevalencia alguna vez en la vida de uso de cualquier droga y de cualquier droga ilegal a nivel nacional y regional en población de 12 a 65 años. Así como conocer las tendencias que ha seguido el consumo a partir de 2002. Material y métodos. La ENA 2011 es un estudio aleatorio, probabilístico y polietápico con representatividad nacional y para ocho regiones del país. Incluye poblaciones rurales y urbanas. La muestra fue de 3 849 adolescentes y 12 400 adultos quienes contestaron un cuestionario estandarizado en versión computarizada que contiene las secciones de tabaco, alcohol, drogas médicas (opiáceos, tranquilizantes, sedantes, anfetaminas) e ilegales (mariguana, cocaína, crack, alucinógenos, inhalables, heroína y metanfetaminas). Todos los participantes leyeron y firmaron una carta de consentimiento informado. Se hizo énfasis en el carácter voluntario y confidencial de la información. Resultados. La prevalencia de consumo de cualquier droga alguna vez en la vida a nivel nacional creció significativamente entre 2002 y 2011 al pasar de 5.0% a 7.8%, mientras que el consumo de cualquier droga ilegal incrementó de 4.1% a 7.2%. Por sexo, en los hombres el consumo de cualquier droga pasó de 8.6% a 13% y de drogas ilegales de 8.0% a 12.5%. En las mujeres, la primera aumentó de 2.1% a 3.0% y la segunda de 1.0% a 2.3%. Las drogas de preferencia continúan siendo la mariguana (6.5%) y la cocaína (3.6%). A nivel regional el consumo de cualquier droga creció significativamente en la Occidental (5.5% a 10.3%), Nororiental (5.5% a 10.3%), Norcentral (7.5% a 9.2%) y Centro Sur (4.2% a 7.5%). En cuanto a las drogas ilegales, también se encuentra un incremento estadísticamente significativo en estas regiones, sin embargo el crecimiento fue proporcionalmente mayor en la región Centro Sur, al pasar de 3.5% a 6.8%. Conclusiones. Los resultados de la ENA señalan un crecimiento en el consumo de drogas ilegales de 2002 a 2011, especialmente de la mariguana. Asimismo, se observa que los hombres de 18 a 34 años son la población más afectada por dicho consumo, mientras que en los adolescentes el aumento ha sido mínimo. Por otra parte, el estudio muestra que quienes han recibido algún tipo de prevención presentan las prevalencias de consumo más pequeñas, lo cual indica que es necesario seguir trabajando en esta área con los jóvenes para consolidar las acciones de promoción de la salud y prevención; así como trabajar más con la población infantil, con una evaluación sistemática de todas estas acciones. En el contexto internacional los datos confirman que México continúa con niveles bajos de consumo.Item Estudio de costo-efectividad del tratamiento de la depresión en México(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2010) Lara-Muñoz, María del Carmen; Robles-García, Rebeca; Orozco, Ricardo; Real, Tania; Chisholm, Dan; Medina-Mora, Ma. Elena; Facultad de Medicina, B Universidad Autónoma de Puebla.; medinam@imp.edu.mxIntroducción La depresión es un problema de salud pública que conlleva costos importantes para el individuo y la sociedad. Con la finalidad de establecer prioridades basadas en evidencias para la asignación de recursos en el cuidado de la salud mental, es necesario integrar los costos y la efectividad de las intervenciones y especificar los paquetes esenciales para su tratamiento. En esta dirección, la Organización Mundial de la Salud convocó al Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, como centro colaborador, a participar en el proyecto «Seleccionando intervenciones que son costo-efectivas»(WHO-CHOICE, por sus siglas en inglés: CHOosing Interventions that are Cost-Effective). El presente texto presenta los hallazgos del estudio de relación costo-efectividad de diferentes intervenciones clínicas para el tratamiento de la depresión en México, considerando su implantación en los servicios de atención primaria a la salud. Método: La unidad de medición de costo-efectividad seleccionada por la OMS (y utilizada en este trabajo) son los Años de vida ajustados por discapacidad a causa de alguna enfermedad (AVISA perdidos, en inglés DALYs, Disability Adjusted Life Years), que resultan de la suma de los años que se pierden por mortalidad prematura más los años que se pierden por vivir en una situación de discapacidad. Las intervenciones evaluadas fueron: 1. antidepresivos tricíclicos; 2. Antidepresivos nuevos (ISRS); 3. Psicoterapia breve; 4. Antidepresivos tricíclicos+ psicoterapia breve; 5. Antidepresivos nuevos + psicoterapia breve; 6. Antidepresivos tricíclicos + psicoterapia breve + manejo proactivo de caso; y 7. Antidepresivos nuevos + psicoterapia breve + manejo proactivo de caso. Para determinar su efectividad, se calcularon los AVISAs perdidos que se evitan como resultado de cada intervención. Resultados: Se incluyeron los costos del paciente y los del programa, un descuento de 3% por el proceso de convertir valores futuros a presentes, así como un ajuste por edad, otorgando menos peso a los años vividos por los jóvenes. Finalmente, para determinar la relación costo-efectividad, se calculó el costo por cada AVISA evitado con cada intervención. Resultados Las estrategias combinadas de manejo proactivo de caso con psicoterapia breve más antidepresivos pueden considerarse como las más eficaces. Con la combinación con antidepresivos tricíclicos, el número de AVISAs evitados fue de 207171, y con la de ISRS fue de217568, lo que corresponde a más del doble de AVISAs cuando se emplean únicamente antidepresivos tricíclicos, y casi al doble cuando se emplean únicamente ISRS. La intervención más costosa fue la combinación de ISRS con psicoterapia breve, con un monto total de$12,256 millones de pesos (972 millones de dólares), y la menos costosa fue el tratamiento con antidepresivos tricíclicos, que implicó$4,523 millones de pesos (359 millones de dólares). De los costos, más de 99% correspondieron a medicamentos, y menos de 1% a los costos del programa y del entrenamiento. Es evidente que el mayor costo corresponde a las intervenciones en que se agrega el manejo proactivo de caso. La intervención que tuvo la mejor relación costo-efectividad, considerando un solo tratamiento, fue el uso de ISRS. La combinación más costo-efectiva fue la de antidepresivos tricíclicos con psicoterapia breve y manejo proactivo de caso. Conclusiones: Es claro que las intervenciones disponibles para el tratamiento de la depresión evitan un número considerable de AVISAs. Éste es casi seis veces mayor cuando se administran ISRS + psicoterapia + manejo proactivo de caso, lo que permite que las intervenciones resulten costo-efectivas a pesar de que el manejo proactivo de caso aumenta considerablemente los costos de atención a estos pacientes. El efecto específico del manejo proactivo de caso es que evita las recaídas y aumenta el tiempo libre de enfermedad, lo que se traduce en mayor beneficio para el paciente, su familia y la sociedad en generalItem Social cost of mental disorders: Disability and work days lost. Results from the Mexican survey of psychiatric epidemiology(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2007) Lara Muñoz, María del Carmen; Medina-Mora, Ma. Elena; Borges, Guilherme; Zambrano, Joaquín; Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; carmen_lara_2001@yahoo.comIntroducción. Hasta las últimas dos décadas del siglo pasado se subestimaba el impacto de los trastornos mentales. Semejante percepción cambió debido a dos factores: por un lado, el estudio de la carga global de la enfermedad y, por otro, la definición de los trastornos mentales según la Asociación Psiquiátrica Americana. En estos dos factores el elemento común es la inclusión del concepto de discapacidad. La discapacidad se refiere al deterioro en el funcionamiento que se espera de un sujeto de cierta edad y sexo en un contexto social, y forma parte del costo social de la enfermedad. En el estudio de la Carga Global de la Enfermedad, la depresión se consideró como la enfermedad más discapacitante y ocupó el cuarto lugar en ese estudio. Otros cuatro trastornos psiquiátricos se incluyeron también entre las 10 enfermedades más discapacitantes. En 1985, en la versión revisada de la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, la Asociación Psiquiátrica Americana incluyó el deterioro en diferentes áreas de funcionamiento como criterio diagnóstico de los trastornos mentales. En 1992, la Organización Mundial de la Salud incluyó también el deterioro de la actividad entre las pautas diagnósticas de algunos trastornos mentales. Así, el objetivo principal de este trabajo es reportar la discapacidad producida por los trastornos afectivos y los trastornos de ansiedad identificados con mayor frecuencia en la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica a fin de compararla con la discapacidad producida por algunas enfermedades crónicas no psiquiátricas. Material y métodos. Los datos analizados en este trabajo se recabaron durante la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica. Los diagnósticos se basan en el DSM-IV. La entrevista se realizó con una versión computarizada de la Entrevista Internacional Compuesta de Diagnóstico (CAPI, versión 15 certificada del CIDI). También se evaluó la prevalencia en los últimos 12 meses de las siguientes enfermedades crónicas no psiquiátricas: diabetes, artritis, hipertensión, cefalea, dolor de espalda y cuello, y otras enfermedades dolorosas. Todas éstas se identifican globalmente como “enfermedades crónicas”. En este trabajo se presenta la discapacidad producida por la depresión, manía, agorafobia sin pánico, fobia social, ansiedad generalizada, trastorno de pánico y estrés postraumático, y se compara con la discapacidad producida por las enfermedades crónicas. La discapacidad se evaluó con la Escala de Discapacidad de Sheehan y el número de días productivos perdidos. Esta escala es un instrumento de autorreporte que evalúa la discapacidad en diferentes áreas. Las subescalas se promedian y se obtiene así una puntuación total que va de 0, sin deterioro en el funcionamiento, hasta 10, que indica un funcionamiento totalmente deteriorado. También se preguntó a cada entrevistado sobre el número de días en que fue totalmente incapaz de trabajar debido a un trastorno presente en los últimos 12 meses. Se hicieron 5826 entrevistas completas y los resultados se sometieron a un complejo proceso de ponderación. Los datos que se reportan se basan en los pesos de la parte 2, que utiliza un total de 2362 entrevistas. Resultados. De las cuatro áreas evaluadas, las de las relaciones con personas cercanas y la vida social fueron las más afectadas. Los trastornos que producen los niveles más elevados de discapacidad fueron la depresión (4.63 y 4.8), la fobia social (5.37 y 5.8) y el trastorno por estrés postraumático (5.61 y 5.35). La depresión tuvo el mayor impacto en el área laboral (4.88). En la puntuación total de la escala, los trastornos que produjeron mayor nivel de discapacidad fueron el estrés postraumático (5.35) y la depresión (4.72).La pregunta sobre cuántos días fueron totalmente incapaces de trabajar los entrevistados en el último año, reveló que la depresión y el trastorno de pánico fueron los trastornos por los que, en promedio, se perdieron mas días de actividad. Los días perdidos por enfermedades crónicas (6.89) fueron menos que los que se perdieron por depresión (25.51), agorafobia (18.56), ansiedad generalizada (9.5), trastorno de pánico (20) y trastorno por estrés postraumático (14.21). Discusión. Los resultados más sobresalientes son los siguientes. En primer lugar, el efecto de los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad es mayor que el efecto de algunas enfermedades crónicas no psiquiátricas. En las cuatro áreas de funcionamiento evaluadas, los trastornos psiquiátricos obtuvieron en promedio puntuaciones más elevadas que las enfermedades crónicas. En segundo lugar, debe destacarse el efecto discapacitante de un trastorno aparentemente poco grave como la fobia social. Si se considera que existen tratamientos efectivos, sobre todo para pánico y depresión, puede decirse que es posible disminuir el costo social de los trastornos del estado de ánimo y los trastornos de ansiedad. Este es el primer artículo en América Latina en que se reporta el impacto de los trastorno mentales según la discapacidad y los días de actividad perdidos que generan.Item Modelo integral de satisfacción cotidiana en usuarios dependientes de alcohol y otras drogas(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2007) Barragán Torres, Lydia; Flores Mares, Marlene; Medina-Mora, Ma. Elena; Ayala Velásquez, Héctor; Centro Acasulco. Facultad de Psicología, UNAM. Cerrada Acasulco 18, Col. Oxtopulco-Universidad. Coyoacán. 04318 México, DF. Tel:(55) 5658 3011.; lydipepe@prodigy.net.mxEl objetivo de esta investigación fue evaluar la solidez de un modelo conceptual para explicar el consumo y la abstinencia en usuarios con dependencia del alcohol y otras drogas; identificar, en ambas condiciones, la asociación y la configuración de las variables cognitivo-conductuales que lo integran, y detectar las que pudieran funcionar como predictoras de la abstinencia. Los modelos cognitivo-conductuales que explican desde una perspectiva integral la dependencia del consumo, son el Dinámico Regulatorio de Niaura y el de la Teoría del Aprendizaje Social que integran los fundamentos del condicionamiento clásico, operante y vicario. En este estudio, se evaluó el Modelo Integral de Satisfacción Cotidiana en dos momentos: Inicialmente, cuando los usuarios con dependencia de sustancias adictivas presentaban consumo y posteriormente, cuando éstos se orientaron hacia la abstinencia. El modelo propuesto se estructuró considerando críticas previas, como la necesidad de utilizar medidas de observación directa de diferentes y específicas habilidades de afrontamiento que se pueden utilizar ante situaciones cotidianas; evaluar cambios en las variables del Modelo, al momento en el que el usuario presenta consumo y ante el cambio en el que éste se orienta hacia la abstinencia; evaluar la variable satisfacción cotidiana y su asociación con otras variables, debido a que ha sido poco estudiada, y no ha sido valorada en su funcionamiento en modelos conceptuales, ni su impacto en el proceso terapéutico a pesar de estar asociada con la obtención de logros en diferentes escenarios del funcionamiento cotidiano. Por lo anterior, las variables que se incluyeron en el Modelo Integral de Satisfacción Cotidiana fueron: consumo, precipitadores, autoeficacia, satisfacción cotidiana, comunicación, solución de problemas, rechazo del consumo, depresión y ansiedad. Estas variables se evaluaron en una muestra intencional no probabilística de 20 usuarios con dependencia de sustancias adictivas, antes y después de la intervención cognitivo-conductual que se orienta hacia la abstinencia en el consumo. Se utilizaron registros videograbados de ocurrencia para evaluar ensayos conductuales en las variables: rechazo del consumo, solución de problemas y comunicación. En el momento del consumo, el Modelo mostró solidez al explicar 96% de la varianza mediante el análisis de escalamiento; se asociaron significativamente los precipitadores, la ansiedad y la autoeficacia. La diversidad e intensidad de los precipitadores y la disminución de habilidades de enfrentamiento propició decremento para resistirse al consumo, incrementó el nivel de ansiedad y decrementó la satisfacción cotidiana. El incremento en ansiedad, fue un indicador del síndrome de abstinencia en usuarios con dependencia; a su vez, la ansiedad, al funcionar como precipitador, corrobora lo sustentado en el modelo del retiro condicionado. En el momento del consumo, las variables de rehusarse a consumir, comunicación y solución de problemas no se asociaron significativamente, lo que señaló la necesidad, en estos usuarios, de ampliar su repertorio conductual al adquirir, desarrollar y utilizar consistentemente estas habilidades. En el momento de la abstinencia, el modelo mostró solidez ya que el análisis de escalamiento explicó 96% de la varianza entre sus variables: los usuarios incrementaron su seguridad para resistirse al consumo, su satisfacción respecto al funcionamiento cotidiano y su habilidad para rehusar el consumo, y disminuyeron las situaciones de riesgo que les precipitaron al consumo, así como sus niveles de ansiedad y depresión, con un decremento en el consumo. La autoeficacia fue mediadora entre lo conductual y lo emocional; la satisfacción cotidiana se asoció a variables cognitivo-emocionales como autoeficacia, ansiedad y depresión y funcionó como advertencia temprana de recaídas, por lo que su evaluación constante en el proceso terapéutico permite anticiparlas y evitarlas. Las variables predictoras de la abstinencia explicaron 73.2% de varianza en los precipitadores, la satisfacción cotidiana, la autoeficacia y el rehusar consumo; en cambio, la depresión no resultó significativa en el análisis de regresión con el método enter. La dirección y asociación entre las variables del Modelo favorecen la abstinencia.Item Características organizacionales, estrés y consumo de alcohol en trabajadores de una empresa textil mexicana(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2006) Carreño García, Silvia; Medina-Mora, Ma. Elena; Martínez Vélez, Nora; Juárez García, Francisco; Vázquez Pérez, Lucía; Investigadores. Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente; medinam@imp.edu.mxEn el ambiente laboral hay diversos factores que pueden propiciar bienestar o malestar en los obreros. La percepción del clima organizacional y la valoración que las personas hagan, tiene efectos negativos y positivos que producen consecuencias tanto a nivel individual como en el desempeño laboral. El estrés laboral es otro factor que tiene repercusiones significativas en la salud de las personas y en la calidad del trabajo y se ha relacionado con el consumo excesivo de alcohol, el uso de sustancias psicoactivas y el incremento de múltiples problemas sociales y laborales. Con base en lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar qué factores organizacionales como estrés laboral, clima organizacional y satisfacción en el trabajo se relacionan con el consumo de alcohol, la presentación de problemas laborales y los accidentes, en los trabajadores mexicanos de una empresa textil. Método El estudio se hizo en una empresa textil. La muestra fue de 277 trabajadores, todos hombres, de 16 a 65 años de edad, 85% con estudios de secundaria y 82.7% casados o en unión libre. Se utilizó un cuestionario auto aplicado y anónimo; con la prueba AUDIT de alcohol, escalas de estrés laboral, clima organizacional, satisfacción laboral y preguntas generales. Resultados En cuanto al clima organizacional, la mayoría (92%) percibe buena comunicación con su grupo de trabajo, 87.2% mencionó tener ayuda de su jefe, 78% indicó contar con apoyo suficiente para resolver problemas. Hay diferencias en los trabajadores de mayor grado escolar quienes perciben un clima laboral más adverso, en comparación con los de menor escolaridad. También hay diferencia entre los turnos (matutino, vespertino y mixto); son los del turno vespertino quienes perciben un clima laboral desfavorable. Con satisfacción laboral, la mayoría de los trabajadores considera útil el trabajo que hace (95%), les gusta (93%) y mencionan que su familia está satisfecha (88.3%). Hay diferencias significativas en el nivel de satisfacción y la escolaridad, y son los de primaria los más satisfechos. La fuentes de estrés más referidas fueron el tener que luchar para salir adelante (87.6%), tener demasiado trabajo que hacer (60.5%), que ocurran accidentes si no se tiene cuidado (51.6%). Del total de obreros 14.2% presentan niveles altos de estrés en el trabajo. Poco más de la mitad de ellos (61.7%) consumió alcohol en el último año. Una cuarta parte (25.8%) se clasificó como "caso" con problemas por el alcohol, según la prueba completa AUDIT. Con base en la prueba rápida del AUDIT, un poco más de la mitad de los trabajadores (64.2%) no bebe o tiene un consumo de bajo riesgo, mientras que 26.5% bebe alcohol en riesgo y sólo 5.3% se ubica en un consumo peligroso por la frecuencia y cantidad de alcohol que ingiere. Respecto a los problemas laborales, una cuarta parte (24.1%) mencionó que ha invertido más tiempo de lo normal en alguna actividad laboral, a 21% le han llamado la atención por errores en su desempeño, 18% sintieron que no alcanzaban a entregar un trabajo de calidad. Los accidentes que se mencionaron son: haber tenido heridas en las manos (17.5%), heridas en los dedos (15.7%), haber estado a punto de tener un accidente (13.5%) y 10% ha sufrido daños o lesiones al desempeñar su trabajo. Con un modelo de ecuaciones estructurales se observó que el clima, la satisfacción y el estrés laboral, son predictores significativos de problemas laborales y accidentes. De las variables incluidas en este análisis, el estrés laboral resultó ser la que mejor predice el consumo de alcohol en el trabajo. Se observó la relación del clima laboral con el nivel de consumo de alcohol y su influencia en la presencia de problemas y accidentes en el trabajo, así como con el consumo antes, dentro y después del trabajo. Discusión Estos resultados muestran la necesidad de promover y fortalecer la formación de equipos de trabajo que permitan optimizar las competencias laborales, las condiciones en el trabajo y mejorar el clima, disminuir el estrés y aumentar la satisfacción. Asimismo, es necesario considerar la prevención dentro de los lugares de trabajo, de forma integral, e introduciendo elementos educativos prácticos que permitan disminuir el consumo excesivo de alcohol y reducir las consecuencias en el lugar de trabajo.Item Síndrome de dependencia al alcohol: comparación entre hombres y mujeres(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2005) Mariño, Ma. del Carmen; Berenzon, Shoshana; Medina-Mora, Ma. Elena; Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F.El presente trabajo tiene como objetivo principal conocer la forma en que se presenta el Síndrome de Dependencia al Alcohol, según los indicadores y criterios propuestos por el DSM-IV, en una muestra de mujeres que acudieron a solicitar ayuda por problemas relacionados con el consumo de alcohol a la Clínica para Atención de Problemas Relacionados con el Alcohol (CAPRA) del Hospital General de México. Después se hizo una comparación con los resultados obtenidos en un proyecto llevado a cabo con anterioridad entre 211 pacientes del sexo masculino de este mismo centro de tratamiento. Método: Se entrevistó una muestra de 100 mujeres que acudieron a la CAPRA, que fueran mayores de 18 años, estuvieran en condiciones tanto físicas como mentales para contestar el cuestionario y hubieran bebido alcohol en el año previo. El instrumento utilizado para medir el Síndrome de Dependencia al Alcohol fue el Composite International Diagnostic Interview, Módulo de Abuso de Sustancias (CIDI-SAM). Resultados: De las pacientes entrevistadas, 50% cumple con el criterio de dependencia, en comparación con 82% de los 211 hombres entrevistados en este mismo centro, con una diferencia estadísticamente significativa (X2= 34.22; p = 0.000). Al hacer una revisión del número de indicadores reportados por cada muestra, se encuentra que las diferencias más importantes se presentan en los extremos del continuo, donde las mujeres que no reportan ningún indicador son 7.6 veces más que los hombres, y 2.3 veces menos que los hombres que reúnen los 7 indicadores presentes. Las diferencias se vuelven cada vez menos marcadas conforme se acercan a la mitad del número de indicadores. Al hacer un análisis más minucioso de los síntomas de dependencia según el grado de gravedad de la misma, medida por medio de los indicadores presentes en cada muestra (0-2, 3-4, 5-7), se encontró que en todos los grupos el síntoma más frecuente es el relacionado con los problemas de salud y psicológicos. Sin embargo, dentro de los pacientes que no son dependientes (menos de 3 criterios), se observaron importantes diferencias por sexo. En el caso de los hombres, los síntomas más frecuentes, después de los relacionados con problemas de salud y psicológicos, fueron los asociados con la abstinencia y la pérdida de control. Por su parte, las mujeres reportaron síntomas relacionados con los esfuerzos inútiles por dejar de beber y la abstinencia. Entre el grupo de mujeres con dependencia de gravedad baja (3-4 criterios), los síntomas con los porcentajes más altos fueron los mismos que entre las no dependientes. A su vez, los hombres con este grado de dependencia presentaron principalmente un abandono o reducción de las actividades (sociales, recreativas o laborales) por estar bebiendo y los síntomas de abstinencia. Dentro de los grupos con gravedad alta (5 a 7 criterios), las diferencias entre hombres y mujeres se hacen menos evidentes. En estos casos sobresale de manera independiente la falta de control sobre la bebida en ambos grupos y, en el caso particular de las mujeres, el abandono o reducción de actividades para poder tomar. Conclusiones: La información que se presenta en este documento muestra las diferencias entre los hombres y las mujeres que buscan ayuda por sus problemas con el alcohol. También hace evidente la necesidad de realizar estudios específicos entre mujeres considerando sus condiciones, no sólo sociales, sino biológicas y psicológicas, que reflejen la realidad de éstas y que sean tomadas en cuenta para proporcionar un tratamiento adecuado y eficaz que llene las expectativas y necesidades que requiere su condición de género.
