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    Descripción y análisis comparativo de dos modelos de investigación del consumo de drogas: busqueda intensiva de casos y encuesta de hogares
    (1980) Medina-Mora, Ma. Elena; Jefe del Departamento de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría.
    Se hace una evaluación de ambos modelos en lo que se refiere a las características demográficas de los usuarios, al grado de involucración en el uso de drogas, al tipo de drogas de mayor consumo, a la edad de inicio, y a los patrones de consumo detectados a través de cada uno de los métodos. Los resultados indican que ambas aproximaciones presentan aspectos diferentes del fenómeno. El modelo de "Encuesta de Hogares" tiende a detectar usuarios menos involucrados en el consumo. Las drogas de uso médico fueron las más comúnmente reportadas y en cuanto a las características demográficas de los usuarios, los grupos fueron más heterogéneos. El modelo de Búsqueda Intensiva de Casos tiende a detectar usuarios más involucrados, que consumen fármacos de uso no médico y que son más homogéneos entre sí desde el punto de vista de sus características demográficas. Este modelo puede aplicarse con éxito siempre y cuando la mayoria de los usuarios forme grupos coherentes. Sin embargo, es más difícil hacer el estudio de casos aislados, a diferencia de lo que ocurre con los estudios de hogares, a través de los cuales existe mayor probabilidad de detectarlos.
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    Prevalencia del consumo de drogas en algunas ciudades de la república mexicana (a través de encuestas de hogares)
    (1979) Medina-Mora, Ma. Elena; Centro Mexicano de Estudios en Salud Mental
    Los métodos basados en la información facilitada por los propios usuarios de las drogas, obtenida a través de muestras probabilísticas de hogares, constituyen, hasta la fecha, el único medio viable para obtener datos sobre la prevalencia del consumo de drogas en la población general, a pesar de que se fundamentan en el carácter voluntario de la información y de que se pierda a la población que no tiene un lugar fijo de residencia. En el presente estudio se examinan los resultados de encuestas llevadas acabo en 5 ciudades de la República Mexicana (Distrito Federal; La Paz, B. C.; Puebla, Pue.; San Luis Potosí, S. L. P.; Monterrey, N. L.) de 1974 a 1976 en muestras probabilísticas que abarcaron a la población de 14 años en adelanteen ambos sexos que habitaba viviendas normales en el momento de la realización de los estudios. Los objetivos que se persiguieron a llevar acabo estos estudios fueron el determinar la extensión del consumo de drogas en las poblaciones estudiadas, las drogas de abuso, los patrones de consumo y los sectores de la población afectados. Los resultados obtenidos en las encuestas indican que el consumo de drogas de uso médico alcanza proporciones mayores al consumo de otras drogas en todas las ciudades estudiadas; el consumo consuetudinario realizado bajo prescripción médica es superior al consumo realizado sin control médico, el consumo de analgésicos narcóticos con codeína y de ansiolíticoses el más extendido en lo que se refiere a drogas utilizables con fines terapéuticos; las drogas de uso no médico que se consumen con más frecuencia son la mariguana y los disolventes.
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    Epidemiología de la farmacodependencia en la ciudad de Mexicali, B. C. (a través de encuestas de hogares)
    (1979) Terroba G., Graciela; Medina-Mora, Ma. Elena; Centro Mexicano de Estudios en Salud Mental
    En este trabajo se presentan los resultados más sobresalientes de un estudio realizado en la ciudad de Mexicali, B. C., en relación al consumo de fármacos a través de encuestas de hogares. Los objetivos principales del estudio fueron determinar: el número de individuos involucrados en el uso de drogas médicas y no médicas, el tipo de fármacos de mayor uso, los patrones de uso más recurrentes, los hábitos de consumo por prescripción médica y por autoprescripción así como los sectores de la población afectados. Para ello se utilizó una muestra probabilística polietápica estratificada que abarcó a la población de 14 años en adelante, de ambos sexos, de esta ciudad fronteriza, obteniendose a través de la misma 684 encuestas. Sólo se aplicó una encuesta por hogar; la selección del informante se realizó por procedimientos aleatorios. De los resultados de obtuvo que el uso de drogas médicas es mayor en la población adulta, mientras que las drogas no médicas se consumen más en la población joven (14-25 años ). Las drogas médicas que alcanzan el mayor porcentaje de consumo por autoprescripción alcanza la mayor proporción de uso. Finalmente, la investigación reporta las características demográficas de los usuarios y de la población en riesgo.
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    Uso de drogas en una zona específica del sur de la ciudad de México (a través de encuestas de hogares)
    (1979) Terroba G., Graciela; Medina-Mora, Ma. Elena; Saltijeral M., Ma. Teresa; De la Parra C., Yolanda; Centro Mexicano de Estudios en Salud Mental
    Para conocer la extensión del consumo de fármacos se realizó una investigación en la población general de la zona de influencia del Centro de Salud Dr. C. Rovirosa, zona integrada por 166 000 habitantes y localizada al sur del Distrito Federal; se estudió a la Población de 12 años en adelante en base a un muestreo autoponderado, estratificado y polietápico, a través del cual se obtuvieron un total de 823 encuestas. La estratificación se realizó de acuerdo a la lejanía o cercanía de los hogares con respecto al Centro de Salud de la zona, formándose tres estratos. Para la estratificación no se consideraron las variables socioeconómicas debido a la homogeneidad de la población. En la selección de los informantes se tomó en cuenta a todos los individuos de 12 años en adelante que vivían en el hogar, los cuales fueron seleccionados en base a la fracción de muestreo de 1/6. Toda la población de no estudiantes de 12 a18 años fue entrevistada. Los resultados más sobresalientes indican que el consumo de drogas médicas es mayor que el de drogas no médicas. Los tranquilizantes fueron los fármacos de uso médico más utilizados durante el mes anterior a la aplicación de la encuesta. La mariguana fue la droga no médica que alcanzó el mayor porcentaje de consumo, aunque no se reporto uso de ella durante el mes anterior al levantamiento de la encuesta. Finalmente, es importante señalar que este estudio de hogares forma parte de una investigación que intenta evaluar diferentes metodologías para el estudio del consumo de drogas, tratándose de obtener la extensión del consumo de drogas médicas y no médicas en la población general a través de encuestas en hogares.
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    Investigación epidemiológica a traves de encuestas de hogares en la ciudad de Pueble, Pue.
    (1979) Medina-Mora, Ma. Elena; Terroba G., Graciela; Rubio Corona, Silvia; De la Parra C., Ana; Centro Mexicano de Estudios en Salud Mental
    Esta investigación reporta los resultados de un estudio realizado en 666 personas de la población de 14 años en adelante de Puebla, Pue. Se utilizó un muestreo estratificado polietápico para la ubicación de manzanas, viviendas e individuos, seleccionándose a una sola persona en cada hogar. La estratificación se realizó con base a indicadores socioeconómicos y así se obtuvieron 4 estratos: alto, medio, bajo y marginado. Se incluyó además un estrato independiente considerado de alto riesgo. Los objetivos principales fueron: obtener el numero de individuos involucrados en el consumo de fármacos, el grado en el que se encuentran involucrados, el tipo de fármacos que consumen, así como los patrones de uso por prescripción, por autoprescripción y los sectores de la población afectados. Dentro de los hallazgos más importantes tenemos que la prevalencia del consumo de drogas médicas es mayor que la prevalencia del uso de drogas no médicas. De las drogas no médicas la mariguana alcanza el mayor porcentaje de consumo, siendo el grupo de 18 a 24 años de edad el más afectado. Finalmente, tenemos que el consumo de sustancias no médicas se presenta en la población masculina y el de drogas médicas en la femenina.
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    Prevalencia del uso de fármacos en la ciudad de Mexicalli, B. C. (a través de encuestas de hogares)
    (1979) Terroba G., Graciela; Medina-Mora, Ma. Elena; Jefe del Proyecto de Encuestas de Hogares del Departamento de Investigaciones Sociales, CEMESAM
    En este artículo se presentan los resultados más sobresalientes de una investigación realizada en la Ciudad de Mexicalli, B. C., en relación al consumo de fármacos a través de encuestas de hogares. Los objetivos principales del estudio fueron determinar el número de individuos involucrados en el uso de drogas médicas y no médicas, el tipo de fármacos de mayor uso, los patrones de uso más recurrentes, los hábitos de consumo por prescrpción médica y por autoprescripción, así como los sectores de la población afectados. Para ello se utilizó una muestra probabilística polietápica estratificada, que abarcó a la población de 14 años en adelante, de ambos sexos, de esta ciudad fronteriza, y a través de la cual se obtuvieron 684 encuestas. Sólo se aplicó una encuesta por hogar, la selección del informante se realizó por procedimientos aleatorios. De los resultados se desprendióque el uso de drogas médicas es mayor en la población adulta, mientras que las drogas no médicas se consumen más en la población joven (14-25 años). Las drogas médicas que alcanzan el mayor porcentaje de consumo por autoprescripción son los analgésicos narcóticos con codeína; por otro lado, las anfetaminas son los fármacos con respecto a los cuales el consumo consetudinario y por autoprescripción alcanza la mayor porción de uso. Finalmente, el conocimiento de las características demográficas de los usuarios y de las poblaciones en riesgo constituye el primer paso en el planteamiento de alternativas de prevención y tratamiento.
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    El consumo de drogas en México: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2012) Villatoro, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Fleiz Bautista, Clara; Moreno López, Midiam; Oliva Robles, Natania; Bustos Gamiño, Marycarmen; Fregoso Ito, Diana; Gutiérrez López, María de Lourdes; Amador Buenabad, Nancy; Miembro de la Red Latinoamericana de Investigadores en Adicciones, CICAD; ameth@imp.edu.mx
    Introducción. En el contexto internacional, México es uno de los países con bajo nivel de consumo de drogas, pero que, a su vez, reporta un incremento si se consideran las tendencias epidemiológicas más recientes. Con la finalidad de mantener un diagnóstico actualizado del consumo de drogas en la población general y de identificar los grupos en mayor riesgo, se llevó a cabo la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA). Objetivo. Conocer la prevalencia alguna vez en la vida de uso de cualquier droga y de cualquier droga ilegal a nivel nacional y regional en población de 12 a 65 años. Así como conocer las tendencias que ha seguido el consumo a partir de 2002. Material y métodos. La ENA 2011 es un estudio aleatorio, probabilístico y polietápico con representatividad nacional y para ocho regiones del país. Incluye poblaciones rurales y urbanas. La muestra fue de 3 849 adolescentes y 12 400 adultos quienes contestaron un cuestionario estandarizado en versión computarizada que contiene las secciones de tabaco, alcohol, drogas médicas (opiáceos, tranquilizantes, sedantes, anfetaminas) e ilegales (mariguana, cocaína, crack, alucinógenos, inhalables, heroína y metanfetaminas). Todos los participantes leyeron y firmaron una carta de consentimiento informado. Se hizo énfasis en el carácter voluntario y confidencial de la información. Resultados. La prevalencia de consumo de cualquier droga alguna vez en la vida a nivel nacional creció significativamente entre 2002 y 2011 al pasar de 5.0% a 7.8%, mientras que el consumo de cualquier droga ilegal incrementó de 4.1% a 7.2%. Por sexo, en los hombres el consumo de cualquier droga pasó de 8.6% a 13% y de drogas ilegales de 8.0% a 12.5%. En las mujeres, la primera aumentó de 2.1% a 3.0% y la segunda de 1.0% a 2.3%. Las drogas de preferencia continúan siendo la mariguana (6.5%) y la cocaína (3.6%). A nivel regional el consumo de cualquier droga creció significativamente en la Occidental (5.5% a 10.3%), Nororiental (5.5% a 10.3%), Norcentral (7.5% a 9.2%) y Centro Sur (4.2% a 7.5%). En cuanto a las drogas ilegales, también se encuentra un incremento estadísticamente significativo en estas regiones, sin embargo el crecimiento fue proporcionalmente mayor en la región Centro Sur, al pasar de 3.5% a 6.8%. Conclusiones. Los resultados de la ENA señalan un crecimiento en el consumo de drogas ilegales de 2002 a 2011, especialmente de la mariguana. Asimismo, se observa que los hombres de 18 a 34 años son la población más afectada por dicho consumo, mientras que en los adolescentes el aumento ha sido mínimo. Por otra parte, el estudio muestra que quienes han recibido algún tipo de prevención presentan las prevalencias de consumo más pequeñas, lo cual indica que es necesario seguir trabajando en esta área con los jóvenes para consolidar las acciones de promoción de la salud y prevención; así como trabajar más con la población infantil, con una evaluación sistemática de todas estas acciones. En el contexto internacional los datos confirman que México continúa con niveles bajos de consumo.
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    Oportunidades de exposición al uso de drogas entre estudiantes de secundaria de la ciudad de México
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2003) Wagner, Fernando A.; González-Forteza, Catalina; Aguilera, Rosa Ma.; Ramos-Lira, Luciana E.; Medina-Mora, Ma. Elena; Anthony, James C.; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales, Departmento de Investigaciones en Servicios de Salud, México, D.F.; fwagner@imp.edu.mx
    Introducción. Con base en el modelo de fuerzas balanceadas, la presente investigación analiza la exposición al uso de drogas, considerando las circunstancias que lo propician, como son la invitación por parte de cualquier persona a consumir marihuana, cocaína, heroína, etc.; el hecho de buscar esta posibilidad libremente, o bien el haberse hallado en una situación que posibilitara el uso de drogas, sin haberla buscado intencionalmente. La presente investigación incluyó la realización de un estudio cualitativo para establecer bases metodológicas rigurosas para la medición de las oportunidades de exposición para usar drogas, entre jóvenes mexicanos. Realizó asimismo el levantamiento de una encuesta entre estudiantes de secundaria para obtener una primera estimación de la proporción de aquellos que habían tenido oportunidades para usar drogas como la marihuana, los inhalables y la cocaína, y de los que, desafortunadamente, a partir de estas oportunidades se iniciaron en el consumo de dichas drogas. Métodos. Se seleccionaron dos escuelas de secundaria en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En una de ellas se organizó a 4 grupos focales (23 estudiantes) con el fin de obtener información cualitativa que permitiera la conceptualización de oportunidades para usar drogas y la elaboración de los instrumentos para su medición. Posteriormente se llevó a cabo la encuesta en la que participaron todos los estudiantes de las dos escuelas (N=768), previo consentimiento de las autoridades escolares. En el cuestionario, la exposición a oportunidades para uso de cada droga (alcohol, tabaco, inhalables, marihuana y cocaína) se valoró mediante las siguientes preguntas: “¿Qué edad tenías cuando tuviste la primera oportunidad para usar marihuana?”, “¿Cuándo fue la primera vez que alguien ofreció regalarte marihuana?”, “¿Qué edad tenías cuando alguien te ofreció marihuana por primera vez para que compraras?”, “¿A los cuántos años buscaste marihuana por primera vez?”, y “Durante toda tu vida, ¿cuántas veces has tenido oportunidades para usar marihuana?”. Resultados. Aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes había tenido la oportunidad de usar drogas como la marihuana, la cocaína y los inhalables. Se identificaron diferencias importantes entre la proporción de estudiantes de sexo masculino de mayor edad, que habían trabajado durante el año anterior, y de aquellos que vivían con su padre pero no con su madre, en cuanto a sus posibilidades de verse expuestos al uso de drogas. Los mecanismos de exposición más frecuentes fueron el ofrecimiento de la droga como regalo por parte de algún amigo, compañero o conocido; o bien, la invitación a usarla por parte de alguien que intentaba venderla. Uno de cada tres alumnos de los que tuvieron la oportunidad de usar alguna droga, incurrió en su consumo. Discusión. Desde la perspectiva de la salud pública, la identificación de marcadores o indicadores tempranos de riesgo conlleva la posibilidad de implementar intervenciones tempranas. Para ello, se hace necesario prestar atención a los mecanismos que propician las circunstancias para el consumo. Cabe señalar que el ofrecimiento de la droga como regalo por parte de algún amigo o conocido fue el principal mecanismo de exposición al uso de drogas, situación que concuerda con otros estudios. Por ello, la intervención de los maestros y los profesionales de la salud es fundamental para destacar que el uso de drogas trae consigo consecuencias nefastas. Por otro lado, se encontró que aproximadamente uno de cada tres estudiantes de los que tuvieron la oportunidad de hacerlo, realmente consumió alguna droga. A partir de este hallazgo, se hace posible distinguir dos etapas de involucración: antes y después de haber estado expuesto al consumo. Esta distinción puede resultar fructífera en diversos campos, ya que constituye un posible eslabón que permite comprender las etapas y transiciones que se suceden en el proceso de involucración en el uso de drogas. Acaso la asociación frecuentemente observada entre el uso inicial de las llamadas drogas «puerta de entrada» y el posterior consumo de marihuana y otras drogas, pueda comprenderse si se analizan las oportunidades tan similares que tienen los no fumadores entre los fumadores de consumir tabaco o de los abstemios, de ingerir bebidas alcohólicas entre los bebedores.
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    Prevalencia de intento suicida en estudiantes adolescentes de la ciudad de méxico:1997 y 2000
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2002) González-Forteza, Catalina; Villatoro Velázquez, Jorge; Alcántar Escalera, Isabel; Medina-Mora, Ma. Elena; Fleiz Bautista, Clara; Bermúdez Lozano, Patricia; Amador Buenabad, Nancy; Investigadores de la Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. Calzada México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.
    De acuerdo con datos censales, México es un país de niños y jóvenes. En 1995, 39% de la población tenía menos de 14 años de edad y 29.6% estaba entre los 15 y 29 años. De lo anterior se desprende que la población mexicana de 0 a 29 años representaba dos terceras partes de la población total del país (68.2%). La Ciudad de México, como capital del país, concentraba 9.3% de la población total y, por lo mismo, es considerable la proporción de niños y estudiantes jóvenes. Por lo anterior, investigar sus necesidades en el campo de la salud mental se constituye una prioridad. Es sabido que la problemática suicida en adolescentes representa un problema de salud pública en varios países del mundo, y México no es la excepción. La pregunta pendiente es si esta problemática es frecuente entre la población de estudiantes adolescentes. Desafortunadamente, los registros oficiales de salud no aportan datos específicos sobre este problema, dado que reportan estadísticas según sexo y edad, pero no según tipo de población (como aquélla en edad escolar). Lo anterior justifica la importancia de establecer registros sistemáticos y periódicos que permitan detectar las tendencias desde una perspectiva epidemiológica, a fin de identificar los grupos vulnerables, así como los factores protectores y de riesgo de la problemática suicida. Con base en dos mediciones, tomadas en 1997 y en 2000, los objetivos del presente trabajo son: 1. Identificar la prevalencia del intento suicida en la Ciudad de México, según los siguientes indicadores: delegación política, sexo, nivel educativo (secundaria, bachillerato o bachillerato técnico) y tipo de escuela (pública o privada); y 2. describir las características del intento suicida en hombres y mujeres, según: el número de veces (para identificar intento único y conducta suicida recurrente: dos o más veces), edad del intento, principal motivo y método utilizado, e indicadores de letalidad. Para llevar a cabo el muestreo se seleccionaron aleatoriamente escuelas de cada una de las 16 delegaciones políticas de la Ciudad de México. El diseño de la muestra fue estratificado, bietápico y por conglomerados; el nivel educativo se consideró como la variable de estratificación: secundarias, bachilleratos y escuelas técnicas en el nivel de bachillerato. La unidad de selección en la primera etapa fueron las escuelas, y en la segunda, el grupo escolar al interior de éstas. La muestra final utilizada para el estudio de 1997 fue de 10,173 estudiantes y para el del 2000, de 10,578. Para indagar acerca del intento suicida y sus características, se aplicaron indicadores evaluados previamente con el fin de conocer la ocurrencia del intento y el número de veces en la vida, la edad al momento del único o último intento, los motivos y los métodos. Estos dos últimos indicadores se diseñaron con un formato de respuestas abiertas. Y como indicadores de letalidad, en 1997 se evaluó hospitalización-tratamiento, y en 2000, deseo de morir. En 1997, la prevalencia del intento suicida en estudiantes adolescentes en la Ciudad de México fue de 8.3% (N=849) y en 2000 se incrementó a 9.5% (N=1,009). En el mismo año de 1997, las siguientes fueron las delegaciones con las prevalencias más altas, mayores a la global en por lo menos una unidad porcentual (> 9.3%) fueron: Cuauhtémoc (11.3%), Tlalpan (10.1%), Iztacalco (9.9%) y Benito Juárez (9.6%), y en 2000 (por arriba de 10.5%) fueron: Benito Juárez (12.3%), Venustiano Carranza (12.1%), Gustavo A. Madero (11.8%) y Cuauhtémoc (10.6%). Esta problemática fue más frecuente en las mujeres (más de tres por cada varón). En el nivel de bachillerato, las prevalencias fueron mayores; sin embargo, las edades del único/último intento reportado nos indican que, en su mayoría, los intentos ocurrieron en los años finales de la escuela primaria y/o durante la secundaria. Hubo mayor predominio de intento suicida en estudiantes de escuelas privadas, en especial en los bachilleratos. Si bien la problemática suicida en estudiantes fue más frecuente en las mujeres, se observó que tanto en los hombres como en las mujeres con reporte de intento, fue similar el perfil de las características del intento suicida en cuanto a: Edad: ocurrencia del único/último intento entre los 10 y 15 años; recurrencia: una de cada cuatro mujeres con intento en ambas mediciones; en los varones, la proporción de uno por cada cinco obtenida en 1997, aumentó a uno de cada tres en 2000; motivos: un claro predominio en la esfera interpersonal (problemas familiares), seguida por la esfera emocional (sentimientos depresivos); métodos: el más frecuente y con una tendencia al aumento fue cortarse con un objeto punzo-cortante (frecuentemente, un cutter o un pedazo de vidrio); y letalidad: casi la tercera parte de los(as) estudiantes reportaron haber deseado morir y casi la mitad indicó que no le importaba si vivía o moría. Independientemente de los alcances y las limitaciones de la metodología de la encuesta, los resultados obtenidos permiten considerar que la conducta suicida en los estudiantes adolescentes de la Ciudad de México no sólo tiende al aumento, sino que también amerita atención por el grado de riesgo que conlleva, lo cual exige orientar esfuerzos de investigación descriptiva y preventiva con una perspectiva multidisciplinaria.
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    ¿Ha cambiado el consumo de drogas de los estudiantes? Resultados de la encuesta de estudiantes. Medición otoño del 2000
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2002) Villatoro, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Rojano, Cintia; Fleiz, Clara; Bermúdez, Patricia; Castro, Patricia; Juárez, Francisco; Investigadores del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.
    Introducción: Los resultados de diversos estudios en el país, en la población que vive en sus hogares, estudiantes o en jóvenes que trabajan en la calle, muestran un incremento en el consumo de sustancias, principalmente de cocaína y de mariguana, con un mayor número de mujeres involucradas en él. Señalan que el hecho de vivir con su familia o asistir a la escuela los protege de consumir drogas. Objetivo: El presente trabajo muestra los resultados más importantes de la encuesta de estudiantes sobre el consumo de sustancias (alcohol, tabaco y drogas) que se llevó a cabo en noviembre del 2000 en la población estudiantil de nivel medio y medio superior. Materiales y método: El estudio se hizo en una muestra aleatoria de 10,578 estudiantes del Distrito Federal, con un diseño de muestra bietápico (escuela-grupo) y estratificado (secundarias, bachilleratos y bachilleratos técnicos), en el que la última unidad seleccionada fue el grupo escolar. Los datos de este estudio son representativos por delegación y por nivel educativo, y el diseño es comparable con los estudios anteriores efectuados por el INP y la SEP en escuelas. El marco muestral del estudio depurado consistió en los registros del ingreso escolar de 1999-2000 de la SEP. A partir del mismo, se extrajo una muestra aleatoria de cada delegación y de cada nivel educativo. En cuanto a la precisión de las estimaciones, la tasa de no respuesta considerada fue del 15%, con un error absoluto promedio de 0.004 y con un efecto de diseño igual a 2. Los intervalos de confianza obtenidos se generaron con el programa STATA, versión 7.0. Los sujetos tenían entre 12 y 22 años, con una media de 14.5 años (49.8% eran hombres y 50.2% mujeres). El cuestionario consistió en los indicadores sobre el consumo de drogas que se han venido utilizando en este tipo de estudios, y que corresponden a los empleados por la OMS. Además del consumo de drogas y de los problemas relacionados con él, se exploraron diversas conductas de los adolescentes, como intentar suicidarse, su nivel de depresión, sus conductas alimentarias de riesgo y diversos aspectos de su conducta sexual. Para aplicar los cuestionarios, los entrevistadores recibieron un curso de capacitación acerca de las diferentes estrategias para lograr una mayor participación del estudiante y mantener la confidencialidad del que los responde. Participaron 30 entrevistadores y 5 supervisores de campo. Resultados: Se encontró que el consumo de tabaco disminuyó ligeramente. El consumo de tabaco "alguna vez", incluyó al 50% de los estudiantes (hombres 52.5% y mujeres 48.9%). El consumo de alcohol "alguna vez" se ha incrementado. El indicador del abuso de alcohol (5 ó más copas en cada ocasión en el último mes) se mantuvo estable en los últimos 3 años (21.4%), aunque sigue siendo un porcentaje muy alto. Las delegaciones que resultaron más afectadas por esta problemática son Alvaro Obregón, Benito Juárez, Cuauhtemoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa. Por lo que respecta al consumo de drogas, ha habido un incremento en el porcentaje total de usuarios, quienes pasaron del 12% al 14.7%. Desde 1997, la proporción de usuarios experimentales se ha mantenido en un 66% del total de los usuarios. Las drogas que más consumen los hombres son la mariguana (8.3%) y la cocaína (7.4%), en tanto que las mujeres consumen más los tranquilizantes (5.8%), la mariguana (3.3%) y la cocaína (2.9%). El incremento en el consumo de mariguana, cocaína y tranquilizantes ha sido significativo, en tanto que el consumo de inhalables se ha mantenido estable. Llama la atención el elevado índice de consumo de tranquilizantes, especialmente por las mujeres. Este fue el tipo de droga cuyo consumo se incrementó más. En general, las delegaciones más afectadas por el consumo de cualquier sustancia son Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Benito Juárez y Coyoacán. Además se encontró que los adolescentes que asistían regularmente a la escuela consumían menos drogas que los que los que asistían a la escuela durante poco tiempo y los que habían dejado de estudiar desde el año anterior al estudio. La tolerancia social sigue siendo baja (es poco aceptado el consumo de drogas), aunque el consumo de alcohol y tabaco es más aceptado. Aun así, en los adolescentes ha disminuido ligeramente su percepción del riesgo que corren por consumir drogas, en especial mariguana. Discusión: El consumo de drogas en esta población se ha incrementado, incluso, los niveles de consumo de los hombres y de las mujeres son cada vez más similares, en especial el del alcohol y el tabaco. El consumo de cocaína ha seguido subiendo entre los adolescentes, aunque sigue siendo la segunda droga de mayor consumo después de la mariguana. Es importante señalar que se ha incrementado el consumo de tranquilizantes, aun por encima del de anfetaminas, y este aumento es más marcado en las mujeres. También sigue siendo alto el abuso de alcohol tanto en los hombres como en las mujeres, de manera que 1 de cada 5 se emborracha por lo menos una vez al mes. El consumo de tabaco ha disminuido ligeramente. La conformación del consumo de sustancias se ha modificado: las adolescentes consumen más drogas, no sólo alcohol y tabaco, sino también algunas sustancias psicoactivas, como la mariguana, la cocaína y los tranquilizantes. El entorno social parece que ha permitido que disminuya la percepción del adolescente sobre el riesgo que corre por consumir algunas sustancias, aunque sigue habiendo poca tolerancia social ante esta situación. Estos datos alertan sobre la necesidad de reforzar las campañas preventivas de las diversas instituciones que intervienen en esta problemática, y ofrecer alternativas saludables al adolescente en el ámbito familiar, escolar y social.