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    Adaptación y validación de la Escala de Depresión de Carroll en español
    (1991) Cortés, José; Berlanga, Carlos; Bauer, Joachim; Departamento de Investigaciones Clínicas. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzp Huipulco, 14370 México, D.F.
    Se tradujo al español la Escala de Depresión de Carroll (EDC). Se procedió a aplicar la EDC y la Escala de Depresión de Hamilton (EDH) a 80 pacientes con el diagnóstico de depresión mayor. Las dos escalas se aplicaron simultáneamente a lo largo del período de tratamiento farmacológico de los pacientes en 13 ocasiones, obteniéndose un total de 702 pares de aplicaciones. Se determinó la validez concurrente de la EDC con la EDH y la correlación de cada uno de los reactivos. La consistencia interna se analizó para cada evaluación, así como para el total. También se hizo un análisis de discriminación para cada uno de los reactivos. Finalmente se describe la estructura factorial del instrumento. Se concluye que la traducción de la EDC al español es válida y confiable sin que estas características varíen en las distintas fases del tratamiento. La confiabilidad alcanzada fue a nivel de alfa = 0.86 y la correlación con la EDH alcanzó una r de 0.77.
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    La efectividad de la S-adenosilmetionina para reducir el tiempo de inicio de la acción de la imipramina
    (1991) Berlanga, Carlos; Ontiveros, Martha; Esnaurrízar, Ramón; Sentiés, Héctor; Chávez, Enrique; Bauer, Joachim; División de Investigaciones Clínicas. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, méxico, D.F.
    La sulfa-adenosilmetionina (SAM) es una sustancia fisiológica distribuida en todo el organismo, cuya función principal es la de donación de metilos. En este sentido participa en diversas funciones, incluyendo el metabolismo de neurotrasmisores en el sistema nervioso central y en la regulación de las membranas. Inicialmente se experimentó su administración exógena en pacientes esquizofrénicos, encontrando que mejoraban en relación con sus condiciones afectivas. Esto motivó que posteriormente se intentara utilizarla específicamente en pacientes deprimidos. Desde entonces ha aparecido una gran diversidad de estudios, tanto abiertos como controlados, en los que se ha determinado la eficacia antidepresiva de la SAM comparada con el placebo, así como con una serie de diversos antidepresivos. Se ha demostrado que la sustancia es superior al placebo, y que tiene una eficacia similar a la de otros medicamentos para la supresión de los síntomas depresivos. En todos estos estudios se corroboró que el SAM tiene un inicio de acción más rápido que el resto de los antidepresivos y además no produce efectos secundarios. En el presente estudio se determinó valorar si la administración simultánea de SAM por vía parenteral, junto con la imipramina oral, puede acortar el tiempo de inicio del efecto antidepresivo. Para tal fin se seleccionaron 40 pacientes con depresión mayor que no hubieran respondido a una fase anterior de administración de placebo. A todos se les administró imipramina por via oral, a una dosis fija de 150 mgs diarios. La mitad de los pacientes recibieron 200 mgs diarios de SAM por vía intramuscular durante 14 días, y el resto recibió placebo por la misma vía durante ese mismo periodo de tiempo. Se hicieron evaluaciones cada 2 días para determinar la tolerancia al tratamiento, y cuándo se iniciaba el efecto antidepresivo. Al final de los 14 días se encontró que el grupo que recibió SAM tendió a disminuir más rápidamente sus manifestaciones depresivas, en comparación con el grupo que recibió placebo. sin embargo, la diferencia no fue significativa sino en algunas evaluaciones. A las tres semanas de tratamiento, el efecto antidepresivo había sido similar en los 2 grupos. No hubo diferencias a lo largo del estudio en cuanto a efectos secundarios. Es factible que la SAM pueda ser útil para ciertos pacientes en quienes se requiera que se inicie rápidamente el control de sus síntomas.
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    Effect of acupuncture treatment on depression: Correlation between psychological outcomes and salivary cortisol levels
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2011) Vázquez, Roxana D.; González-Macías, Laura; Berlanga, Carlos; Aedo, Francisco J.; Graduate and Research Section. ENMyH. National Polytechnic Institute; aedo0770@yahoo.com.mx
    Antecedentes: La medicina moderna describe la depresión como una enfermedad mental, que se caracteriza por al menos dos semanas continuas de presentar alguno de estos síntomas: labilidad emocional, pérdida del interés en actividades que resultaban placenteras, sentimientos de culpa y aburrimiento, nivel de energía notablemente disminuido, cambio en el patrón de sueño y en el apetito, pérdida de la concentración, agitación psicomotora, pensamientos relacionados con la muerte, sentimiento de desesperanza, irritabilidad y decremento de la libido, afectando las diversas áreas de funcionamiento: sociales, laborales e interpersonales. Investigaciones recientes han encontrado que los trastornos afectivos muestran un beneficio terapéutico en el tratamiento con acupuntura. Se sabe que el estrés de los eventos de la vida pone a las personas en alto riesgo de presentar un cuadro depresivo. Psicológicamente el estrés activa el eje hipotalámico–adrenal–pituitario (HPA); esta activación del eje comienza con la relación del factor liberador de corticotropina, el cual estimula el resto de la cascada, promoviendo sucesivamente la producción de hormona adrenocorticotrópica. Eje hipotálamo-hipófisis-adrenal. La activación de este eje comienza con la liberación del Factor liberador de corticotropina (FLC),que estimula una cascada que sucesivamente incrementa la liberación de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y el cortisol. Múltiples reportes han relacionado la hiperactividad de este eje con la depresión mayor y la conducta de suicidio. Se ha sugerido que el hipercortisolismo puede ser un factor relevante en la patogénesis de la depresión. Otros hallazgos que refuerzan la hipótesis anterior son el incremento de cortisol y los pulsos secretores de ACTH, así como los niveles elevados de CRF en el fluido cortico espinal, y un incremento de neuronas secretoras de CRF en la región límbica del cerebro con una disminución del número de receptores de CRH en la corteza frontal, y alteraciones en la prueba de supresión con dexametasona en pacientes deprimidos. Dentro de la perspectiva de la acupuntura, la depresión es tratada con el método de nutrir al corazón y calmar la mente, regulando la energía y la sangre. Por lo anterior, se sugiere la acupuntura como una alternativa para la sintomatología de la depresión, ya que por su acción en el sistema monoaminérgico en el cerebro actúa como antidepresivo. Algunos estudios han reportado el efecto de la acupuntura y la electro acupuntura en la depresión mayor, mostrando resultados similares al uso de las drogas antidepresivas. También la acupuntura y la electro acupuntura han demostrado en algunos estudios, tanto en humanos como en animales, el incremento de los niveles de ß-endorfinas, ACTH y cortisol. La relación del ACTH y el cortisol sugiere que la electro acupuntura activa el eje HPA y a través de este mecanismo se puede modular el efecto en el sistema de la depresión y el estrés, así como la influencia de la acupuntura en los diferentes neurotransmisores del sistema, como las ß-endorfinas, monoaminas, noradrenalina y serotonina. Objetivo: Establecer el efecto de la baja frecuencia de electro acupuntura en los puntos clínicos adecuados para manejar la depresión en relación con el cortisol en la saliva. Material y métodos: Cuarenta y dos pacientes de la población general, divididos en grupo control y grupo experimental, siguiendo un diseño doble ciego, haciendo una intervención de baja frecuencia de electro acupuntura, en puntos adecuados y en puntos placebo, midiendo el cortisol ensaliva y utilizando la escala de Carroll para medir sintomatología depresiva y la escala de síntomas psiquiátricos (SCL – 90).Resultados: La fórmula utilizada en el estudio mostró un mayor efecto en la reducción de la sintomatología depresiva en los pacientes del grupo experimental que en los pacientes pertenecientes al grupo control. Estos resultados fueron observados hasta la sexta semana de tratamiento. La fórmula utilizada en este estudio mostró una disminución en los niveles de cortisol en los pacientes del grupo control. Conclusiones: Desde nuestro punto de vista, éste es el primer reporte del tratamiento acupuntural que evalúa la sintomatología depresiva usando la escala de Carrol. El efecto sobre la sintomatología depresiva fue mayor en el grupo de acupuntura real que en el de acupuntura ficticia. Consideramos este efecto una respuesta parcial porque no hubo al menos una reducción de 50% de la sintomatología depresiva, laque se pudiera convertir en una respuesta completa si los pacientes fueran tratados por mayor tiempo o con otros esquemas acupunturales de tratamiento. Tomando en conjunto todos los datos, la formula usada en este estudio mostró un mayor efecto en la reducción de la sintomatología depresiva y en los niveles de cortisol en el grupo de los pacientes estudiados comparado con el grupo de los pacientes control
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    Los esteroides gonadales y la afectividad: el papel de las hormonas sexuales en la etiología y el tratamiento de los trastornos afectivos
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2000) Berlanga, Carlos; Huerta, Raquel; División de Investigaciones Clínicas, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.
    Está claramente establecido que hay diferencias entre uno y otro género en la prevalencia de los trastornos afectivos y de ansiedad. Un dato constante al respecto es que la prevalencia de la depresión mayor durante el ciclo vital es de aproximadamente 21.7% en las mujeres y de 12.7% en los hombres. Además, se ha demostrado que las adolescentes y las mujeres adultas tienen más riesgo de padecer un trastorno de estrés postraumático debido a un suceso desencadenante. Es igualmente importante el hecho de que en las mujeres aumenta la probabilidad de desarrollar cuadros afectivos en ciertas etapas de su ciclo vital, y el riesgo de presentar manifestaciones afectivas se incrementa en los días previos a la menstruación, así como durante el período del postparto inmediato y en el de la perimenopausia. La causa de estas diferencias entre uno y otro género todavía no se ha encontrado, sin embargo, las evidencias parecen indicar que las fluctuaciones en las concentraciones de hormonas gonadales que ocurren de manera fisiológica en la mujer, pueden considerarse como los posibles agentes que facilitan el desarrollo de estos trastornos. Los estudios en diversos modelos animales y en los seres humanos han demostrado que las hormonas gonadales producen dos efectos sobre el cerebro: los efectos de organización que se presentan durante el período embrionario y que producen cariaciones anatómicas y efectos activadores que ocurren a partir de la pubertad, se presentan en ciertos períodos de la actividad hormonal y producen modulaciones en el funcionamiento neuronal y de los neutransmisores. Además, el descubrimiento de los receptores de estrógenos en algunas neuronas y en la glía, demuestra que estas hormonas no deben considerarse exclusivamente como hormonas sexuales, pues tienen múltiples funciones orgánicas. Es posible que estas diferencias expliquen la mayor prevalencia de los padecimientos del afecto en las mujeres. En este trabajo se revisan las interacciones entre los distintos tipos de neurotransmisores y las hormonas gonadales, la relación recíproca entre estas hormonas y el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, y el papel que desempeña la terapia hormonal como agente terapéutico en los distintos tipos de trastornos afectivos. Los esteroides gonadales pueden afectar los sistemas cerebrales mediadores de las funciones afectivas a varios niveles. Entre estos se incluyen las alteraciones de las estructuras neurales, y la eficacia del efecto de transmisión de las señales de los neurotransmisores y de los neuropéptidos, en la excitabilidad neuronal y en la plasticidad sináptica. Respecto a la función que tienen estas hormonas como agentes terapéuticos, se considera que los estrógenos administrados de manera exógena, pueden mejorar los síntomas afectivos en la etapa de la postmenopausia; sin embargo, su efectividad como agentes antidepresivos aún no está suficientemente establecida. Las implicaciones clínicas de los efectos atribuibles a los estrógenos son todavía poco claras. Es probable en los síntomas depresivos que se asocian temporalmente con los cambios del estado estrogénico, incluyendo los de la etapa premestrual, el postparto y la perimenopausia, sea eventualmente, en los que deban usarse. Sin embargo, todavía no hay sufiente datos que apoyen el uso rutinario de suplementos estrogénicos en los distintos trastornos psiquiátricos, especialamente si se considera el riesgo que se corre al usarlos prolongadamente, sobre todo cuando el paciente padece enfermedades malignas y tromboembolicas. El papel exacto que desempeñan las hormonas gonadales en el tratamiento de los síndromes psiquiátricos aún requiere de un estudio más profundo. La investigación en esta área, tanto a nivel básico como clínico, ha aumentado notablemente en los últimos años. Esto está justificado por que el estudio de la relación que hay entre las hormonas gonadales y el cerebro, es una posibilidad más de conocer el funcionamiento cerebral tanto en condiciones normales como patológicas.
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    El trastorno depresivo evaluado bajo una perspectiva fenomenológica
    (1999) Berlanga, Carlos; División de Servicios Clínicos, Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.
    El concepto de trastorno depresivo se usa mucho en el lenguaje común, no siempre con el mismo significado. La extensa difusión de este vocablo se debe al impacto de los medios de comunicación, a un mejor conocimiento de las causas de la enfermedad, a los progresos en el tratamiento y a un mejor manejo e identificación en el campo de la medicina. Sin embargo, se ha generado simultáneamente una distorsión en la manera de aplicarlo, lo que afecta su valor en el campo clínico así como en el campo de la investigación médica en general. Las clasificaciones actuales utilizan elemento de diagnóstico fundamentalmente cuantitativos, los cuales, si bien son más sencillos de evaluar, medir e identificar, no dan una imagen clara del padecimiento, englobando con altas probabilidades a condiciones clínicas que no corresponden realmente a estados depresivos. El presente trabajo propone retomar el enfoque fenomenológico en la clasificación descriptiva de la depresión, con el objeto de hacer un diagnóstico más preciso y repetible. Se reconoce qu este enfoque no es novedoso ni tampoco se hace en forma exhaustiva. Como propuesta se toman tres características cualitativas de la depresión considerada como endógena, con el propósito de incluirlas dentro del proceso clasificatorio. La primera característica se denomina "tristeza vital". En los criterios diagnósticos corresponde a la condición de anhedonia, entendiéndose como un vacío afectivo, incapacidad de sentir emociones y no solamente tristeza por alguna causa, como ocurre en otras formas de depresión. Está anclada en el mismo organismo, por lo que en ocasiones se manifiesta con sintomatología somática, y no se puede resolver reflexionando ni analizando las situaciones externas o internas. También induce a estados de desesperanza y pesimismo. La segunda característica es el retardo psicomotriz. Un enlentecimiento mental y corporal que lleva al sujeto a reducir sus actividades y su contacto con el medio circundante. Desde fuera se observa como desinterés, apatía y abulia, y en condiciones extremas lleva a estados de catatonia. La tercera característica es la alteración de la vivencia del tiempo. El enfermo deprimido endógeno experimenta una desincronización entre su tiempo interno y el tiempo externo. Vive con la sensación de que todo sucede en forma excesivamente lenta, y en ocasiones siente que todo se repite en forma circular. De esta manera, al paralizarse, su vida pierde sentido y este factor contribuye a la ideación o a la conducta suicida. Estos elementos le confieren a la condición depresiva endógena una apreciación cualitativamente distinta que permite distinguirla de otras formas de trastornos depresivos. Su importancia radica en que se logra una mayor precisión diagnóstica que justifica el uso de tratamientos antidepresivos, además de que permite identificar a los sujetos en los que deben investigarse especificamente los aspectos clínicos o neurobiológicos de este grupo de trastornos.
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    Algunas consideraciones sobre la clasificación de los trastornos depresivos en la décima versión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-10)
    (1996) Berlanga, Carlos; División de Investigaciones Clínicas. Insituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, México, D.F.
    La décima versión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-10), en el capítulo de las enfermedades mentales, ha introducido cambios importantes entre los que resaltan el uso de criterios de diagnóstico para la ubicación de los trastornos dentro de las diferentes categorias sindromáticas. Esto ha permitido que este sistema de clasificación pueda ser comparado con otros sistemas utilizados en la práctica y en la investigación clínica, como son el DSM-IV y el RDC. En el presente artículo se hacen algunas consieraciones generales sobre los beneficios y los problemas relacionados con la clasificación de los trastornos afectivos de la CIE-10. De manera similar a otras clasificaciones, en el CIE-10 la inclusión de los trastornos depresivos se hace tomando en cuenta la interrelación entre cuatro categorías dimensionales: 1) temporalidad, 2) continuidad, 3) cantidad y 4) cualidad. De esta manera las entidades se clasificarán de acuerdo a la duración de los síntomas, a su cantidad, a su permanencia a lo largo del tiempo y a sus características cualitativas específicas, generando lo que podemos denominar la zona de interacción sintomática. Una ventaja importante de la aplicación de este nuevo sistema es que permite hacer comparables los diagnósticos con otros sistemas de clasificación similares, sin embargo no deja de tener áreas problemáticas. Una de ellas es la relativa a la discrepancia entre el área de investigación y el área clínica. Si bien los criterios permiten contar con lineamientos muy claramente establecidos y, en cierta manera, rígidos, con lo cual se homogeniza la inclusión de pacientes, esto genera, a la vez, que estos criterios sean poco aplicables a la mayoría de los pacientes que se atienden en la práctica clínica cotidiana. Por lo tanto es deseable que haya mayor concordancia entre estas dos áreas. Otro conflicto que se desprende de lo anteriormente mencionado es lo que respecta al fenómeno de comorbilidad de las depresiones. La depresión asociada a otras entidades clínicas es más la regla que la excepción, por lo tanto, estas condiciones mixtas deben encontrar un lugar determinado dentro de los sistemas de clasificación. De la misma manera seria de utilidad incluir ciertas categorias diagnósticas especiales que se encuentran en la práctica clínica, como es el caso de la depresión subsindromática. Sucede lo mismo cuando la severidad de los cuadros se mide por el número y no por la intensidad de los sintomas. También se discute la importancia de considerar el fenómeno de la clasificación primaria-secundaria, en lo que respecta a la secuencia de aparición o a la importancia de dos padecimientos que se presentan de manera simultánea. Finalmente, se aborda el trastorno distímico, el cual se considera como una entidad no suficientemente definida en términos de validez de constructo y validez predictiva, por lo que debe aplicarse con cuidado. Se concluye que el área de los criterios diagnósticos para los trastornos depresivos se ha caracterizado por la sucesión de cambios rápidos y considerables que deberán seguir en el futuro. Se considera que los criterios son soluciones transitorias que requieren de constante replanteamiento. Sin embargo, se requiere mantener estos sistemas abiertos a la crítica y a la remodelación ya que es precisamente por medio de su perfeccionamiento como pueden ser más útiles y tener una amplia cobertura al aplicarlos.
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    La comorbilidad en los trastornos depresivos
    (1993) Berlanga, Carlos; Instituto Mexicano de Psiquiatría. División de Investigaciones Clínicas, Calz. México-Xochimilco 101, Col San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 México, D.F.
    Los trastornos mentales, al igual que otros tipos de patología médica, no se presentan en la clínica de manera aislada, sino que tienden a asociarse unos con otros. Esta asociación, conocida con el nombre de comorbilidad, se ha encontrado que no ocurre al azar, sino que se presenta en patrones definidos altamente predecibles. Su influencia es notoria en la clínica, incluyendo las áreas de diagnóstico, pronóstico y tratamiento, así como en la que concierne a la administración de los servicios de salud. En el presente trabajo se revisan las características del fenómeno de la comorbilidad en relación con los trastornos afectivos, definiéndola como cualquier entidad clínica distinta y adicional que ha existido o que puede existir en el curso de un determinado padecimiento en estudio. El interés que surge en la psiquiatría por el estudio de los fenómenos de comorbilidad es producto del impacto que ha tenido el cambio de paradigma en psicopatología en la clínica de los trastornos mentales. Este cambio, que surgió después de la segunda Guerra Mundial, consiste en retomar la idea original de Kraepelin en el sentido de que las enfermedades psiquiátricas son entidades clínicas específicas y distinguibles pero que no poseen características únicas. Este enfoque culmina con la aparición del sitema de clasificación DSM-III. Los actuales sistemas de clasificación diagnóstica limitan las posibilidades de comorbilidad por medio de reglas de exclusión y esquemas jerárquicos, pero al mismo tiempo las consideran como posibilidades factibles por medio del uso de sistemas multiaxiales o de distinciones primaria-secundaria, entre otros. La comorbilidad, entonces, es un fenómeno que influye en la reconceptualización del diagnóstico y en la clasificación de la psicopatología. Con respecto a la comorbilidad de los trastornos afectivos, ésta se pone en evidencia por medio de distintos procedimientos: los estudios epidemiológicos, por ejemplo, encuentran índices importantes de comorbilidad de la depresión con entidades tales como ansiedad, y uso y abuso de alcohol y sustancias psicoactivas. Desde luego, estos índices son más elevados en la clínica, considerando que la presencia de trastornos depresivos puros es más la excepción que la regla. La genética también ha aportado datos interesantes al estudio del fenómeno, considerando en este aspecto tanto la comorbilidad individual como la familiar. Desde un punto de vista biológico, los estudios en esta área están dirigidos a determinar si la coexistencia de dos o más entidades es producto de una sola alteración que se expresa de diferente manera y en diferentes tiempos, o bien, en la conjunción de dos fenómenos patogénicos que aparecen en forma simultanea. Se revisan los tipos de comorbilidad más frecuentes con la depresión, que incluyen los trastornos de somatización, los trastornos de la alimentación, los trastornos de ansiedad y el alcoholismo. Finalmente, se analizan en forma resumida la implicaciones que tiene la comorbilidad en la psiquiatría, y las tendencias futuras de la investigación en esta área.
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    Adaptación y validación de la Escala de Depresión de Carroll en español
    (1992) Berlanga, Carlos; Cortés, José; Bauer, Joachim; Instituto Mexicano Psiquiatría, División de Investigaciones Clínicas. Calz. México-Xochimilco no.101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.
    Se tradujo la Escala de Depresión de Carroll al español. Esta versión traducida se le aplicó a un grupo de pacientes de la consulta externa que tenía el diagnóstico de depresión mayor, y que ya habían participado en diversos estudios con antidepresivos. Con el fin de obtener la validación y adaptación de la escala, se compararon los resultados de con los de la Escala de Depresión de Hamilton, la cual se aplicó simultáneamente en 80 pacientes. La correlación total fue considerablemente significativa (r=0.77; p<0.001). La correlación entre los reactivos correspondientes de cada escala fue generalmente mayor en comparación con la correlación de los no correspondientes. La confiabilidad temporal analizada mediante el procedimiento "test-retest" también fue satisfactoria (r=0.72; p<0.01). El valor alfa de Cronbach para el total de las evaluaciones fue de 0.85. Finalmente, el análisis factorial corroboró gran parte de los datos obtenidos en el análisis de consistencia. En conclusión, se puede decir que la versión en español de la Escala de Depresión de Carroll es un instrumento confiable para que el mismo paciente califique la severidad de su cuadro depresivo.
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    ¿En los pacientes con trastorno depresivo mayor, la monoamino-oxidasa plaquetaria es discriminador biológico de subtipos de depresión y predictor de respuesta a tratamiento?
    (1991) Sosa, Ana Luisa; Heinze, Gerardo; Berlanga, Carlos; Moreno, Julia; División de Investigaciones Clínicas del Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F.
    Se determinó la actividad de la monoaminoxidasa (MAO) plaquetaria en un grupo de 101 pacientes (82 mujeres y 19 hombres), libres de tratamiento, con el diagnóstico de depresión mayor, y se correlacionó con: sexo, edad, subtipo de depresión (con o sin melancolía, episodio único o recurrente), tiempo de evolución, Hamilton basal y respuesta a 4 diferentes grupos de tratamiento (imipramina, adinazolam, moclobemide, e imipramina más SAM). Ninguna de las correlaciones mostró diferencia significativa. Por lo que, en el presente estudio la actividad de la MAO plaquetaria no apoya una discriminación bioquímica entre diferentes subtipos de depresión, ni se comportó como un predictor de la respuesta a tratamiento. Se discuten los hallazgos en relación con los resultados contradictorios reportados en estudios previos de la actividad de la MAO plaquetaria en pacientes con trastornos depresivos.
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    Características de los pacientes deprimidos que responden al placebo
    (1990) Berlanga, Carlos; Ontiveros, Martha; Junco, Guadalupe; Esnaurrízar, Ramón; Sentiés, Héctor; Chávez, Enrique; Bauer, Joaquín; División de Investigaciones Clínicas del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calzada México-Xochimilco No 101, Tlalpan, México, D.F. 14370
    El placebo es cualquier procedimiento médico que brinde un efecto curativo por su intención terapeútica y no por su naturaleza específica. Es un fenómeno que ha estado presente a lo largo de la historia de la medicina; sin embargo, el interés en su estudio surgió con la aparición de los ensayos clínicos controlados, hace aproximadamente 40 años. Desde entonces se ha observado que su efecto es potente y que puede emplearse en un gran número de padecimientos, entre ellos, los trastornos depresivos. Las características de los sujetos susceptibles a responder al placebo, son variables e inespecíficas. Se ha intendado analizar el fenómeno "placebo" por medio del estudio de las características de los pacientes que responden a él, para determinar si hay elementos específicos del sujeto o de su padecimiento, que puedan predecir una respuesta. Estos datos se han obtenido de estudios farmacológicos controlados en los que se le administra placebo a un grupo de pacientes, previamente al tratamiento activo, en forma ciega o bien en forma doble ciega, y se le compara con el otro grupo que recibió un tratamiento activo. Con el fin de obtener más información sobre los pacientes deprimidos que responden al placebo, en este trabajo analizamos las características individuales y el tipo de padecimiento de los sujetos que respondieron a una semana de tratamiento con placebo oral, antes de iniciar un estudio farmacológico, comparando estas características con las de los sujetos que no respondieron. Se evaluaron 45 pacientes con el diagnóstico de depresión mayor, de acuerdo con el DSM-III, que aceptaron participar en el estudio y que obtuvieran una calificación mínima de 18 puntos en la Escala de Depresión de Hamilton. Se consideró que habían respondido al placebo si al final de la semana, bajaba la calificación en esta escala, por lo menos en un 50%, o bien, si quedaba por debajo de los 18 puntos. Además se aplicaron la Escala de Depresión de Carroll y el MMPI. Quince pacientes respondieron al placebo y 30 no respondieron. Al comparar a estos 2 grupos entre sí se encontró que no había diferencias en cuanto a sus características individuales (edad, sexo, estado civil, escolaridad y ocupación) ni en cuanto a las características del cuadro clínico (subtipo depresivo, tiempo de evolución, antecedente familiares y factor precipitante), con la excepción de que los que no respondieron presentaban con mayor frecuencia insomnio terminal, y los que sí respondieron, presentaban manifestaciones obsesivas. La severidad de la depresión fue similar en los 2 grupos, tanto en la escala aplicada por el médico como en la que se aplicó el propio paciente, y no hubo diferencias en cuanto al perfil de personalidad evaluado mediante el MMPI. Los datos obtenidos no concuerdan con los de algunos estudios de la literatura, que han encontrado que los deprimidos que responden al placebo suelen ser sujetos con depresión, pero sin melancolía, en quienes el episodio dura poco, y que tienden a reportar una depresión menos severa. Estas diferencias apoyan lo expresado por algunos investigadores en este tema, en el sentido de que el efecto placebo es un fenómeno impredecible, inespecífico y producido por una multitud de factores complejos. En el caso de la depresión hay que tomar en cuenta que es un padecimiento del que en algunas ocasiones los pacientes se pueden recuperar completamente, o bien, puede presentarse en forma intermitente, aunque es cierto que esto puede variar a lo largo del año, de acuerdo con las estaciones. A pesar de lo anterior, el efecto placebo debe seguir evaluándose y analizándose minuciosamente, ya que sería conveniente poder determinar con anticipación qué pacientes pueden prescindir del tratamiento farmacológico. También sería de utilidad para los investigadores interesados en poder conocer el efecto real de los medicamentos.