Browsing by Author "Rascón Gasca, María Luisa"
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Item La atención clínica ante el comportamiento del paciente que somatiza(Fundación ACTA, Fondo para la Salud Mental, 2012) Jurado Cárdenas, David; Rascón Gasca, María Luisa; Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma de México. México, DF.; david_jurado4@yahoo.comEl presente trabajo despliega los rasgos comportamentales identificados como característicos del paciente que somatiza más allá del sobre uso de servicios. El comportamiento de las personas que somatizan se delinea a partir de los eventos que suelen dar origen a sus quejas, la percepción negativa de sí mismos y el apego inseguro que suelen presentar; así como las diferencias entre su edad y género, y el estilo y naturaleza de sus quejas ante los profesionales de salud. Se enfatizan las ganancias que puede proporcionar un trato humanista de parte de los profesionales de salud para los casos de somatización, así como la importancia que puede tener familiarizarlos con su condición para así ofrecerles mejores referencias a profesionales de salud mental.Item Evaluación de un programa de rehabilitación del paciente esquizofrénico(1998) Díaz Martínez, Leonila Rosa; Rascón Gasca, María Luisa; Ortega González, Héctor; Murow Troice, Esther; Valencia C., Marcelo; Ramírez, Iraida; Instituto Mexicano de PsiquiatriaSe trata de un estudio quasi-experimental para la rehabilitación de un grupo de pacientes psiquiátricos de consulta externa con diagnóstico principal de esquizofrenia. Los objetivos generales del proyecto fueron mantener la estabilidad en el cuadro clínico y mejorar el funcionamiento psicosocial y el desempeño cotidiano de los pacientes. El programa tuvo una duración de 14 meses. Se trabajó con un diseño quasi-experimental de pretest-postest con un grupo control (N = 17) y uno experimental (N = 21). El grupo control recibió la atención psiquiátrica habitual y el grupo experimental además de recibir ésta, asistió a un programa de intervenciones múltiples que incluían psicoterapia individual y de grupo, dinámica familiar con los parientes responsables de cada paciente, intervención psicosocial y terapias de actividades que incluían terapia recreativa, expresión corporal musicoterapia y taller de dibujo artístico. Los pacientes fueron evaluados con la Cédula de Entrevista Diagnóstica Internacional (CIDI) (Robins, 1988) con la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS) (Andreasen, 1984), con la Escala de Síntomas Extrapiramidales de DiMascio (Chovinard, 1980), y con la Escala de Desempeño Cotidiano desarrollada en el Instituto Mexicano de Psiquiatría (De la Fuente y Díaz, 1993). Así mismo, se evaluó al familiar responsable con la CIDI. En el 30.5% de los familiares hubo también patología: el diagnóstico más frecuente fue el trastorno afectivo con 16.6%, en segundo lugar los trastornos fóbicos y-o somatoformes con 11.1%. El trastorno psiquiátrico se asoció con algún otro tipo de trastorno físico o emocional (diagnosticado por el médico) en el 13.8% de la muestra. Los pacientes del grupo experimental mostraron un mejor rendimiento psicosocial en la evaluación con la Escala de Desempeño Cotidiano; en particular, en la sintomatología psiquiátrica y en las relaciones interpersonales. La evaluación final del proyecto permite concluir que este demostró ser de gran utilidad en áreas específicas de la vida de los pacientes y logró disminuir una proporción importante de las discapacidades presentes así como el aprovechamiento de las funciones conservadas. Los resultados de cada uno de los estudios realizados y de las intervenciones terapéuticas serán reportados en otras publicaciones.Item La necesidad de dar atención a los familiares responsables del cuidado de pacientes esquizofrénicos(1997) Rascón Gasca, María Luisa; Díaz Martínez L., Rosa; López Jiménez, Jorge Luis; Reyes Ruíz, Claudia; Investigadores de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.La esquizofrenia es uno de los trastornos mentales que producen más dificultades a nivel familiar. El efecto negativo de la enfermedad, generalmente, recae básicamente en quienes la padecen y en las personas que conviven con ellas. Cuando algún miembro de la familia tiene esquizofrenia se afecta gravemente la dinámica familiar. Las características clínicas de esta enfermedad generan un gran número de situaciones negativas, como dificultad en las relaciones familiares, empobrecimiento de la calidad de vida, aislamiento social, que interfiere con el funcionamiento laboral, escolar y en el propio hogar; lo que aumenta el nivel de estrés y lo convierte en un factor adicional de angustia, tanto para el paciente como para su familia, llegando a considerarse como un precipitante de las recaídas, de la exacerbación de síntomas y de las rehospitalizaciones. Es evidente que los integrantes de la familia requieren ayuda y apoyo para que puedan manejar a estos pacientes tanto en la casa como en el hospital. El tratamiento integral del paciente a largo plazo es muy conveniente cuando se trata de una enfermedad tan compleja como la esquizofrenia en la que la familia desempeña un papel fundamental cuando se pretende mejorar el nivel del funcionamiento global del paciente, su calidad de vida y su apego al tratamiento. Para cumplir estos objetivos, es necesaria la participación del paciente, de su familia, de un equipo interdisciplinario de profesionistas y de las redes de apoyo social. El presente trabajo forma parte del modelo para el estudio del funcionamiento familiar y la esquizofrenia que, a su vez, se integra en el "Proyecto para el estudio, tratamiento y rehabilitación del paciente esquizofrénico" (13) que se lleva a cabo en el Instituto Mexicano de Psiquiatría y tiene como objetivo describir, por medio de entrevistas estructuradas y semiestructuradas, la forma en que el familiar responsable responde a las siguientes interrogantes: ¿existe comorbilidad en el familiar responsable?, ¿cuál es el costo o la carga para el familiar responsable del paciente?, ¿cuál es la concepción de enfermedad mental?, ¿reciben los familiares algún tipo de apoyo familiar, social o profesional?, ¿cuáles son las necesidades del familiar que atiende a un paciente esquizofrénico? Estas preguntas se hicieron con la finalidad de apoyarlos estratégicamente en un servicio integral. El estudio es de tipo descriptivo y prospectivo, de estudio de casos, en el que la muestra fue de tipo circunstancial y no probabilística. Las familias fueron contactadas en la consulta externa de un centro hospitalario de tercer nivel. Se seleccionaron únicamente los familiares responsables de los pacientes esquizofrénicos, contando con su colaboración voluntaria. Aunque se evaluaron 50 familiares sólo quedaron finalmente 36. Una tasa aproximada de 28.0 % de familiares o pacientes, rechazó o abandonó el estudio. Los instrumentos utilizados fueron: 1. La Cédula de Evaluación de la Conducta del Paciente (SBAS) (segunda edición) elaborada por Platt S, Weyman y Hirsch (30) y Platt S (31). La SBAS es un instrumento estandarizado, semiestructurado. Se obtuvo la confiabilidad entre entrevistadores para escenarios mexicanos; la confiabilidad global obtenidad fue significativa (Kappa: 78). (Otero R, Rascón ML.) (29). 2. La Composite International Diagnostic Interview, versión 1.0 (CIDI) que es una entrevista diagnóstica totalmente estructurada para la evaluación de los trastornos mentales de acuerdo con las definiciones y los criterios de la Clasificación Internacional de las Enfermedades ICD-10; el Diagnostic Criteria of Reseach (32) y el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-IIIR, 1987) (42). Se aplicaron para evaluar la comorbilidad psiquiátrica en el familiar a cargo del paciente. Se utilizaron las siguientes secciones: trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, esquizofrenia, distimia, trastorno somatoforme, trastornos fóbicos, manía y dependencia del alcohol. 3. Concepción de enfermedad (CONENF). Se elaboró un cuestionario ad hoc para evaluar la concepción de enfermedad mental del familiar responsable del paciente. Se obtuvo una consistencia interna alpha global de la escala de .4307 (actualmente en proceso de modificación). Se tomó en cuenta la opinión del familiar en las siguientes áreas: causalidad de la enfermedad, tipo de enfermedad, percepción del futuro de la enfermedad, percepción social y familiar, tipo de carga o costo familiar, percepción de apoyo o ayuda al paciente y actitudes hacia la enfermedad. Entre los resultados más importantes se encontró el parentesco del familiar responsable del paciente. El mayor porcentaje correspondió a la madre con 72.2 %, mientras que el padre fue de 27.7 %. La edad promedio fue de 54.5 años, con una desviación estándar de 13.6 años. El 30.5 % de los familiares presentó uno o más diagnósticos; el diagnóstico más frecuente fue el de trastorno afectivo con 16.6 %; en segundo lugar, los trastornos fóbicos y somatoformes con 11.1 %. El trastorno psiquiátrico relacionado con algún otro tipo de trastorno físico o emocional (diagnosticado por el médico) se encontró en 13.8 % de la muestra. Respecto a los antecedentes de los trastornos familiares, 39.4 % tenía familiares de primer grado (padres o hermanos), seguido de 44.7 % de familiares de segundo grado (abuelos, tíos y primos) y por último, 7.9 % de familiares de tercer grado (otros parientes). El costo por tener un paciente esquizofrénico en la familia fue reportado como 72.2% de costo emocional, 52.7 % de costo económico, 44.4 % de costo físico, 33.3 % de costo social y 19.4 % no lo percibieron como carga o costo. Los familiares adjudican las atribuciones de causalidad de la enfermedad principalmente a los problemas familiares (55.5 %), en segundo lugar a los eventos adversos (41.6 %), en tercer lugar, a la presión laboral o de estudio (36.1 %); 11.1 % lo atribuyeron a brujería o a algún hechizo, observándose que carecen de la información necesaria. La mayoría de los familiares atribuye el trastorno de los pacientes a una enfermedad mental y a la esquizofrenia (94.3 %), a una enfermedad de los nervios y a una enfermedad física (58.2 %) y 11.1 % lo atribuye a la brujería. Los resultados de este estudio ponen de manifiesto la necesidad de atender de manera integral al grupo familiar y al paciente. Se plantea un modelo de atención informativo, psicoeducativo y terapéutico para los familiares, que venga a resolver de manera eficaz las necesidades detectadas con el propósito de disminuir las recaídas y modificar la dinámica familiar provocada por las características clínicas de esta enfermedad.
