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Item Alcohol and drug consumption, depressive features, and family violence as associated with complaints to the prosecutor's office in Central Mexico(INFORMA HEALTHCARE, TELEPHONE HOUSE, 69-77 PAUL STREET, LONDON EC2A 4LQ, ENGLAND, 2007) Natera Rey, Guillermina; Juárez García, Francisco; Medina-Mora Icaza, María Elena; Tiburcio Sainz, Marcela; Inst Nacl Psiquiatria, Dept Invest Epidemiol, Direcc Invest Epidemiol & Psicosociales, Calzada Mexico Xochimilco 101, Mexico City 14370, DF, Mexico.; naterar@imp.edu.mxThe article is aimed at reporting the characteristics of the population detected at State Prosecutors' Offices including the two such offices that existed in the city selected for the study, one located in a general hospital for the inspection of violence- related cases ( n = 156); and the second in the facility where all detainees are taken when arrested ( n = 129), and where victims can file a complaint ( n = 186). A household survey undertaken among the population 18 to 65 years of age ( n = 887) was used as a group of reference. Both studies were undertaken in Pachuca City, the capital of Hidalgo, located 100 km from Mexico City during the second half of 1996. Face- to- face questionnaires were used to obtain sociodemographic data, drug use and drinking patterns, depressive symptomatology, and family violence. Discriminant and logistic regression analysis were undertaken. The age group from 18 to 24 displayed the highest number of legal complaints and arrests ( OR = 1.773). The likelihood for appearing at a State Prosecutor's Office was higher for those living in an atmosphere of threats and injuries within the family ( OR = 19) and for those that reported alcohol consumption on the day of the event ( OR = 14). Extremely high rates of family violence were obtained in this sample, increasing the likelihood of arriving at the Prosecutor's Office either because arrested or for being a victim. Results confirm the relationship between alcohol use, depression, and violence, reinforcing the need to prevent alcohol abuse, 1 especially among youth.Item Asociación del consumo de sustancias psicoactivas con el cuidado y la salud del adulto mayor(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2015) Mendoza-Meléndez, Miguel Angel; Borges Guimaraes, Guilherme Luiz; Gallegos-Cari, Andrea; García Pacheco, José Ángel; Hernández-Llanes, Norberto Francisco; Camacho-Solís, Rafael; Medina-Mora Icaza, María Elena; Dirección Ejecutiva de Investigación y Evaluación, Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México. Facultad de Psicología, Área de Neurociencias, Universidad Nacional Autónoma de México. Área de Neurociencias, Departamento de Biología de la Reproducción, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa; mmendozam@df.gob.mx; miguelangelmag@hotmail.com (Miguel Angel Mendoza-Meléndez)Item La búsqueda de moderación en el consumo de alcohol. Adaptación de los conocimientos a la práctica(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2010) Martínez Vélez, Nora Angélica; Medina-Mora Icaza, María Elena; Berenzon Gorn, Shoshana; Departamento de Ciencias Sociales en Salud. Dirección de Investigaciones pidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.; martinve@imp.edu.mxEl abuso en el consumo de alcohol en México es un problema de salud pública por lo que se han realizado diferentes acciones para reducir los niveles de consumo y las consecuencias derivadas de éste. Entre estas acciones hay intervenciones que han probado su eficacia en diferentes escenarios. En el ambiente laboral, sin embargo, ha sido complicado instrumentarlas, por el rechazo, el poco apoyo y el desinterés de funcionarios e instituciones, porque los empleados no disponen de tiempo en sus jornadas y por la falta de espacios para realizar actividades de prevención. Por esta razón es importante adaptar el conocimiento científico para el desarrollo de intervenciones eficientes, más simples, más prácticas y más seguras. Actualmente el proceso de traducción de la investigación es una vía para lograrlo. El objetivo de este artículo es describir este proceso mediante la adaptación de una intervención basada en las teorías cognitiva social y motivacional, cuyos conceptos se presentan en forma de estrategias guiadas por personajes en una historieta -de fácil lectura y comprensión- con la finalidad de que trabajadores que presentan consumo nocivo de alcohol aprendan a moderarloItem Conductas alimentarias de riesgo en adolescentes mexicanos. Datos en población estudiantil del Distrito Federal(Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán Vasco de Quiroga No. 15 ,, Delegación Tlalpan, C.P. 14000, México, D.F., México, 2000) Unikel Santoncini, Claudia; Villatoro Velázquez, Jorge Ameth; Medina-Mora Icaza, María Elena; Fleiz Bautista, Clara; Alcántar Molinar, Eva Naty; Hernández Rosario, Suhaili Abigail; Investigadores de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría.Para conocer la presencia de conductas alimentarias de riesgo propias de los trastornos de la conducta alimentaria en la población estudiantil de la ciudad de México, se utilizaron los datos recopilados por la Encuesta sobre la Prevalencia del Consumo de Drogas y Alcohol en la Población Estudiantil del Distrito Federal de 1997 (N = 10,173). La muestra se conformó de hombres (47.9%), y mujeres (52.1%), con una media de edad de 14.5 años (DE = 1.8). Se investigaron diferencias por sexo y edad en dos categorías de ocurrencia (alguna vez y dos o más veces en una semana) de conductas alimentarias de riesgo. Se utilizó una escala de once reactivos con tres opciones de respuesta para indagar acerca de la presencia de dichas conductas en los últimos tres meses. Se encontró una distribución normal del IMC-P, con mayor porcentaje de sobrepeso que de peso por abajo del normal. Las mujeres reportaron mayor proporción de conductas alimentarias de riesgo, con excepción de la práctica de ejercicio y de comer compulsivamente, así como porcentajes similares a los hombres en el uso de laxantes y enemas, supositorios y lavativas. Los análisis por edad mostraron diferencias significativas al interior del grupo de varones en comer compulsivamente, vómito autoinducido, pastillas y enemas, mientras que en las mujeres estas diferencias se presentaron en casi todas las conductas, siendo las adolescentes de 18 y 19 años las más afectadas.Item Conductas alimentarias de riesgo en adolescentes mexicanos. Datos en población estudiantil del Distrito Federal(México: Instituto Nacional de la Nutrición "Salvador Zubirán", 2000) Unikel Santoncini, Claudia; Villatoro Velázquez, Jorge Ameth; Medina-Mora Icaza, María Elena; Fleiz Bautista, Clara; Alcántar Molinar, Eva Naty; Hernández Rosario, Suhaili Abigail; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de PsiquiatríaPara conocer la presencia de conductas alimentarias de riesgo propias de los trastornos de la conducta alimentaria en la población estudiantil de la ciudad de México, se utilizaron los datos recopilados por la Encuesta sobre la Prevalencia del Consumo de Drogas y Alcohol en la Población Estudiantil del Distrito Federal de 1997 (N = 10,173). La muestra se conformó de hombres (47.9%) y mujeres (52.1%), con una media de edad de 14.5 años (DE = 1.8). Se investigaron diferencias por sexo y edad en dos categorías de ocurrencia (alguna vez y dos o más veces en una semana) de conductas alimentarias de riesgo. Se utilizó una escala de once reactivos con tres opciones de respuesta para indagar acerca de la presencia de dichas conductas en los últimos tres meses. Se encontró una distribución normal del IMC-P, con mayor porcentaje de sobrepeso que de peso por abajo del normal. Las mujeres reportaron mayor proporción de conductas alimentarias de riesgo, con excepción de la práctica de ejercicio y de comer compulsivamente, así como porcentajes similares a los hombres en el uso de laxantes y enemas, supositorios y lavativas. Los análisis por edad mostraron diferencias significativas al interior del grupo de varones en comer compulsivamente, vómito autoinducido, pastillas y enemas, mientras que en las mujeres estas diferencias se presentaron en casi todas las conductas, siendo las adolescentes de 18 y 19 años las más afectadas.Item Conductas alimentarias de riesgo en población estudiantil del Distrito Federal: tendencias 1997-2003(INST NACIONAL NUTRICION, VASCO DE QUIROZA #15, TLALPAN 14000 D F, MEXICO, 2006) Unikel-Santoncini, Claudia; Bojórquez-Chapela, Ietza; Villatoro-Velázquez, Jorge; Fleiz-Bautista, Clara; Medina-Mora Icaza, María Elena; Inst Nacl Psiquiatria, Dept Invest Epidemiol, Direcc Invest Epidemiol & Psicosociales, Calzada Mexico Xochimilco 101, Mexico City 14370, DF, Mexico.; ameth@imp.edu.mxItem Consumo de alcohol y drogas en estudiantes de Pachuca, Hidalgo(1999) Rojas-Guiot, Estela; Fleiz-Bautista, Clara; Medina-Mora Icaza, María Elena; Morón, Ma. de los Angeles; Domenech-Rodríguez, Melanie; Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calzada México-Xochimilco 101, colonia San Lorenzo Huipulco, Delegación Tlalpan, 14370 México, D.F., México.; rojasgm@imp.edu.mxObjetivo. Determinar la prevalencia del consumo de drogas y bebidas alcohólicas entre estudiantes, así como la relación de este consumo con variables sociodemográficas, tiempo libre, actos antisociales, normas y conflictos familiares, entre otras. Material y métodos. Los datos se derivan de una encuesta representativa de 1 929 estudiantes de enseñanza media y media superior de la ciudad de Pachuca, estado de Hidalgo, México, levantada en 1996, de los cuales 44.9% son hombres y 52.5% mujeres, con una media de edad de 14 años. Se utilizó un cuestionario autoaplicable, que incluye indicadores de consumo de drogas y alcohol elaborados por algunos países, entre ellos México, con la Organización Mundial de la Salud. Resultados. El 47.9% ha probado bebidas alcohólicas; 12.6% bebieron cantidades considerables –cinco copas o más por ocasión– durante el mes anterior a la encuesta. Las bebidas preferidas son la cerveza y los coolers; el alcohol lo compraron principalmente en tiendas donde no les piden identificación y lo consumen en su casa o en la de otras personas. El 5.1% ha consumido drogas, sobre todo inhalables, mariguana y tranquilizantes. Una cifra mayor de varones consume drogas ilegales, y las mujeres, medicamentos sin prescripción. Un número superior de hombres toma más cantidades de alcohol y consume drogas, tienen mayor edad y trabajaron de medio tiempo durante el año anterior a la encuesta. Los consumidores de drogas y de altas cantidades de alcohol se distinguieron porque un número considerable informó que se aburría en su tiempo libre, se va a beber con sus amigos o ha cometido actos antisociales. Respecto a la familia, manifiestan cumplir menos con las normas parentales y muestran menor interés en hacerlo. Asimismo, un porcentaje más elevado informó que sus padres pelean con frecuencia, han pedido ayuda por esa razón y han intentado separarse. Conclusiones. Los estudiantes que beben cantidades elevadas de alcohol y los consumidores de otras drogas, a diferencia de lo que sucede con los abstemios, presentaron más problemas al destinar su tiempo libre a actividades como irse a beber con amigos, exhibir más conductas antisociales y tener un distanciamiento de la familia que se refleja en la baja participación en actividades compartidas, en el desinterés por cumplir con sus normas y en la percepción de conflictos al interior de la misma.Item Déficit de satisfacción de necesidades en usuarios de drogas solicitantes de tratamiento(2007) García-Aurrecoechea, Raúl; Díaz-Guerrero, Rogelio; Medina-Mora Icaza, María Elena; Departamento de Investigación Clínica y Epidemiológica, Centros de Integración Juvenil; raurre@hotmail.comComo parte de una línea de investigación pionera en el ámbito de las adicciones y la salud mental, enfocada en operacionalizar las implicaciones clínicas de la teoría de la motivación de Maslow (1954-1970), que retroalimente sustantivamente las estrategias de tratamiento y prevención de la adicción del consumo de drogas y sus trastornos asociados, se somete a prueba el constructo de psicopatogénesis de esta teoría por medio de un diseño transversal de cuatro muestras independientes en el cual se evalúa el grado de satisfacción de 16 necesidades deficitarias de muestras intencionales de adolescentes y adultos jóvenes: una de éstas integrada por estudiantes y trabajadores no usuarios de drogas ilegales (n=151) y tres más compuestas por usuarios actuales de marihuana (n=47), de cocaína (n=47) y de ambas sustancias (n=50), los cuales fueron captados entre solicitantes de tratamiento a Centros de Integración Juvenil. Los análisis estadísticos comparativos y predictivos proporcionaron validez al constructo de psicopatogénesis de la teoría de la motivación de Maslow y se señala: 1) la utilidad del desarrollo de técnicas e instrumentos de tratamiento orientados a cubrir el déficit de satisfacción de las necesidades de salud, tranquilidad, orden, seguridad emocional, justicia en la familia, amor, amistad, respeto, cariño, poder, dominar, éxito y dinero y 2) el beneficio de elaborar estrategias que se orienten a mantener satisfechas las necesidades deficitarias de salud, tranquilidad, cariño, respeto y éxito en el campo la prevención del consumo actual de drogas como la cocaína o la marihuana.Item La dependencia y los problemas asociados al consumo de drogas en México: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones(1996) Villatoro-Velázquez, Jorge A.; Medina-Mora Icaza, María Elena; López-Lugo, Elsa K.; Juárez García, Francisco L.; Rivera Guevara, Edith; Fleiz Bautista, Clara; Investigadores del Instituto Mexicano de Psiquiatría.Actualmente, la mayoría de los estudios en México sobre el consumo de drogas de han enfocado al estudio del consumo. Adicionalmente, no se cuenta actualmente con cifras epidemiológicas que indiquen la magnitud del problema de la dependencia. En este sentido, el presente trabajo muestra las prevalencias de los usuarios con síndrome de dependencia y con problemas asociados al consumo de drogas, así como los predictores sociodemográficos y de hábitos de consumo, que llevan a que el usuario desarrolle la dependencia. La investigación forma parte de la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA), realizada por el Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP) y la Dirección General de Epidemiología (DGP), que se llevó a cabo en población urbana de 12 a 65 años con lugar fijo de residencia en todo el país. Además de las secciones generales de datos y patrones de consumo, se utilizó la Escala para Evaluar los Problemas Asociados al Consumo de Drogas (EPACD), que consistió en 18 reactivos que midieron el área psicológica, la de dependencia y la sociofamiliar. Esta escala se aplicó únicamente a los usuarios de drogas, sin incluir alcohol y tabaco, de un total de 590 cuestionarios fueron contestados solamente 522 con lo cual se conformó la muestra final de este estudio. La validación de esta escala ya ha sido reportada en otro lugar. En general, los resultados de la investigación indican que los usuarios reportan con más frecuencia tener problemas psicológicos (33.8%) asociados al consumo, seguidos por los problemas sociofamiliares (25.9%). En tanto, la dependencia al consumo de drogas afecta al 8.3% de los usuarios (0.34% de la población urbana total del país). Con respecto a los predictores del síndrome de dependencia a las drogas, donde se empleó la técnica estadística de regresión logística se encontró que aun cuando existen diferencias importantes en la distribución sociodemográfica de estos sujetos (hombres de menos de 35 años y con estudios de preparatoria, son los que presentan más el síndrome de dependencia), el consumir más de una droga y consumirlas con mayor frecuencia, son los principales predictores. Finalmente, el hallazgo más relevante es que el consumo problemático (problemas asociados y dependencia al consumo de drogas), no es una dimensión separada del uso de drogas, aspecto que traducido en aplicaciones prácticas (programas de prevención), indica que las acciones encaminadas a reducir el consumo, tendrían un efecto indirecto para reducir los problemas y la sintomatología de dependencia que presente el usuario de drogas.Item La depresión y su relación con la violencia de pareja y el consumo de alcohol en mujeres mexicanas(SOC MEXICANA PSICOLOGIA, APARTADO POSTAL 22-211, TLALPAN 14000, MEXICO, 2007) Natera Rey, Guillermina; Juárez García, Francisco; Medina-Mora Icaza, María Elena; Tiburcio Sainz, Marcela; Inst Nacl Psiquiatria, Dept Invest Epidemiol, Direcc Invest Epidemiol & Psicosociales, Calzada Mexico Xochimilco 101, Mexico City 14370, DF, Mexico.; naterar@imp.edu.mxIn various studies it was found that depression is a reliable predictor of both the frequency and intensity of alcohol consumption, particularly among women. Depression is related to partner violence and alcohol intake is related to an increase in violence. Both of these are prevalent in Mexico, yet it is not known how this trilogy of factors interrelates in this country. The purpose of this study was to develop a model that could predict the relationship between women's depression, partner violence and the risk that alcohol consumption poses for partners, the presence of alcohol in the act of violence as well as antecedents of violence in the family of origin and socio-demographic variables. Data were drawn from the Third National Addictions Survey on urban population between 18 and 65 years of age. This study included women who reported having a husband or partner at the time of the survey and answered the CES-D Depression Scale and the Couple Violence Scale, and provided data about their alcohol consumption and socio-demographic variables. Interviews were also conduced. The weighted sample size was of 5,788,670 women. Results showed that neither age nor socio-economic level, nor educational levels were predictors of depression. The reliable predictors were a) women's alcohol consumption and problems with their partners, b) antecedents of violence in the family of origin, and c) violence from their partners, either physical or verbal, coupled with the presence of alcohol.Item Estilos de afrontamiento a la “obsesión mental por beber” (craving) en bebedores en proceso de recuperación(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2015) Gutiérrez Reynaga, Reyna Alma; Medina-Mora Icaza, María Elena; Jiménez Tapia, Alberto; Casanova Rodas, Leticia; Natera Rey, Guillermina; Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM); gutrey@imp.edu.mx (Reyna Alma Gutiérrez Reynaga)Item Evaluación de un tratamiento breve para usuarios de cocaína(2007) Oropeza Tena, Roberto; Medina-Mora Icaza, María Elena; Sánchez Sosa, Juan José; Universidad Nacional Autónoma de MéxicoEn las dos últimas décadas el consumo de la cocaína en México ha aumentado seriamente. Debido a eso, es importante desarrollar programas de servicio de atención y tratamiento adecuados para las necesidades específicas de los consumidores de esta sustancia. Este trabajo reporta la evaluación del Tratamiento Breve (cognitivo conductual) para Usuarios de Cocaína (TBUC), con 19 usuarios (18 hombres y una mujer) que lo terminaron. Éstos eran consumidores de cocaína, con dependencia a esta sustancia, según los criterios del DSM IV. El TBUC constó de 10 sesiones, de una hora y media una vez a la semana, donde a los usuarios se les enseñaron estrategias para que alcanzaran la abstinencia de la sustancia. Esto se hizo a través de tareas y ejercicios que hacía el participante, relacionados con el cambio en el consumo. En el seguimiento a los seis meses, los resultados indicaron que los usuarios alcanzaron la abstinencia de la cocaína. La brevedad, el bajo costo y el alto nivel de efectividad, hacen que este modelo sea especialmente apto para una sociedad como México, con pocos recursos para instaurar programas de atención especializadaItem Evaluación del sistema de salud mental en México: ¿hacia dónde encaminar la atención?(Washington, D.C. : Pan American Health Organization, [1997?-, 2013) Berenzon Gorn, Shoshana; Saavedra Solano, Nayelhi; Medina-Mora Icaza, María Elena; Aparicio Basaurí, Víctor; Galván Reyes, Jorge; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, México D.F., México; berenz@imp.edu.mxOBJETIVO: Evaluar algunos indicadores clave del sistema de salud mental mexicano utilizando el Instrumento de Evaluación para Sistemas de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (IESM-OMS). MÉTODOS: La estrategia utilizada para responder a los indicadores del IESM-OMS incluyó: i) Revisión de fuentes documentales, ii) Aplicación de cuestionarios y iii) Trabajo grupal utilizando la técnica de consenso con expertos. Para facilitar la recopilación de la información, se elaboró un cuestionario donde los indicadores fueron transformados en preguntas sencillas. Asimismo, se capacitó a las personas encargadas de recabar los datos y se realizó un seguimiento de dicha actividad. RESULTADOS: Del total del presupuesto asignado a la salud, solo 2% estaba destinado a la salud mental y, de ese porcentaje, 80% se empleaba para el funcionamiento de los hospitales psiquiátricos. El eje de la atención de la salud mental se encontraba en el hospital psiquiátrico y existían muy pocas unidades de hospitalización psiquiátrica en los hospitales generales y establecimientos residenciales, así como servicios específicos para niños y adolescentes. El acceso estaba limitado por la centralización del sistema de atención, ya que la mayoría de los establecimientos se ubicaban en las grandes ciudades. Solamente 30% de los servicios de atención primaria contaban con protocolos de evaluación y tratamiento para trastornos mentales. Finalmente, en los establecimientos de salud mental, la tasa de psiquiatras, médicos, enfermeros y psicólogos por cada 100 000 habitantes registró valores de 1,6, 1,3, 3,4 y 1,5 respectivamente. CONCLUSIONES: Para reducir la brecha entre la carga que representan los trastornos mentales y el presupuesto asignado para su atención, se requiere de un mayor financiamiento y una utilización de los recursos más racional, considerando al primer nivel como el eje de la atención. Asimismo, será necesario ampliar el número de especialistas, capacitar periódicamente al personal en los primeros niveles de atención e incrementar la participación del resto de la sociedad.Item La familia y el maltrato como factores de riesgo de conducta antisocial(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México Xochimilco 101, Col San Lorenzo Huipulco. C.P. 14370, Tlapan, México, D.F. Tel. +52 4160 5000, 2007) Quiroz del Valle, Nieves; Villatoro Velázquez, Jorge Ameth; Juárez García, Francisco; Gutiérrez López, María de Lourdes; Amador Buenabad, Nancy G.; Medina-Mora Icaza, María Elena; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; ameth@imp.edu.mxLa conducta antisocial es una problemática que surge por la combinación de diversos factores entre los que destacan la conducta turbulenta en la escuela, el consumo de drogas, el alcoholismo, la relación antisocial con sus pares, las alteraciones emocionales, el maltrato, los problemas familiares, entre otras situaciones que hacen a los individuos más vulnerables. La presente investigación retoma de esos factores el ambiente familiar y el maltrato para analizar su relación con las conductas antisociales, conocer cómo se comportan los individuos que viven con estos dos aspectos y observar si los mismos pueden ayudar a predecir la presencia de conducta antisocial en los adolescentes. La personalidad antisocial se desarrolla en ambientes en los que se dan el abuso infantil, los problemas económicos, la humillación, el castigo físico sistemático o las rupturas familiares. Vivir tales emociones en la infancia provoca una carencia importante de sentimientos, y esto propicia una tendencia a cometer actos delictivos en el futuro. Se debe terminar con el círculo vicioso en el que los padres que fueron maltratados, maltratan a sus hijos; se tiene que evitar que los padres que vivieron experiencias desagradables como hostilidad, rechazo, falta de comunicación, inestabilidad, etc., repitan patrones de conducta con sus hijos. Es importante revalorizar el papel de la familia, sus funciones, sus características y, sobre todo, la influencia tan determinante que la familia tiene para que los jóvenes presenten problemas de conducta y, más específicamente, de conducta antisocial. Es vital que se cree consciencia del daño que llegan a presentar los niños, los adolescentes e incluso los adultos que crecieron en ambientes familiares negativos llenos de hostilidad, agresión y maltrato, pues todo ello aumenta las posibilidades de que las personas realicen actos delictivos. Es en este contexto que la presente investigación tiene como principal interés mostrar la relación que existe entre el haber vivido situaciones de maltrato o el haberse desenvuelto en ambientes familiares poco proveedores de protección y buen desarrollo, y la presencia de la conducta antisocial en los adolescentes. Para cumplir con nuestro objetivo, se utilizaron los datos obtenidos en la Encuesta sobre Consumo de Drogas en estudiantes, medición otoño 2003 en el DF (11). Los resultados de la investigación muestran que existen diferencias entre el grupo que comete actos antisociales del grupo que no lo comete, tanto para el área del ambiente familiar como para el área del maltrato. Los principales predictores de la conducta antisocial fueron: mayor presencia de hostilidad y rechazo, menor comunicación por parte de los hijos, menor apoyo de los hijos y mayor presencia de disciplina negativa severa y disciplina negativa. En lo que respecta a la comunicación, el apoyo de los padres y la disciplina prosocial, estos no se identificaron como predictoras de conducta antisocial. De esta forma se concluyó que el ambiente familiar y el maltrato son factores asociados con la presencia de conducta antisocial, por lo que debemos prevenir dicha problemática mejorando las relaciones familiares, la interacción entre los miembros con un ambiente familiar positivo que permita a los adolescentes un sano desarrollo. En los casos en los que desde la infancia se proporciona un ambiente familiar óptimo, y que éste se logra mantener con relaciones intrafamiliares de verdadero afecto, el adolescente convierte a los padres en sus guías y orientadores. Una familia con una disciplina razonable y no arbitraria permite al adolescente desarrollar una conducta social que lo va a conducir a su propio autocontrol y a la autodirección. En cambio, cuando las relaciones entre padres e hijos son desfavorables, la conducta moral del adolescente se deteriora fácilmente y es común que los jóvenes presenten dificultades para adaptarse.Item Funcionamiento psicosocial de pacientes esquizofrénicos de acuerdo con su consumo de alcohol(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2005) Villamil Salcedo, Valerio; Valencia Collazos, Marcelo; Díaz Martínez, Leonila Rosa; Medina-Mora Icaza, María Elena; Juárez, Francisco; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México DF.; valemil_2000@yahoo.comAntecedentes: La esquizofrenia afecta a 1-1.5% de la población mundial; en México, se ha calculado que, en 2000, existían de 619,550 a 1’239,101 (1-2%) sujetos con esquizofrenia. Las características principales de la esquizofrenia son los síntomas positivos y negativos que guardan estrecha relación con el deterioro del funcionamiento psicosocial. Por otro lado, el consumo de sustancias adictivas en la población psiquiátrica va de 25% a 80%, siendo el alcohol una de las sustancias de mayor abuso. El consumo de dicha sustancia está muy relacionado con un deficiente funcionamiento psicosocial; si al consumo de alcohol se asocia la esquizofrenia, la funcionalidad psicosocial estará más alterada. En los últimos años se ha comprobado que la reincorporación temprana de los sujetos esquizofrénicos a su medio social y familiar provoca menor deterioro del funcionamiento psicosocial. Este funcionamiento consiste en evaluar los roles que desempeña el paciente, así como las habilidades para desenvolverse en su medio familiar, social y laboral. En tal sentido, el funcionamiento psicosocial se define como la capacidad de cada sujeto para adaptarse, funcionar, desenvolverse e interactuar en el ámbito social y personal. Objetivo: Conocer la relación que existe entre el funcionamiento psicosocial de los pacientes esquizofrénicos de acuerdo con su consumo de alcohol y la severidad de la esquizofrenia. Metodología: Se seleccionó a 80 sujetos esquizofrénicos a quienes se les aplicaron, en una sola ocasión, la Escala de Funcionamiento Psicosocial (EFPS), la Cédula Diagnóstica Internacional Compuesta (CIDI), la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS) y la Prueba de Identificación de Trastornos Derivados del Consumo de Alcohol (AUDIT). Para el análisis estadístico, se utilizaron la Chi cuadrada, la U de Mann-Whitney, la prueba t, la Kruskal-Wallis y el ANOVA de una vía. Resultados: El 71% de los sujetos fueron varones y 29% mujeres; 87% eran solteros, y 70% desempleados o subempleados. En 87% de los sujetos la esquizofrenia se inició entre los 12 y 30 años (promedio= 23 años; DE= 6.36), y 94% inició el consumo de alcohol en este mismo grupo de edad (promedio= 20 años; DE= 4.98). El 76% de los sujetos tenía menos de 10 años de evolución con esquizofrenia. Al comparar el consumo de alcohol según el AUDIT con el funcionamiento psicosocial, las áreas más alteradas fueron la social y la familiar, con resultados estadísticamente significativos. En cuanto al tiempo de evolución de la esquizofrenia y el funcionamiento psicosocial, el grupo con menos satisfacción en su funcionamiento fue el de 16-20 años. La severidad de la esquizofrenia no mostró una significancia estadística al compararla con el tipo de consumo de alcohol. Conclusión: Los resultados de esta investigación se relacionan con muchos estudios nacionales e internacionales respecto a la edad de inicio, el sexo, la escolaridad y el estado civil de los pacientes con esquizofrenia. Por otro lado, se ha visto que el inicio del consumo de alcohol es a una edad cada vez más temprana y que los hombres son los principales consumidores. Esta relación ha llevado a pensar a muchos investigadores que el inicio de la esquizofrenia está altamente asociado con el inicio del consumo de alcohol. En esta investigación no se pudo comprobar tal hipótesis por el número reducido de sujetos en la muestra; lo que sí es claro es que existe una alta comorbilidad entre esquizofrenia y consumo de alcohol, que se traduce en un mayor deterioro del funcionamiento psicosocial. Dentro de los instrumentos utilizados, el AUDIT es un excelente instrumento de tamizaje para detectar sujetos en riesgo de volverse alcohólicos. Por ello se sugiere su uso tanto en hospitales de primer nivel como de tercero. Finalmente, existe suficiente evidencia de que la esquizofrenia asociada con el alcohol produce un efecto acumulado para el deterioro del funcionamiento psicosocial, por lo que se sugiere a los clínicos investigar más el fenómeno de la comorbilidad esquizofrenia-alcohol y su relación con el funcionamiento psicosocial, para de esta manera plantear programas adecuados de prevención, tratamiento y rehabilitación de la población-esquizofrénica.Item Hacia una mejor respuesta ante el problema del abuso de bebidas con alcohol: el papel del Sector Salud(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2012) Del Bosque Garza, Jesús; Fernández Casares, Carmen; Fuentes Mairena, Alba; Díaz Negrete, David B.; Espínola Nadruille, Mariana; González García, Noé; Loredo Abdalá, Arturo; Medina-Mora Icaza, María Elena; Nanni Alvarado, Ricardo; Natera Rey, Guillermina; Hospital Infantil de México, MéxicoItem El intento suicida y el consumo de drogas en adolescentes(2003) Villatoro Velázquez, Jorge A.; Alcántar Escalera, María Isabel; Medina-Mora Icaza, María Elena; Fleiz Bautista, Catalina; González Forteza, Catalina; Amador Buenabad, Nancy G.; Bermúdez Lozano, PatriciaItem Manejo actual de la farmacodependencia(México: Instituto Nacional de la Nutrición "Salvador Zubirán", 2000) Solís Rojas, Luis R.; Medina-Mora Icaza, María Elena; Centro de Ayuda al Alcohólico y su Familia (CAAF)El abuso de bebidas alcohólicas es un problema endémico en el país, por sí solo es responsable de 9% del peso global de la enfermedad por mortalidad prematura o discapacidad, debido a su papel en la cirrosis, dependencia, accidentes y homicidios. El consumo de otras drogas está en franco crecimiento con una participación importante de la cocaína y con brotes de consumo de heroína en algunas regiones de la frontera norte del país. Con el advenimiento de drogas con mayor potencial adictivo y de daño se hace necesaria una nueva respuesta del sector salud orientado hacia el incremento de los programas de tratamiento a la adicción y a las secuelas derivadas del uso crónico. La investigación científica ha avanzado en forma importante en el desarrollo de opciones para contender con estos problemas, el objetivo del presente trabajo es proporcionar un panorama de las opciones disponibles para instrumentarse dentro del Sistema de Salud.Item Mexicans and alcohol: patterns, problems and policies(WILEY-BLACKWELL, COMMERCE PLACE, 350 MAIN ST, MALDEN 02148, MA USA, 2007) Medina-Mora Icaza, María Elena; Inst Nacl Psiquiatria, Dept Invest Epidemiol, Direcc Invest Epidemiol & Psicosociales, Calzada Mexico Xochimilco 101, Mexico City 14370, DF, Mexico.; medinam@imp.edu.mxItem El papel del género en la demanda de atención por problemas asociados al consumo de alcohol en México(Washington, D.C. : Pan American Health Organization, 2008) Belló, Mariana; Puentes-Rosas, Esteban; Medina-Mora Icaza, María Elena; Dirección General de Evaluación del Desempeño, Secretaría de Salud, México; bellomar@hotmail.comObjetivos . Actualizar la información sobre el papel del género en la búsqueda de ayuda por parte de consumidores de alcohol, así como evaluar las asociaciones de la demanda con otras variables de interés. Métodos. La información proviene de la Encuesta Nacional de Adicciones 2002, que incluyó 11 252 hogares, en los cuales se entrevistó a un adulto entre 12 y 65 años de edad. Los resultados de este estudio se basan en las respuestas de las 5 406 personas identificadas como consumidoras de alcohol. La demanda de atención se definió como la búsqueda de ayuda por problemas de consumo en el último año. Los consumidores de alcohol quedaron definidos como aquellas personas que consumieron alcohol en el último año. Se calculó la prevalencia nacional de búsqueda de ayuda según género, patrones de consumo, síndrome de dependencia y otros problemas relacionados con el consumo de alcohol. Se realizaron regresiones logísticas utilizando la demanda de atención como variable dependiente. Resultados. De los bebedores, 1,4% solicitaron ayuda debido a sus problemas de consumo de alcohol. El porcentaje correspondiente en hombres fue de 2,1%, mientras que en las mujeres fue de 0,2% (P< 0,001). Por cada mujer dependiente que solicita ayuda, hay 49 hombres que lo hacen. En el análisis multivariado, el género aparece asociado significativamente —usando a las mujeres como referencia—, aún controlando por dependencia y por haber perdido el trabajo debido al consumo de alcohol. Conclusiones. Los hombres tienen mayor probabilidad de solicitar servicios de atención en comparación con las mujeres, quienes enfrentan obstáculos de tipo cultural, familiar y de los servicios. Otro importante predictor es el hecho de haber perdido el trabajo por la bebida. Es necesario enfocar más eficazmente la planeación de servicios a través de programas diseñados para atender las necesidades específicas de las mujeres.
