Browsing by Author "Medina-Mora, Ma. Elena"
Now showing 1 - 20 of 85
- Results Per Page
- Sort Options
Item Actos antisociales, su relación con algunas variables sociodemográficas, el consumo de alcohol y drogas en estudiantes de enseñanza media y media superior del Distrito Federal(1994) Juárez, Francisco; Berenzon, Shoshana; Medina-Mora, Ma. Elena; Villatoro, Jorge A.; Carreño, Silvia; López, Elsa K.; Galván, Jorge; Rojas, Estela; Investigadores de tiempo completo de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 México, D.F.Este estudio forma parte de la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas entre la Comunidad Escolar: Estudiantes de Enseñanza Media y Media Superior. Se presentan resultados del Distrito Federal (n=3501) sobre la escala de actos antisociales. Mediante un análisis factorial de la escala de actos antisociales se observaron dos factores principales de variación; el primero relacionado con actos delictivos con consecuencias sociales graves, en que se incluyen la violencia y la venta de drogas; y el segundo que se refiere a robos. En cuanto a la relación de los actos antisociales con las variables sociodemográficas se observó que hubo diferencias significativas en el número de actos cometidos entre los grupos de diferentes género, edad y ocupación durante el año anterior, no así respecto al lugar donde vivieron la mayor parte de su vida. Se encontró también que los consumidores de alcohol y los consumidores de drogas tienden a cometer más actoas antisociales que los que no consumen alcohol ni drogas. Por otro lado, en un modelo de predicción mediante regresión logística, se observó que los principales factores de riesgo para cometer actos antisociales son ser hombre y consumir alcohol y drogas.Item Las adicciones en México. I. El abuso del alcohol y los problemas relacionados(1987) De la Fuente, Ramón; Medina-Mora, Ma. Elena; Director General del Instituto Mexicano de PsiquiatríaEl alcoholísmo y el abuso de bebidas alcohólicas son fenómenos complejos que deben enfocarse en términos de una multiplicidad de factores. Para poder manejar eficientemente estos problemas, es esencial tomar en cuenta esta pluralidad. Este trabajo consta de dos secciones. En la primera se presenta un diagnóstico del problema tomando en cuenta los factores relacionados con la disponibilidad de las bebidas alcohólicas, las prácticas de consumo, las consecuencias del abuso y las variables sociales y culturales que afectan el consumo. En la segunda sección se plantean las medidas de prevención recomendadas para México, considerando los mismos elementos del diagnóstico. La producción y comercialización de bebidas embriagantes son actividades económicas de gran volumen, que producen considerables ingresos al Estado y a quienes participan en ellas. Esta industria ha mostrado un desarrollo acelerado apartir de 1960, debido, en parte, a que las principales firmas controlan todo el proceso, desde la producción de insumos hasta la distribución, desplazando a las compañías que tienen menores recursos. En 1984, el consumo per capita en México, calculado de la venta de bebidas que están sujetas a controles sanitarios y fiscales, fue de 72 litros de bebidas alcohólicas y 5.46 litros de etanol puro. Estas cantidades serían aún más altas si se incluyeran todas la bebidas que no están sujetas a control. La dinámica del consumo varía de acuerdo con el tipo de bebida; el de pulque y cerveza ha disminuido, mietras que el de brandy, el de ron y el de vino de mesa muestra aumentos importantes. El consumo per capita en México es inferior al reportado en Estados Unidos, URSS y los países europeos (especialmente el de los que son productores de vino). Sin embargo, la tasa de cirrosis en la población masculina (28.9 por 100 000 habitantes), es comparable a la reportada en España, país consumidor de vino por excelencia, la cual es de 31.2 por 1000 000 habitantes. En nuestro país ésta es una de las principales causas de muerte entre la población general y es la primera entre la población masculina de 35 a 54 años. Los problemas asociados con el consumo de alcohol están directamente relacionados con la proporción de la población que consume el alcohol disponible y con las prácticas de consumo. En México existen altas tasas de abstención, especialmente entre las mujeres; el alcohol disponible lo consume un pequeño sector de la población, principalmente el de los hombres de edad media. Si bien la tasa de abstención es superior a la observada en otros países, también lo es la tasa de embriaguez. El patrón típico de consumo es episódico, pero se ingieren grandes cantidades de alcohol en cada ocasión. Este patrón se asocia con un alto grado de problemas, en particular, la participación del alcohol en actos violentos muestra una relación directa con el grado de violencia involucrada: en 1983, 15.8% de los accidentes de tránsito ocurrieron mientras el conductor se encontraba en estado de ebriedad. El 22% de los pacientes atendidos en hospitales de urgencia en la Ciudad de México en 1985, presentaban niveles positivos de alcohol en sangre. En 1981, la participación del alcohol en delitos del fuero común y federal, fue del 23%. En 1980, en el 38% de los casos de suicido registrados por el servicio médico forense en el D.F. se encontró un nivel de alcohol en sangre superior a 10 mg por 100 ml. Finalmente, el 49% de los homicidas recluidos en la Penitenciaría del D.F., había ingerido bebidas alcohólicas antes de cometer el crimen. Del diagnóstico del problema se desprende la importancia que tienen los programas preventivos. El programa contra el alcoholismo y contra el uso de bebidas alcohólicas, elaborado por la Secretaría de Salud, se basa en la evidencia de que las medidas preventivas aisladas no dan resultados satisfactorios y en que son más promisorias las acciones conjuntas que inciden tanto sobre la oferta como sobre la demanda. Dado que estas acciones rebasan la competencia de la Secretaría, se formó el Consejo contra las Adicciones, en el que participan los sectores público, social y privado. La estrategia del programa incluye la limitación de la disponibilidad, la educación para la salud, la identificación y tratamiento oportunos del bebedor problema y la asistencia y rehabilitación del alcohólico y de su familia, así como la investigación y la formación de recursos humanos en el área.Item Las adicciones en México. II. El abuso y la dependencia de fármacos psicoactivos(1987) De la Fuente, Ramón; Medina-Mora, Ma. Elena; Director General del Instituto Mexicano de PsiquiatríaEl abuso de drogas psicoactivas y la farmacodependencia constituyen fenómenos complejos con raíces y consecuencias biológicas, psicológicas y sociales que rebasan las fronteras geográficas, pero que en cada país tienen características propias. Sus consecuencias nocivas se muestran tanto en el individuo, cuya salud y conducta son afectadas, como en la familia y la sociedad, cuya seguridad se ve amenazada. El trabajo comprende dos secciones: en la primera se presenta un diagnóstico del problema en el país, utilizando información de investigaciones ya publicadas, y la segunda trata sobre su prevención. Afortunadamente en nuestro país, la farmacodependencia, con excepción del uso de solventes inhalables, aún no alcanza dimensiones epidémicas, pero dadas las tendencias mundiales del fenómeno, hay peligro de que se extienda su consumo. México es un país productor de opio, heroína y mariguana y es lugar de paso de la producción mundial hacia los Estados Unidos. A pesar de esto, el abuso de heroína y de cocaína es aún bajo. La zona fronteriza noroccidental presenta las tasas más altas de consumo de heroína y cocaína; el uso de heroína es casi exclusivo de esta zona. Los resultados de las encuestas que se llevaron a cabo en hogares señalan importantes variaciones regionales, con índices más elevados en las ciudades ubicadas en la región noroccidental del país, y sin embargo, aún en estas ciudades, los índices de consumo son bajos, especialmente si se les compara con los reportados en los Estados Unidos. Debido a que esta aproximación no considera a la población sin lugar fijo de residencia, puede suponerse que los índices de consumo son superiores, especialmente para el uso de heroína y de solventes inhalables. Un método alternativo es el estudio de jóvenes en escuelas de nuestro país; el más reciente fue llevado a cabo en 1986 en la población de enseñanza media y media-superior del país, y tuvo como objetivo obtener las cifras de prevalencia, comparar estos resultados con uno similar realizado en 1976, y conocer las tendencias del fenómeno en los últimos 10 años. Se aplicaron encuestas a 9,967 estudiantes y se obtuvieron resultados por regiones del país. El 12% de los estudiantes reportaron haber usado una o más drogas, incluyendo a los jóvenes que dijeron haber consumido alguna droga, excluyendo el tabaco y el alcohol. El uso en el mes previo al levantamiento de la encuesta no sobrepasó el 1%, y el uso diario osciló entre el 0.1% y el 0.3%. Los índices más elevados se observaron en la región norte, especialmente para el consumo de mariguana y de cocaína, en tanto que la región sur mostró los índices más bajos. En general, puede decirse que las 13 regiones estudiadas, la región noroccidental, que comprende los estados de Baja California Norte y Sur, Sonora y Sinaloa, y la región que comprende el estado de Guerrero, mostraron índices de consumo significativamente más altos que la media nacional; en la primera región sobresalió el uso de cocaína, mariguana e inhalables, y en la segunda, el de cocaína, sedantes y anfetaminas.Las cifras observadas en los Estados Unidos son considerablemente superiores a las observadas en México, especialmente en el caso de la mariguana (52.4% y 3.2%), la cocaína (17.3% y 1.6%) y los inhalables (15.4% y 4.4%). Durante los diez años estudiados en México, se observaron incrementos significativos para el uso "alguna vez en la vida" de mariguana, inhalables y anfetaminas. El uso frecuente no mostró cambios significativos. El consumo de drogas entre los jóvenes que no asisten a la escuela, es más elevado. Los estudios realizados en la Ciudad de México muestran una prevalencia de uso diario de 22% entre menores que trabajan en las calles. Las estadísticas de los centros de tratamiento también muestran variaciones regionales importantes. El uso de narcóticos sobresale en la región noroccidental, el de mariguana en la región sur y el de inhalables en el área metropolitana de la Ciudad de México. En un sistema de registro y reporte de drogas, coordinado por el Centro de Información de Drogas del Instituto Mexicano de Psiquiatría, se detectaron 608 casos de usuarios en los centros de atención especializada para farmacodependientes, en los centro de urgencias, en las instituciones psiquiátricas y en las instituciones de asistencia social, incluyendo a aquellas dedicadas a la prevención del delito en la Ciudad de México. Las drogas más reportadas fueron la mariguana y los solventes. En una segunda parte se analizan las medidas de prevención que se plantean en el Programa contra la Farmacodependencia de la Secretaría de Salud, cuyo proyecto fue elaborado en el Instituto Mexicano de Psiquiatría, y comprende acciones en las áreas de legislación y reglamentación, educación para la salud, prestación de servicios, vigilancia epidemiológica, investigación y formación de recursos humanos.Item El alcohol como factor de riesgo en accidentes vehiculares y peatonales(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2001) Casanova, Leticia; Borges, Guilherme; Mondragón, Liliana; Medina-Mora, Ma. Elena; Cherpitel, Cheryl; Investigadoras del Departamento de Investigaciones en Servicios de Salud. Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la FuenteEl consumo de alcohol es un factor de riesgo para la mortalidad por accidentes de vehículos de motor. Sin embargo, son pocos los estudios realizados en México sobre el papel que desempeña el consumo de alcohol en los accidentes vehiculares que no son fatales. El objetivo del estudio fue conocer el riesgo de sufrir un accidente automovilístico bajo los efectos del alcohol por los pacientes captados en las salas de urgencias de tres hospitales (IMSS, ISSSTE y Hospital General) del sector salud de la ciudad de Pachuca, Hgo. Se utilizó un diseño de casos y controles. Los casos son los pacientes que ingresaron a los servicios de urgencias por alguna lesión producida por un accidente automovilístico(n = 112), los controles provienen de una encuesta de hogares definido bajo los criterios censales de las áreas geoestadísticas básicas de la población de residentes de la misma ciudad, que aceptaron participar (n = 920). En ambas muestras participaron hombres y mujeres de 18 a 65 años, a los cuales se les aplicó un cuestionario estandarizado de manera individual cara a cara. Por medio de la entrevista se obtuvo información sobre las características sociodemográficas, el patrón de consumo de alcohol, la frecuencia con la que se embriagaban, su consumo de alcohol 6 horas antes de sufrir el accidente, así como las características del accidente vehicular tales como: el uso del cinturón de seguridad y la posición que ocupaban dentro del vehículo en el momento del accidente. La lectura del alcosensor que proporciona los niveles de alcohol en sangre por medio del aliento, fue aplicado únicamente en las salas de urgencias. Ciento doce personas sufrieron lesiones a consecuencia de un accidente automovilístico. En la encuesta de hogares la muestra fue de 920 personas. Al comparar las características sociodemo-gráficas de ambas muestras, se encontró que 66% de los pacienteseran hombres. En la encuesta de hogares la mayoría eran mujeres (54.8%)(X_=17.41, p=.000). Los sujetos menores de 39 años predominaron en ambas muestras. Al analizar los datos sobre los accidentados ocasionados por vehículos de motor, se encontró que 18.3% de estos accidentes ocurrieron en domingo, y 93.9% de los accidentados manifestaron no haber utilizado el cinturón de seguridad. De acuerdo con la lectura del alcosensor, en 13.4% de los pacientes se encontraron lecturas positivas de alcohol en sangre. El 14.6% de los pacientes aceptó haber consumido alcohol 6 horas antes de sufrir el accidente (odds ratios=8.60 con intervalo de confianza = 4.00 - 18.49). No se encontraron asociaciones con las variables de consumo de alcohol habitual (en los últimos 12 meses), ni con la dependencia del alcohol. Nuestros resultados reflejan la estrecha relación que hay entre el consumo de alcohol y los accidentes de vehículo de motor. El consumo de alcohol antes del accidente es un factor más importante que el consumo habitual de alcohol o la dependencia del alcohol. Desde el punto de vista de la salud pública, lo anterior significa que no sólo los sujetos con trastornos ocasionados por el uso del alcohol están en riesgo de sufrir un accidente, sino todas las personas que atraviesan por episodios de intoxicación.Item Alcohol consumption, low birth weight, and preterm delivery in the National Addiction Survey (Mexico)(1993) Borges, Guilherme; López-Cervantes, Malaquías; Medina-Mora, Ma. Elena; Tapia-Conyer, Roberto; Garrido, Francisco; Dirección General de Epidemiología, Mexico D.F.Item Autopercepción del rendimiento académico en estudiantes mexicanos(1996) López Lugo, Elsa K.; Villatoro V., Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Juárez García, Francisco; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Antiguo Camino a Xochimilco # 101. San Lorenzo Huipulco. TlalpanItem Búsqueda intensiva de casos y monitoreo de usuarios de drogas en una comunidad(1979) Medina-Mora, Ma. Elena; Ryan, Peter; Ortíz, Arturo; Campos, Ma. Teresa; Solís, Ana Alicia; Centro Mexicano de Estudios en Salud MentalLa OMS ha propuesto al CEMESAM y a otros siete países su colaboración en un estudio en el que se sigue la metodología de la búsqueda intensiva de casos. Los objetivos finales del programa son:"desarrollar métodos de búsqueda intensiva de casos y monitoreo de formas serias de consumo de drogas en comunidades en riesgo, antes, durante y después de experimentos de intervención": Las metas claves del proyecto del CEMESAM son: 1. Desarrollar un método efectivo de búsqueda de casos entre usuarios múltiples de drogas en la comunidad seleccionada. 2. Obtener información del funcionamiento psicosocial de los usuarios y del patrón ecológico de uso en la comunidad. 3. Comparar la efectividad de la aproximación de la búsqueda intensiva de casos, en relación a la planeación de servicios de tratamiento, con el método epidemiológico tradicional (muestras de hogares y de escuelas). 4. Revisar las técnicas de prevención y tratamiento disponibles y relevantes. Resultados. La primera fase del proyecto (desarrollo de un método efectivo de búsqueda de casos) ha concluido, faltando aún llevar a cabo la segunda (implementación de un programa experimental de tratamiento). Los resultados más importantes son los siguientes: 1. El equipo de campo encontró un total de 123 usuarios; sin embargo, tenemos datos completos sobre 62 casos. 2. En este grupo hubo solamente una mujer, la mayoría (82%) eran solteros, con un nivel de educación muy bajo (un promedio de 7.7 años de educación). Solamente el 41% tuvo empleo de tiempo completo o de medio tiempo en el último mes antes de ser entrevistado. 3. Las dos drogas de mayor uso fueron el alcohol y la cannabis 8por ejemplo, un 95% de la población habia consumido alcohol el último mes y un 83% había consumido cannabis en el mismo período). 4. El nivel de motivación del grupo para aceptar el tratamiento de tipo tradicional institucional fue muy bajo. Conclusiones. Hasta ahora la evidencia indica que el modelo de la búsqueda intensiva de casos probó ser útil y eficaz en el logro de sus metas en la investigación común. Posiblemente esto se debió a que la población estudiada tuvo un grado de cohesión grupal bastante alto. Específicamente, el método de "bola de nieve" fue más útil y factible para la población seleccionada que el método de "sitio de uso". Igualmente se obtuvo más éxito en la aplicación del modelo de observación participante que en el de la encuesta directa.Item Características organizacionales, estrés y consumo de alcohol en trabajadores de una empresa textil mexicana(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2006) Carreño García, Silvia; Medina-Mora, Ma. Elena; Martínez Vélez, Nora; Juárez García, Francisco; Vázquez Pérez, Lucía; Investigadores. Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente; medinam@imp.edu.mxEn el ambiente laboral hay diversos factores que pueden propiciar bienestar o malestar en los obreros. La percepción del clima organizacional y la valoración que las personas hagan, tiene efectos negativos y positivos que producen consecuencias tanto a nivel individual como en el desempeño laboral. El estrés laboral es otro factor que tiene repercusiones significativas en la salud de las personas y en la calidad del trabajo y se ha relacionado con el consumo excesivo de alcohol, el uso de sustancias psicoactivas y el incremento de múltiples problemas sociales y laborales. Con base en lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar qué factores organizacionales como estrés laboral, clima organizacional y satisfacción en el trabajo se relacionan con el consumo de alcohol, la presentación de problemas laborales y los accidentes, en los trabajadores mexicanos de una empresa textil. Método El estudio se hizo en una empresa textil. La muestra fue de 277 trabajadores, todos hombres, de 16 a 65 años de edad, 85% con estudios de secundaria y 82.7% casados o en unión libre. Se utilizó un cuestionario auto aplicado y anónimo; con la prueba AUDIT de alcohol, escalas de estrés laboral, clima organizacional, satisfacción laboral y preguntas generales. Resultados En cuanto al clima organizacional, la mayoría (92%) percibe buena comunicación con su grupo de trabajo, 87.2% mencionó tener ayuda de su jefe, 78% indicó contar con apoyo suficiente para resolver problemas. Hay diferencias en los trabajadores de mayor grado escolar quienes perciben un clima laboral más adverso, en comparación con los de menor escolaridad. También hay diferencia entre los turnos (matutino, vespertino y mixto); son los del turno vespertino quienes perciben un clima laboral desfavorable. Con satisfacción laboral, la mayoría de los trabajadores considera útil el trabajo que hace (95%), les gusta (93%) y mencionan que su familia está satisfecha (88.3%). Hay diferencias significativas en el nivel de satisfacción y la escolaridad, y son los de primaria los más satisfechos. La fuentes de estrés más referidas fueron el tener que luchar para salir adelante (87.6%), tener demasiado trabajo que hacer (60.5%), que ocurran accidentes si no se tiene cuidado (51.6%). Del total de obreros 14.2% presentan niveles altos de estrés en el trabajo. Poco más de la mitad de ellos (61.7%) consumió alcohol en el último año. Una cuarta parte (25.8%) se clasificó como "caso" con problemas por el alcohol, según la prueba completa AUDIT. Con base en la prueba rápida del AUDIT, un poco más de la mitad de los trabajadores (64.2%) no bebe o tiene un consumo de bajo riesgo, mientras que 26.5% bebe alcohol en riesgo y sólo 5.3% se ubica en un consumo peligroso por la frecuencia y cantidad de alcohol que ingiere. Respecto a los problemas laborales, una cuarta parte (24.1%) mencionó que ha invertido más tiempo de lo normal en alguna actividad laboral, a 21% le han llamado la atención por errores en su desempeño, 18% sintieron que no alcanzaban a entregar un trabajo de calidad. Los accidentes que se mencionaron son: haber tenido heridas en las manos (17.5%), heridas en los dedos (15.7%), haber estado a punto de tener un accidente (13.5%) y 10% ha sufrido daños o lesiones al desempeñar su trabajo. Con un modelo de ecuaciones estructurales se observó que el clima, la satisfacción y el estrés laboral, son predictores significativos de problemas laborales y accidentes. De las variables incluidas en este análisis, el estrés laboral resultó ser la que mejor predice el consumo de alcohol en el trabajo. Se observó la relación del clima laboral con el nivel de consumo de alcohol y su influencia en la presencia de problemas y accidentes en el trabajo, así como con el consumo antes, dentro y después del trabajo. Discusión Estos resultados muestran la necesidad de promover y fortalecer la formación de equipos de trabajo que permitan optimizar las competencias laborales, las condiciones en el trabajo y mejorar el clima, disminuir el estrés y aumentar la satisfacción. Asimismo, es necesario considerar la prevención dentro de los lugares de trabajo, de forma integral, e introduciendo elementos educativos prácticos que permitan disminuir el consumo excesivo de alcohol y reducir las consecuencias en el lugar de trabajo.Item Características psicopatológicas de la población urbana adulta en México. Resultado de una encuesta nacional en hogares(1994) Caraveo, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Rascón, María Luisa; Villatoro, Jorge; López, Elsa Karina; Juárez, Francisco; Gómez, Mario; Martínez, Nora Angélica; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.El presente trabajo constituye el primer estudio en México que intenta obtener la prevalencia de trastornos psiquiátricos específicos en la población general, a través de una encuesta en hogares. La información procede de una submuestra de la población adulta en áreas urbanas del país incluida en la Encuesta Nacional de Adicciones. El instrumento empleado se contruyó a partir de reactivos incluidos en diferentes instrumentos de fácil aplicación y compresión. El manejo de la información siguió los criterios básicos establecidos en el sistema PSE-CATEGO, así como lineamientos del DSM-III, los cuales se explican detalladamente. Los objetivos fueron: obtener el perfil sindromático yendo de lo menos a lo más específico, y en estos últimos, siendo semejante la distribución por sexo. En cuanto a las clases diagnósticas, las alteraciones afectivas bipolares fueron similares por género, mientras que los trastornos depresivos mayores, así como la neurosis depresiva, predominaron en las mujeres. La clase diagnóstica sugestiva de un probable trstorno esquizofrénico fue similar por género y alconzó una prevalencia del 1.0%. En general, los hallazgos del estudio resultaron muy similares a las cifras reportadas en estudios epidemiológicos recientes. Tomando en cuenta sólo a los trastornos de mayor severidad y con mayor certeza de definición, la población adulta afectada alcanzó entre 15 a 18%.Item Characteristics of Mexican women admitted to emergency care units. Alcohol consumption and related problems(2001) Romero, Martha; Mondragón, Liliana; Cherpitel, Cheryl; Medina-Mora, Ma. Elena; Borges, Guilherme; Instituto Nacional de Psiquiatría, Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales, Calzada México-Xochimilco 101, colonia San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 México, D.F., México; romerom@imp.edu.mxEl presente artículo de investigación describe las características demográficas y las diferencias psicológicas en una muestra de mujeres con consumo alto y consumo no-alto de alcohol, que asistieron a tres servicios de urgencias localizados en la ciudad mexicana de Pachuca, Hidalgo. Material y métodos. Una muestra de las pacientes mayores de 18 años que asistieron al servicio de urgencias fue seleccionada utilizando las formas de admisión. Se hicieron entrevistas cara a cara de 25 minutos de duración por un grupo de entrevistadores capacitados. Las pacientes contestaron diferentes instrumentos para medir el consumo de alcohol y escalas de otras variables que se sabe pueden relacionarse con el consumo femenino de alcohol. Resultados. Treinta y seis mujeres (5.2%) de un total de 717 fueron calificadas como bebedoras con consumo alto de alcohol de acuerdo con la escala de TWEAK. Presentaron 2.3 veces mayor riesgo de estar deprimidas, 2.87 de consumir otras drogas, 1.95 de haber sido víctimas de abuso sexual y 1.57 de presentar ideación suicida. Conclusiones. Los resultados de la investigación confirman que el consumo de alcohol en las mujeres a lo largo del ciclo vital está ligado a la depresión. En relación con los instrumentos de tamizaje utilizados, es necesario conducir mayor número de investigaciones en profundidad para enriquecer sus contenidos y aumentar su confiabilidad y validez al utilizarlos con poblaciones femeninas. En este estudio, el TWEAK probó ser de gran utilidad para su uso en los estudios de los servicios de emergencia.Item La cocaína: consumo y consecuencias(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2014) Del Bosque, Jesús; Fuentes Mairena, Alba; Díaz, David Bruno; Espínola, Mariana; González García, Noé; Loredo Abdalá, Arturo; Medina-Mora, Ma. Elena; Nanni Alvarado, Ricardo; Natera, Guillermina; Prospero García, Oscar; Sánchez Huesca, Ricardo; Sansores, Raúl; Real, Tania; Zinser, Juan; Vázquez, Lucía; Hospital Infantil de México, MéxicoItem Comparación de dos muestras de pacientes alcohólicos(1999) Mariño, Ma. del Carmen; Medina-Mora, Ma. Elena; De la Fuente, Juan Ramón; división de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales, Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.El personal de los centros especializados de tratamiento para pacientes alcohólicos, los médicos que atienden a estos pacientes, e incluso los mismos alcohólicos, reconocen que hay algunas diferencias entre los pacientes de los diversos centros de tratamiento. Sin embargo, hasta el momento no se había estudiado esto. El objetivo de este trabajo es comparar las características demográficas, las características de consumo de alcohol, y la prevalencia de los padecimientos físicos y psicológicos, y los problemas sociales, en dos diferentes muestras de pacientes alcohólicos provenientes de dos diferentes centros de tratamiento. Se trata de un estudio de casos en el cual se entrevistó a pacientes del sexo masculino, mayores de 18 años de edad, que solicitaron ayuda por problemas relacionados con su consumo de alcohol a dos centros de tratamiento: en la Clínica para la Atención de Problemas Relacionados con el Alcohol (CAPRA), del Hospital General de México, participaron 211 pacientes alcohólicos y 203 alcohólicos del Centro de Ayuda al Alcohólico y a sus Familiares (CAAF). El perfil de los pacientes de uno y otro centro de tratamiento para alcohólicos, es diferente: en la CAPRA, la mayoría de los pacientes tienen más de 40 años, son casados o han estado casados, y su nivel de escolaridad y de ingreso económico es bajo. Estos pacientes beben alcohol con mucha frecuencia, aunque en menor cantidad que los pacientes del CAAF. Consumen las bebidas tradicionales de México, como el pulque, el tequila y el mezcal. Estos pacientes alcohólicos tienen graves problemas de salud relacionados directamente con su manera de beber; beben durante periodos muy prolongados y ya tienen un deterioro físico importante. Los pacientes del CAAF son más jóvenes; la mayor parte de ellos no rebasa los 39 años de edad. La mayoría están casados, aunque también hay muchos solteros. Tienen un nivel académico y económico superior al de los pacientes de la CAPRA. Beben grandes cantidades de alcohol de una a cuatro veces por semana, y prefieren las bebidas comerciales, como los destilados y la cerveza. Estos pacientes aún no presentan las complicaciones físicas que se manifiestan a largo plazo, sin embargo sus problemas psicológicos y sociales son mayores que los pacientes de la CAPRA. Finalmente, cabe señalar que es imposible generalizar los datos encontrados en este estudio a los pacientes de otros centros de tratamiento por causas por demás obvias; sin embargo, éste es un primer acercamiento al conocimiento de este grupo de población que sufre los estragos de una enfermedad con graves consecuencias: el alcoholismo.Item Conducta sexual en estudiantes de la ciudad de México(1999) Fleiz-Bautista, Clara; Villatoro-Velázquez, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Alcántar-Molinar, Eva N.; Navarro-Guzmán, Claudia; Blanco-Jaimes, Jerónimo; Investigadores de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de PsiquiatríaObjetivo: Conocer la proporción de estudiantes que han tenido relaciones sexuales, las situaciones bajo las cuales tienen relaciones, identificar el uso de anticonceptivos y comparar estos datos por nivel escolar. Método: el estudio fue bietápico, estratificado y por conglomerados. La muestra fue aleatoria (n=10,173 estudiantes de enseñanza media y media superior del ciclo escolar 1997-1998). Se utilizó un instrumento con 10 indicadores. Resultados: 18.4% ha tenido relaciones sexuales. El promedio de edad de la primera relación sexual fue a los 14 (hombres) y 15 años (mujeres). El haberse embarazado o haber embarazado a alguien sin intención lo informó el 1.2%. El 77% de los que han tenido relaciones usan anticonceptivos, los más utilizados son el condón (60.9%) y el coito interrumpido (1.8%). El 20% ha tenido relaciones bajo los efectos del alcohol. Discusión: Actualmente los jóvenes inician a más temprana edad su vida sexual. Resulta prioritario realizar esfuerzos encaminados a prevenir situaciones de riesgo en los jóvenes, debido a que una proporción importante de estudiantes ha tenido relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol. En tanto, 22% no utiliza ningún método anticonceptivo y 0.8% de las adolescentes ha resultado embazada.Item Consumo de alcohol de 96° en una comunidad rural(1986) García Z., Guadalupe; Rascón G., Ma. Luisa; Medina-Mora, Ma. Elena; Investigadoras de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Delegación Tlalpan, C.P. 14370, México, D.F.El consumo excesivo de alcohol representa un problema importante de salud en México, con repercusiones en el individuo, la familia y la sociedad. El tipo de bebida, la frecuencia y cantidad de consumo y de embriaguez, son algunos indicadores que permiten estimar el fenómeno. En este trabajo se plantea el análisis de consumo de alcohol de 96° o alcohol potable, como un tipo de bebida alcohólica que, además de la cerveza, los destilados y el pulque, es consumida por ciertos grupos de la población en forma creciente. La importancia de este estudio se basa en el hecho de que se tiene poca información sobre el consumo de alcohol puro, sobre su disponibilidad y la magnitud de los problemas que pueden asociarse con su ingestión. Es de interés conocer si esta bebida constituye una alternativa para el consumo, dado su bajo precio y su general accesibilidad en comparación con las demás bebidas industrializadas que se encuentran en el mercado. Además la concentración de etanol de esta bebida, superior a todas las demás, reviste importancia tanto para conocer la frecuencia con que el alcohol etílico es ingerido por los bebedores en las ocasiones de consumo, como para estimar los efectos que este tipo de ingestión tiene en el individuo y en la sociedad. Para la obtención de la información se realizó un estudio, con un muestreo bietápico, de encuesta en hogares en una población rural del Municipio de Tarímbaro, Mich., con sujetos mayores de 14 años, que habitan viviendas normales. Se utilizó un cuestionario destinado para ser administrado en entrevista cara a cara, comprendiendo datos demográficos, patrones de consumo de alcohol, actitudes y normas y problemas asociados. Los resultados que se presentan son preliminares y de tipo descriptivo.Item El consumo de alcohol en México y sus problemas asociados(1987) Medina-Mora, Ma. Elena; Jefe de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo-Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F.En este artículo se revisan los resultados de los estudios que se han hecho utilizando métodos directos o de encuestas para analizar la forma en que se distribuye el alcohol disponible entre la población; la proporción de la población que abusa del alcohol y que sufre sus consecuencias (patrones de consumo, problemas asociados, subgrupos afectados); y el significado que tiene el alcohol en la sociedad (las normas, los valores y el propósito de beber). Este trabajo se divide en dos partes: en la primera se presentan algunas consideraciones acerca de los indicadores de que disponemos para estudiar el fenómeno en la población, y en la segunda, se presenta una revisión histórica de la investigación en México. En la primera parte llegamos a la conclusión de que es importante usar varios indicadores para estudiar la forma en que se consume el alcohol, e incluir en el estudio a todos lo bebedores, no solo a aquellos que ingieren grandes cantidades. Los indicadores más recomendables para el estudio del problema son: la cantidad de alcohol que ingieren cada vez que beben; la frecuencia con que beben, los problemas, tanto físicos como sociales, relacionados con el consumo de alcohol, y las ocasiones y las circunstancias en las que beben. A fin de poder interpretar las diferentes maneras de beber y sus consecuencias, es importante conocer también las normas, los valores y las actitudes de la comunidad frente al consumo de alcohol. REVISION HISTORICA DEL FENOMENO: En la primera época se usaron definiciones muy estrictas. Los estudios se enfocaban exclusivamente hacia la descripción de los alcohólicos. Las tasas de alcoholismo estimadas oscilaban entre 0.55% y 0.7%. Después del Seminario de Viña del Mar (1963) surgió un segundo grupo de estudios. En este Seminario se definió a los alcohólicos como personas incapaces de abstenerse de beber o dejar de consumir bebidas alcohólicas. Además de los alcohólicos, se definió a los abstemios y a los bebedores moderados y excesivos y se describieron operacionalmente. Utilizando esta clasificación se pueden definir los patrones de consumo, pero no se puede evaluar en la población, la magnitud de los diferentes tipos de problemas asociados. Los bebedores excesivos y los alcohólicos comprendieron el 12.5% y el 11.7% de los hombres, respectivamente. Entre las mujeres, la proporción de bebedoras excesivas y de alcohólicas fue la misma, 2.5%. Los estudios realizados por nuestro grupo a partir de 1974, corresponden a la tercera parte de la investigación. Estos estudios son los primeros en los que se abarca a toda la población de una ciudad. Se estudiaron 6 ciudades, utilizando en todas el mismo cuestionario y la misma metodología. Para evaluar la cantidad de alcohol que se consumía anualmente, se utilizó el índice americano de cantidad, frecuencia y variabilidad. Los indicadores de problemas se computaron solamente en aquellas personas que habían reportado haber consumido alcohol en los últimos 30 días. Se investigaron sus problemas con la familia, con la policía, en el trabajo o la escuela y se consideraban que su manera de beber era un problema personal. Los porcentajes de abstemios que se encontraron son similares a los encontrados en los estudios de la segunda etapa, y oscilaron entre un 15% y un 30% en la población masculina, y entre un 49% y un 58% en la población femenina. Los mayores porcentajes corresponden a los dos grupos extremos de la población según la edad, es decir, al grupo de 14 a 17 años y al de 50 o más años. La cuarta etapa de la investigación sobre el consumo de alcohol comenzó con la participación de México en el estudio de la Organización Mundial de la Salud, denominado "Respuestas de la Comunidad ante los Problemas Relacionados con el Alcohol". En esta investigación se dividió por primera vez el estudio de la frecuencia con que beben y la cantidad que beben, y se relacionaron con los problemas ocasionados por la bebida. Estos problemas no se investigaron exclusivamente en los bebedores que beben frecuentemente sino en todos los bebedores. En este estudio se encontró que el porcentaje de abstemios era similar al que se encontró en estudios anteriores (67%), y que es mayor el número de hombres que beben alcohol, que el de mujeres que beben, pues el 85% de los hombres manifestó beber alcohol, mientras que solamente el 48% de las mujeres dijeron beber. En la mayor parte de los países, la edad juega un papel determinante en las expectativas de la conducta de los individuos, lo que se refleja en su manera de beber. En México, el sexo influye más que la edad en la manera de beber. Las mujeres, independientemente de su edad, beben poco alcohol; en contraste, prácticamente todos los hombres beben. En nuestro país se observan simultáneamente altos índices de abstención y de intoxicación; esta última con sus consecuentes repercusiones médicas y sociales. El consumo de alcohol está muy relacionado con la intoxicación, pues solamente el 25% de los hombres manifestó no haberse emborrachado en los últimos 12 meses, mientras que el 7% dijo que lo hacía una o dos veces por semana. Aunque no beban frecuentemente, cada vez que lo hacen se embriagan. Cerca de una tercera parte de los bebedores informó que cada vez que bebía se embriagaba. Este fenómeno fue más común entre las personas que bebían con poca frecuencia. Como era de esperarse, los hombres habían tenido más problemas que las mujeres, pero unos y otros dijeron haber tenido muchos problemas personales por su manera de beber, pues aunque no bebían con frecuencia, se ha demostrado que éstos surgen como resultado de ingerir alcohol en exceso cada vez que se bebe, más que por un posible síndrome de dependencia. En México, a diferencia de lo que se observa en otros países occidentales, se considera que las mujeres, independientemente de su edad, no deben beber tanto como los hombres mayores de 16 años. Estas diferencias son todavía más marcadas cuando se analizan las normas relacionadas con la embriaguez. Las respuestas que dieron los hombres y las mujeres son similares; las mujeres opinaron que ellas no deben beber tanto como los hombres mientras que éstos fueron más liberales al respecto a la manera de beber. Esta opinión la comparten tanto los jóvenes como las personas adultas. Sin embargo, se observó que en comparación con las personas de mayor edad, los jóvenes de 18 a 29 años eran más liberales respecto a la manera de beber de las personas de su misma edad y aun de la de los menores que ellos. A pesar de esto, los hombres jóvenes expresaron su desaprobación a que beban las mujeres jóvenes. A pesar de lo anterior, cabe mencionar que los datos obtenidos en esta investigación no pueden considerarse como representativos de la población total de México. Es importante profundizar en el estudio del fenómeno con el fin de conocer la magnitud del problema en nuestro país y encontrar sus causas así como sus implicaciones, a fin de poder actuar eficazmente.Item Consumo de alcohol y drogas en personal de salud: algunos factores relacionados(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2004) Martínez-Lanz, Patricia; Medina-Mora, Ma. Elena; Rivera, Edith; Jefe de Proyecto del Instituto Mexicano de Psiquiatría (actualmente Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente) al momento del estudio. Actualmente Coordinadora de Investigación y Estadística de la Universidad Anáhuac. Av. Lomas Anáhuac s/n, Lomas Anáhuac, Huixquilucan, Edo. México, C.P. 52786Existen numerosos estudios sobre la prevalencia del consumo de alcohol y de drogas por países y por grupos determinados de población; sin embargo, son pocos los que se abocan a analizar el consumo de estas sustancias dentro del ámbito laboral del área de la salud. Uno de los factores que afectan y que se ve afectado por el consumo de alcohol y de drogas es el trabajo de los individuos. El tipo de ocupación tiene gran influencia en los niveles de consumo. Hay mayor riesgo en aquellos que producen o comercian con alcohol o con drogas, y que tienen acceso al producto, así como en los empleos que provocan altos niveles de tensión o estrés. Considerando que los médicos y el personal de las instituciones hospitalarias están dentro del grupo de profesionistas cuyo campo de acción laboral propicia factores de mayor riesgo en cuanto al consumo de drogas y alcohol, el presente trabajo estudia los posibles factores de riesgo en relación con este consumo entre personas que laboran en el área médica. Método. Este es un estudio de diseño ex post facto, llevado a cabo en un Hospital General de la Ciudad de México. Se consideraron para la muestra a los 198 estudiantes residentes de medicina que estaban inscritos a la fecha del estudio. Se elaboró un instrumento estructurado y autoaplicable y se analizaron los siguientes objetivos: • Identificar niveles de consumo de alcohol y drogas en una muestra de médicos residentes de un hospital general. • Identificar posibles factores sociodemográficos relacionados con el consumo de estas sustancias, dentro de la población de estudio. • Determinar posibles características propias del ámbito laboral o de los empleados, relacionadas con el consumo de alcohol y drogas. • Determinar niveles de estrés en la población de estudio. Resultados. Los patrones de consumo indican que 41.2% de los consumidores de alcohol son bebedores frecuentes, 37.6% bebedores moderados y 12.9% bebedores leves. En el grupo de sexo masculino la mayoría de los sujetos presenta un alto consumo en las clasificaciones moderado bajo y frecuente bajo, mientras que en el de sexo femenino, el porcentaje más alto se detecta en los patrones de consumo frecuente bajo y leve, aunque el moderado bajo señala también un porcentaje relevante. Al analizar el consumo total de drogas médicas y drogas no médicas, se encontró con respecto al primer grupo, que del total de consumidores de drogas médicas, 7.3% de los sujetos consumieron analgésicos narcóticos alguna vez en su vida, 10.6% utilizó tranquilizantes, 2.2% sedantes y 3.4% anfetaminas/estimulantes. Los porcentajes del total de consumidores de drogas no médicas documentan que dentro de las drogas médicas sólo 4% de la población es de usuarios de éstas, y que en el grupo de drogas no médicas el mismo porcentaje corresponde a 2.8%. Destaca en las drogas médicas el uso de analgésicos narcóticos y de tranquilizantes, tanto en usuarios como en consumo experimental, y en las drogas no médicas destaca el uso de la marihuana. Asimismo, se encontró que el patrón de consumo alto de alcohol durante el último año del grupo con alto nivel de estrés fue de 42.1% y en los sujetos con consumo moderado y leve, de 57.9%. La edad señala una tendencia mayor de estrés cuanto menor es la edad, tanto en el grupo de consumo de alcohol alto, como en el bajo. Los resultados sobre el análisis de la escala de depresión por sexo indican que existen mayores índices de depresión en el sexo femenino mientras que la escala de estrés señala mayores signos de éste en el sexo masculino.Item El consumo de drogas en México: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2012) Villatoro, Jorge; Medina-Mora, Ma. Elena; Fleiz Bautista, Clara; Moreno López, Midiam; Oliva Robles, Natania; Bustos Gamiño, Marycarmen; Fregoso Ito, Diana; Gutiérrez López, María de Lourdes; Amador Buenabad, Nancy; Miembro de la Red Latinoamericana de Investigadores en Adicciones, CICAD; ameth@imp.edu.mxIntroducción. En el contexto internacional, México es uno de los países con bajo nivel de consumo de drogas, pero que, a su vez, reporta un incremento si se consideran las tendencias epidemiológicas más recientes. Con la finalidad de mantener un diagnóstico actualizado del consumo de drogas en la población general y de identificar los grupos en mayor riesgo, se llevó a cabo la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA). Objetivo. Conocer la prevalencia alguna vez en la vida de uso de cualquier droga y de cualquier droga ilegal a nivel nacional y regional en población de 12 a 65 años. Así como conocer las tendencias que ha seguido el consumo a partir de 2002. Material y métodos. La ENA 2011 es un estudio aleatorio, probabilístico y polietápico con representatividad nacional y para ocho regiones del país. Incluye poblaciones rurales y urbanas. La muestra fue de 3 849 adolescentes y 12 400 adultos quienes contestaron un cuestionario estandarizado en versión computarizada que contiene las secciones de tabaco, alcohol, drogas médicas (opiáceos, tranquilizantes, sedantes, anfetaminas) e ilegales (mariguana, cocaína, crack, alucinógenos, inhalables, heroína y metanfetaminas). Todos los participantes leyeron y firmaron una carta de consentimiento informado. Se hizo énfasis en el carácter voluntario y confidencial de la información. Resultados. La prevalencia de consumo de cualquier droga alguna vez en la vida a nivel nacional creció significativamente entre 2002 y 2011 al pasar de 5.0% a 7.8%, mientras que el consumo de cualquier droga ilegal incrementó de 4.1% a 7.2%. Por sexo, en los hombres el consumo de cualquier droga pasó de 8.6% a 13% y de drogas ilegales de 8.0% a 12.5%. En las mujeres, la primera aumentó de 2.1% a 3.0% y la segunda de 1.0% a 2.3%. Las drogas de preferencia continúan siendo la mariguana (6.5%) y la cocaína (3.6%). A nivel regional el consumo de cualquier droga creció significativamente en la Occidental (5.5% a 10.3%), Nororiental (5.5% a 10.3%), Norcentral (7.5% a 9.2%) y Centro Sur (4.2% a 7.5%). En cuanto a las drogas ilegales, también se encuentra un incremento estadísticamente significativo en estas regiones, sin embargo el crecimiento fue proporcionalmente mayor en la región Centro Sur, al pasar de 3.5% a 6.8%. Conclusiones. Los resultados de la ENA señalan un crecimiento en el consumo de drogas ilegales de 2002 a 2011, especialmente de la mariguana. Asimismo, se observa que los hombres de 18 a 34 años son la población más afectada por dicho consumo, mientras que en los adolescentes el aumento ha sido mínimo. Por otra parte, el estudio muestra que quienes han recibido algún tipo de prevención presentan las prevalencias de consumo más pequeñas, lo cual indica que es necesario seguir trabajando en esta área con los jóvenes para consolidar las acciones de promoción de la salud y prevención; así como trabajar más con la población infantil, con una evaluación sistemática de todas estas acciones. En el contexto internacional los datos confirman que México continúa con niveles bajos de consumo.Item Consumo de drogas en una población de jovenes no estudiantes(1979) Medina-Mora, Ma. Elena; Terroba G., Graciela; Centro Mexicano de Estudios en Salud MentalProyecto de investigación que se lleva acabo en colaboración de la Organización Mundial de Salud. El objetivo de este estudio fue el desarrollar metodologías específicas para investigar el consumo de drogas entre jóvenes que no pueden ser estudiados en escuelas, así como determinar la extensión del consumo, el tipo de drogas utilizadas y los patrones de consumo en este tipo de población. Para cubrir este objetivo se utilizó el esquema de encuesta de hogares, y se añadió un nuevo componente de muestreo denominado "bola de nieve". La información se recabo mediante un cuestionario estandarizado en el que se incluyeron los reactivos propuestos por la Organización Mundial de la Salud, cuya validez y confiabilidad fue probada en México en un estudio previo.Item Consumo de drogas entre adolescentes: resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 1998(Dirección General de Evaluación del Desempeño, Secretaría de Salud. Reforma 450, piso 12.col. Juárez. 06600 México DF, México., 2003) Medina-Mora, Ma. Elena; Cravioto, Patricia; Villatoro, Jorge; Fleiz, Clara; Galván-Castillo, Fernando; Tapia-Conyer, Roberto; Inst Nacl Psiquiatria, Dept Invest Epidemiol, Direcc Invest Epidemiol & Psicosociales, Calzada Mexico Xochimilco 101, Mexico City 14370, DF, Mexico.; medinam@imp.edu.mxDescribir el consumo de drogas y los factores de riesgo en adolescentes de 12 a 17 años. Material y métodos. Los datos provienen de la Encuesta Nacional de Adicciones 1998, realizada en hogares ubicados en zonas urbanas de la República Mexicana. El diseño de la muestra fue probabilístico, estratificado y por conglomerados en varias etapas de muestreo, donde la última unidad de selección fue un individuo en la vivienda. Los resultados se analizaron obteniendo los intervalos de confianza de las prevalencias del consumo de drogas, y se realizó un análisis de regresión logística para evaluar los factores asociados con el consumo de drogas. Resultados. El 3.57% de los varones y 0.6% de las mujeres habían usado una o más drogas excluyendo al tabaco y al alcohol; 2.14 de hombres y 0.45% de mujeres lo habían hecho en los doce meses previos al estudio, y 1.4 de los hombres y 0.3% de las mujeres en los 30 días anteriores a la encuesta. La mariguana es la droga más usada (2.4 y 0.45%), seguida por los inhalables (1.08 y 0.20%) y la cocaína (0.99 y 0.22%) por hombres y mujeres, respectivamente. El riesgo de usar drogas se asoció con ser hombre, no estudiar, considerar fácil conseguir drogas, no ver mal el uso de drogas por parte de los amigos, que éstos las usaran, usarlas por parte de la familia y estar deprimido. Conclusiones. El entorno que rodea a nuestros jóvenes de 12 a 17 años indica que el consumo de drogas está cada vez más presente. Los índices de consumo se han incrementado, especialmente en la región norte del país y en las grandes metrópolis (Tijuana, Ciudad de México y Guadalajara, principalmente). Estos datos refuerzan la necesidad de desarrollar campañas que permitan detectar a los menores que tienen problemas emocionales y darles la atención apropiada para evitar que consuman drogas como un mecanismo para enfrentar problemas de esta naturaleza. Asimismo, es necesario identificar a los menores con mayor probabilidad de desarrollar dependencia, quienes requieren de intervenciones preventivas más intensas.Item Consumo de sustancias con efectos psicotrópicos en la población estudiantil de enseñanza media y media superior de la República Mexicana(1993) Medina-Mora, Ma. Elena; Rojas, Estela; Juárez, Francisco; Berenzon, Shoshana; Carreño, Silvia; Galván, Jorge; Villatoro, Jorge; López, Elsa; Olmedo, Raul; Ortíz, Efrén; Ñequis, Guadalupe; Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, Tlalpan, 14370, México, D.F.Desde 1975, el Instituto Mexicano de Psiquiatría y la Secretaría de Educación Pública han venido realizando mediciones epidemiológicas de la población estudiantil de enseñanza media y media superior, para conocer las cifras de prevalencia y los subgrupos de la población más afectados por el consumo de drogas. Los resultados de este trabajo provienen de una tercera medición. Se trata de la primera vez que se realiza un estudio que proporcione datos a nivel estatal y en el que se incluya la región rural. La muestra se seleccionó con base en los registros de la SEP sobre estudiantes que acuden a las escuelas del país con reconocimiento oficial; participó en la encuesta un total de 61779 estudiantes. Los resultados indican que el consumo de tabaco y el abuso de bebidas alcohólicas son los problemas más importantes. Una tercera parte de los estudiantes reportó haber fumado alguna vez tabaco, 3% reportó fumar diario o casi diario. El consumo de alcohol es mayor entre los hombres que entre las mujeres (54% y 45%); 40 hombres y 10 mujeres de cada mil habían bebido 5 copas o más en cada ocasión, 1 ó 2 veces a la semana. La prevalencia del consumo de estas dos sustancias es alta, especialmente si se considera que más del 95% de los estudiantes de la muestra eran menores de 18 años, es decir, no tenían la edad mínima para adquirir legalmente estos productos. La prevalencia de uso de otras drogas es más baja. El 8.2% del total de la muestra había consumido por lo menos una droga alguna vez en su vida, sin incluir al tabaco o al alcohol; el 4.4% lo había hecho en el último año, y cerca del 2% las usó el mes anterior a la encuesta. Las drogas que más usaron fueron los inhalables, la mariguana y las anfetaminas. Se observó un nivel bajo de percepción de riesgo; alrededor de un 10% de los estudiantes reportó que sus maestros no hacían nada si algún estudiante llegaba intoxicado con alcohol o drogas, sin embargo, el nivel de tolerancia social para el uso de estas sustancias es bajo.
