Browsing by Author "Jiménez-Genchi, Alejandro"
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Item Actualidades en las aplicaciones clínicas de la melatonina en trastornos del sueño(México : Academia Mexicana de Neurología, 2013) Jiménez-Genchi, Alejandro; Guarneros-Roniger, Daniela D.; Barrera-Medina Andrés; Laurel-Gardeazábal, Itzna E.; Clínica de Sueño, Servicios Clínicos. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. México, D.F.; jimalex@imp.edu.mx, alegenchi@yahoo.com.mxLa melatonina es una hormona indolamina producida por la glándula pineal y cuya secreción determinada por la ausencia de la luz sigue un ritmo circadiano. A través de su unión a los receptores MTI y MT2 en el núcleo supraquiasmático ejerce sus efectos de promoción del sueño y cronobióticos. Estas propiedades le confieren utilidad clínica en el tratamiento del insomnio, el síndrome de fase retrasada de sueño, síndrome de Jet Lag y posiblemente en el trastorno por cambios de turno laboral. Asimismo, se ha documentado su uso en una parasomnia conocida como trastorno de conducta en sueño MOR. Existen otros fármacos agonistas de los receptores a melatonina como el ramelteon, agomelatina y tasimelteon con efectos sobre el sueño similares a los producidos por la melatonina.Item Las aplicaciones de la estimulación magnética transcraneal en psiquiatría(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2002) Jiménez-Genchi, Alejandro; González-Olvera, Jorge; Graff Guerrero, Ariel; Dirección de Servicios Clínicos, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. Calzada México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D. F.La estimulación magnética transcraneal (EMT) es un procedimiento novedoso y promisorio para el estudio de los mecanismos cerebrales de la conducta humana. Si bien desde finales del siglo XIX se describió la aplicación de la estimulación magnética, no fue sino hasta hace poco más de diez años que mediante ésta se pudo estimular el cerebro. En su forma actual, los equipos de estimulación magnética están compuestos por un sistema de capacitores de alto voltaje que generan pulsos breves de corriente eléctrica hacia una bobina en forma de anillo o de ocho, la cual se coloca sobre la superficie de la cabeza. Los flujos transitorios de corriente generan un campo magnético que, a su vez, induce corrientes eléctricas en el tejido cerebral subyacente. La aplicación de un solo pulso de EMT es conocida como EMT simple y la aplicación rítmica de varios pulsos es llamada EMT repetitiva (EMTr), que puede ser de frecuencia lenta o rápida. El efecto inicial más sorprendente de la EMT fue la inducción de contracciones en músculos contralaterales al hemisferio cerebral estimulado, efecto que actualmente se emplea para establecer el umbral motor de cada individuo. Además de representar la posibilidad de investigar la integridad de las vías motoras, su aplicación se ha extendido al estudio de otras funciones cerebrales, entre ellas la modulación de las respuestas emocionales. En voluntarios sanos, la aplicación de EMTr en las regiones prefrontales izquierda y derecha ha producido, respectivamente, estados transitorios de tristeza y alegría. Teniendo como fundamento las bases fisiopatológicas de la depresión y los efectos de la EMT sobre la excitabilidad cortical y el estado de ánimo, se la ha puesto a prueba como estrategia terapéutica en pacientes deprimidos. Los resultados son alentadores, comparables incluso con los obtenidos con tratamiento electroconvulsivo. Aunque diferentes grupos de investigadores han reproducido su efecto antidepresivo, las características inherentes al procedimiento hacen que dichos resultados no puedan tomarse como definitivos. Quizá la mayor limitación metodológica ha sido el diseño de una maniobra simulada que permita distinguir la respuesta al procedimiento activo del efecto placebo. Aún no se han definido completamente los parámetros de eficacia antidepresiva y se desconocen los mecanismos por los cuales ejerce este efecto. Es probable que en los próximos años se aclaren estos aspectos y se defina el lugar de la EMT en el tratamiento de la depresión. Se ha estudiado también su efecto terapéutico en la manía, el trastorno obsesivo compulsivo, el trastorno por estrés postraumático y la esquizofrenia, y se ha propuesto su utilidad en la investigación de los circuitos neuronales involucrados en la fisiopatología de éstos y otros trastornos psiquiátricos. La combinación de la EMT con los estudios de neuroimagen ha permitido conocer los efectos de la primera en la actividad cerebral y es un área en rápido desarrollo. La EMT ha demostrado ser una técnica segura, cuyo efecto secundario más preocupante es la producción de crisis convulsivas; afortunadamente, en este sentido, existen ya parámetros de seguridad y se han identificado condiciones que contraindican su uso. Si bien aún es incierto el papel de la EMT en el tratamiento de los trastornos psiquiátricos, existen pocas dudas sobre su utilidad en el estudio no invasivo del funcionamiento cerebral en condiciones de normalidad y de enfermedad mental.Item Correlatos del maltrato físico en la infancia en mujeres adultas con trastorno distímico o depresión mayor(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2010) Ibarra-Alcantar, María Concepción; Ortíz-Guzmán, José Antonio; Alvarado-Cruz, Francisco Javier; Graciano-Morales, Hermelinda; Jiménez-Genchi, Alejandro; Centro Comunitario de Salud Mental Cuauhtémoc. Secretaría de Salud.; jimalex@imp.edu.mxDe acuerdo con estudios epidemiológicos en México, 18% de los adultos y de 14 a 21% de los adolescentes afirman haber recibido golpes durante su niñez por parte de alguno de sus padres. Las experiencias de maltrato en la infancia se han asociado con el desarrollo de psicopatología en la edad adulta. Sin embargo, en el caso particular de la depresión mayor, el interés se ha concentrado en la relación existente con la historia de abuso sexual. Uno de los argumentos que se han planteado es que ambas condiciones son más frecuentes en la mujer, mientras que el maltrato físico lo es en hombres. No obstante, el abuso físico tiene más consecuencias negativas en la salud de las mujeres. Se ha identificado que no existen diferencias significativas entre las mujeres adultas con historia de abuso sexual y aquéllas con antecedente de abuso físico, con respecto a los síntomas físicos y psicológicos que experimentan. Además, la historia de maltrato físico se asocia significativamente con la presencia de depresión sólo en las mujeres. En conjunto, esta información sugiere que el maltrato físico puede cumplir un papel más importante del que se ha pensado en el desarrollo de la depresión. La experiencia de eventos adversos en la infancia también parece asociarse con el curso y pronóstico del trastorno distímico, aunque la información con respecto a este trastorno es escasa. Por lo anterior, en el presente trabajo nos propusimos: a) determinar y comparar la frecuencia del maltrato físico en la infancia en mujeres con trastorno depresivo mayor y trastorno distímico en un centro comunitario de salud mental; b) determinar la comorbilidad psiquiátrica asociada con la historia de maltrato físico; y c) comparar la gravedad de la sintomatología depresiva y del riesgo suicida en función de la historia de maltrato físico y el diagnóstico. Se estudiaron mujeres, de 18 a 65 años de edad, alfabetas, con diagnóstico de trastorno depresivo mayor o trastorno distímico (DSM-IV) y que aceptaran participar otorgando su consentimiento informado por escrito. Las participantes fueron evaluadas con la Mini Entrevista Neuropsiquiátrica y respondieron el Inventario de Depresión de Beck (IDB) y el Índice de Maltrato Físico Infantil (IMFI). El IMFI es un instrumento autoaplicable que se desarrolló como parte de la investigación. Inicialmente se elaboraron 59 reactivos sobre experiencias de maltrato en la infancia, los cuales fueron clasificados por cuatro jueces clínicos. Cinco reactivos se clasificaron como maltrato físico por tres de los cuatro jueces, por lo que éstos se emplearon para conformar el IMFI. El instrumento mostró propiedades psicométricas satisfactorias: coeficientes de correlación elevados entre los reactivos y la suma total, un alto coeficiente de confiabilidad, y en el análisis factorial produjo un solo componente que explicaba casi 70% de la varianza. Participaron en la investigación ochenta mujeres, 42 con trastorno depresivo mayor (TDM) y 38 con trastorno distímico (TD). El 75 y 72%, respectivamente, reportaron una historia positiva de maltrato físico. La intensidad del maltrato experimentado mostró una tendencia a ser significativamente mayor entre las mujeres con TDM (4.88 [DE 4.81] vs. 3.18 [DE 3.10]; t=1.8, gl 78, p=.07). Las mujeres con historia de maltrato físico obtuvieron calificaciones significativamente más elevadas en el IDB en comparación con las que no lo habían sufrido. Este resultado fue independiente del diagnóstico. En contraste, el riesgo suicida no varió significativamente en función de la historia de maltrato físico. Las pacientes con historia de maltrato físico tendieron a presentar un mayor número de trastornos psiquiátricos comórbidos. En este mismo grupo, la gravedad de la sintomatología depresiva se relacionó significativamente con la gravedad del maltrato (r=0.27, p=.03). Los resultados muestran que aproximadamente tres de cada cuatro mujeres con TDM o TD experimentaron maltrato físico en la infancia. Éste se asocia, además, con una mayor gravedad de los síntomas depresivos y posiblemente con una mayor comorbilidad psiquiátrica. La elevada proporción de mujeres con TDM o TD con una historia de maltrato contrasta con los datos obtenidos en estudios previos. El origen de la discrepancia puede estar, al menos en parte, en la definición empleada, ya que en este estudio se usó una definición más estricta que incluye el maltrato considerado «leve». Estos resultados sugieren que se debe investigar sistemáticamente el maltrato físico infantil en las mujeres con TDM o TD y tomarse en cuenta en el plan terapéutico.Item Epilepsia nocturna del lóbulo frontal en un adulto con síndrome de Gilles de la Tourette(2011) Jiménez-Genchi, Alejandro; Avila-Ordóñez, Mario U.; Félix-Orta, Fernando; Ballesteros-Montero, Ana T.; Servicios Clínicos. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. México DF, México.; jimalex@imp.edu.mxItem Estudio de validación de la traducción al español de la Escala Atenas de Insomnio(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2005) Nenclares Portocarrero, Alejandro; Jiménez-Genchi, Alejandro; Médico residente de Psiquiatría. Dirección de Servicios Clínicos. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.; nenclares_alex@yahoo.com; jimalex@imp.edu.mxIntroducción El insomnio afecta a 30% de la población y un 10% de ésta lo padece en forma crónica. Tradicionalmente, en la evaluación del insomnio han predominado las aproximaciones cuantitativas; sin embargo, recientemente se ha hecho hincapié en la necesidad de explorar los aspectos cualitativos. Así lo demuestran los criterios diagnósticos de los principales sistemas de clasificación nosológica que incluyen a esta entidad. Actualmente se dispone, además de los diarios de sueño, de algunos otros instrumentos para la medición de las dificultades para dormir. Basados en diferentes necesidades clínicas y de investigación se han desarrollado instrumentos como el Indice de Calidad del Sueño de Pittsburgh, el Cuestionario de Evaluación del Dormir de Leeds y el Cuestionario del Dormir del Hospital de St. Mary, entre otro y, recientemente, la Escala Atenas de Insomnio (EAI). Esta última tiene su fundamento en los criterios diagnósticos para insomnio no orgánico de la Clasificación Internacional de las Enfermedades, 10a ed. El presente trabajo presenta los resultados de un estudio de validación de la traducción al español de la escala antes mencionada con población mexicana. Método La Escala Atenas de Insomnio consta de ocho reactivos. Los primeros cuatro abordan el dormir cuantitativamente, el quinto reactivo la calidad del dormir y los últimos tres el impacto diurno. El instrumento fue diseñado para evaluar el mes previo; sin embargo, ofrece la posibilidad de ajustar dicho periodo a las necesidades clínicas o de investigación. Ha demostrado tener una consistencia interna y una confiabilidad prueba-reprueba satisfactorias. En el proceso de traducción y homologación del instrumento original en inglés a su versión en español se siguieron los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud. De tal forma, un grupo de expertos bilingües revisó la escala original y dictaminó favorablemente la factibilidad de que fuera traducida. Se realizó la traducción al español, la cual fue revisada por el grupo bilingüe así como por un grupo monolingüe. Posteriormente, otro experto bilingüe (independiente del grupo bilingüe) realizó una traducción del español al inglés. Tras revisar esta última, el grupo bilingüe consideró que la versión en español era equivalente a la original. La escala se aplicó a sujetos control (n=146), pacientes psiquiátricos hospitalizados (n=51) y ambulatorios (n=45). Se calcularon el coeficiente de consistencia interna global y, por grupo, los coeficientes de correlación entre la puntuación total y los reactivos y la edad, así como las diferencias en puntuación por sexo y por grupo. También se sometió el instrumento a análisis factorial. Resultados En general, la muestra estuvo conformada por población adulta joven con una proporción de mujeres ligeramente mayor de 59%. Como se esperaba, los pacientes psiquiátricos presentaron puntuaciones significativamente mayores que los sujetos control. Algo similar sucedió con las mujeres, aunque esta diferencia no fue significativa. La edad se relacionó de manera significativa aunque en bajo grado con la puntuación en la EAI. La EAI mostró un alto grado de homogeneidad interna y obtuvo un alfa de Cronbach de 0.90 para toda la muestra, de 0.77 para los sujetos control y de 0.88 y 0.93 para los pacientes psiquiátricos hospitalizados y ambulatorios, respectivamente. Los coeficientes de correlación entre el valor de cada reactivo y la puntuación total en la escala fueron de moderados a altos. En el análisis factorial, los reactivos de la EAI surgieron como un solo componente con un porcentaje de la varianza explicada de 59.2% y coeficientes de correlación entre los reactivos de 0.38 a 0.75. Discusión Estos resultados muestran que la versión en español de la Escala de Insomnio de Atenas es un instrumento de formato breve y sencillo que se puede utilizar en dos versiones: la de cinco reactivos para valorar solamente dificultades en el dormir y la de ocho reactivos que incluye la medición del impacto diurno provocado por el insomnio. Es una escala con una elevada confiabilidad, por lo que puede emplearse en áreas clínicas y de investigación. Estos datos contrastan con las versiones en español del Indice de Calidad de Sueño de Pittsburg -el instrumento más utilizado en la evaluación de las dificultades para dormir- que ha mostrado ser menos consistente y tener un formato más complejo.Item Family coping strategies and sleep hygiene in the light of COVID-19 pandemic(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2022) Jiménez-Genchi, Alejandro; Servicios Clínicos, Clínica de Sueño, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Ciudad de México, México; jimalex@imp.edu.mxItem Higiene de sueño en pacientes deprimidos con síntomas de insomnio y buenos durmientes(Asociación Psiquiátrica Mexicana A.C, 2012) Jiménez-Genchi, Alejandro; Monteverde-Maldonado, Eduardo; Nenclares-Portocarrero, Alejandro; Esquivel-Adame Gabriel; Sandoval Rincón, Maritza; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; jimalex@imp.edu.mxLa higiene de sueño (HS) inadecuada es considerada un factor que contribuye al insomnio relacionado con trastornos mentales. Sin embargo, la práctica de las medidas de HS en pacientes deprimidos con problemas de sueño no se ha explorado. En este estudio se comparó la práctica de medidas de HS entre pacientes deprimidos con insomnio y sujetos que duermen bien. Se encontró que los pacientes deprimidos con insomnio realizaban menos las prácticas de HS que el grupo que dormía bien. Entre los pacientes que estaban deprimidos era más probable que se fueran a la cama pensando en problemas y con preocupaciones, verificaran relojes durante los despertares nocturnos y permanecieran en la cama aún cuando no estuvieran durmiendo. Estos resultados sugieren que, las prácticas inadecuadas de HS relacionadas con activación cognitiva contribuyen a la mala calidad de sueño en los pacientes deprimidos.Item Medicina del Dormir: Desarrollo, contribuciones y perspectivas. Reporte del grupo de trabajo en Medicina del Dormir(2011) De-La-Llata-Romero, Manuel; Castorena-Maldonado, Armando; Corsi-Cabrera, María; Díaz, Manuel; Haro-Valencia, Reyes; Jiménez-Genchi, Alejandro; Meza-Vargas, María Sonia; Pérez-Padilla, Rogelio; Próspero-García, Oscar; Reyes-Zúñiga, Margarita; Torre-Bouscoulet, Luis; Valencia-Flores, Matilde; Velázquez-Moctezuma, Javier; Dirección General de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, S.S.Dormir, es un proceso biológico básico que influye sobre todas las funciones del cuerpo e interactúa de manera bidireccional con todos los aparatos y sistemas del organismo, de tal forma que los trastornos del sueño se asocian con alteraciones respiratorias, neurológicas, cardiovasculares, endocrinas, inmunológicas, etc., y viceversa. La complejidad de los mecanismos reguladores del sueño y la variedad de sus trastornos, conjuntamente con las evidencias clínicas acumuladas en las últimas décadas, han dado lugar al nacimiento de una rama nueva de la medicina: la Medicina del Dormir, con trastornos intrínsecos bien definidos. La privación o fragmentación del sueño inducidas por los cambios en la dinámica social y laboral, o la presencia de trastornos intrínsecos del sueño, producen efectos nocivos a corto y largo plazo en individuos de todas las edades; los más importantes son el alto riesgo de sufrir accidentes vehiculares y laborales, además de presentar daño cardiovascular, deterioro cognitivo, obesidad y diabetes mellitus, entre otros. Las clínicas y laboratorios de sueño en México han hecho contribuciones importantes en el ámbito básico y clínico, para el diagnóstico y tratamiento de trastornos del sueño; no obstante, sin una política de salud específica se seguirán destinando recursos sólo a la atención a sus efectos y no a la prevención, lo cual hará que las repercusiones sobre la economía y calidad de vida de los pacientes con trastornos del sueño sean mucho mayores que en los países desarrollados. Es necesario construir un programa de atención que incorpore la Medicina del Dormir en las prioridades de atención médica de las instituciones nacionales de salud a todos los niveles. Se ofrecen soluciones y guías para optimizar el logro de metas propuestas y para aumentar la eficiencia y efectividad de los recursos aplicados en este nuevo campo de la medicina.Item Sleep hygiene practices in patients with major depression with comorbid insomnia, primary insomnia, and good sleepers(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2022) Sandoval-Rincón, Maritza; Sánchez-Ferrer, José Carlos; Muñoz-Delgado, Jairo; Saldívar-Hernández, R. Krisel; Jiménez-Genchi, Alejandro; Servicios Clínicos, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Ciudad de México, México; jimalex@imp.edu.mx ; alejgenchi@gmail.com (Alejandro Jiménez-Genchi)Item Trichotillomania and non-epileptic seizures as sleep-related dissociative phenomena(American Academy of Sleep Medicine, 2015) Angulo-Franco, Melina; Bush-Martínez, Alejandra; Nenclares-Portocarrero, Alejandro; Jiménez-Genchi, Alejandro; Servicios Clínicos, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Tlalpan, México; jimalex@imp.edu.mx, alegenchi@yahoo.com.mx (Alejandro Jiménez-Genchi)Item Validación de la escala de somnolencia de Epworth en población mexicana(Academia Nacional de Medicina de México, A.C., 2013) Sandoval-Rincón, Maritza; Alcalá-Lozano, Ruth; Herrera-Jiménez, Iván; Jiménez-Genchi, Alejandro; Instituto Jalisciense de Salud Mental; jimalex@imp.edu.mx ; alegenchi@yahoo.com.mx (Alejandro Jiménez-Genchi)
